domingo, 21 de febrero de 2021

¡SIGAMOS ORANDO!

Francisco Aular 
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: 2 Crónicas 7: 11-17
Versículo de hoy: 
Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:14 (RV60)
 
“A solas al huerto yo voy,
Cuando duerme aún la floresta;
y en quietud y paz con Jesús estoy
Oyendo absorto allí su voz.
Coro:
Él conmigo está, puedo oír su voz
Y que suyo dice, seré;
Y el encanto que halló en Él, allí,
Con nadie tener podré.”
(HB#223, CBP, El Paso, TX) 1978.
 
En el calendario de mis días que me faltan en la tierra, recordaré el precioso día de ayer sábado 20 de febrero de 2021, y en culminación de la serie de Perlas del Alma, respecto a los 40 días de oración con propósito, celebramos una Asamblea Solemne de oración. 
 
En efecto, más de 40 hermanos, nos dispusimos para orar y cantar u oír las alabanzas al SEÑOR a través de himnos históricos –que las iglesias han cantado, los últimos dos siglos-. Oramos por los enfermos, por las naciones, por la familia, por el pueblo de DIOS; nos humillamos delante del SEÑOR, confesamos nuestros pecados y pedimos perdón por los nuestros y de nuestras naciones. Algunos que presenciábamos el desfile de los "perlistas" que oraban, nos uníamos con clamor y lágrimas. ¡Estoy muy agradecido al SEÑOR por la respuesta que nos dieron, hermanos de Venezuela y otros países! ¡Gracias a todos pasamos dos horas continuas de oración y cantos! Salimos con sed de seguir allí, y es verdad que en esos momentos de tanta fortaleza espiritual, entendemos al apóstol Pedro al observar la gloria de DIOS, en el monte de la transfiguración:
“Cuando Moisés y Elías comenzaron a irse, Pedro, sin saber siquiera lo que decía, exclamó: «Maestro, ¡es maravilloso que estemos aquí! Hagamos tres enramadas como recordatorios: una para ti, una para Moisés y la otra para Elías».  
(Lucas 9:33, NTV).
 
Entonces con el himnólogo Austin Miles y esa traducción del mexicano Vicente Mendoza, nos pareció oír otra vez la tercera estrofa del himno 223, como en mis días de recién convertido:
“Con él encantado yo estoy,
Aunque entorno llegue la noche;
Mas me ordena ir, y a escuchar yo voy,
Su voz doquier la pena esté”.
 
Con todo, nosotros resolvimos salir de la Asamblea Solemne, con la resolución de: ¡Sigamos orando! ¡No desmayemos hasta que nos alineemos con la voluntad de DIOS y veamos los resultados de la persistencia de la oración:
“¿acaso no creen que Dios hará justicia a su pueblo escogido que clama a él día y noche? ¿Seguirá aplazando su respuesta? Les digo, ¡él pronto les hará justicia! Pero cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra?”. (Lucas 18: 7b,8, NTV). ¡Sigamos orando!
 
¡Sigamos orando! Porque, nunca en mis tantos años de vida me ha tocado vivir una experiencia como la actual. ¡Millones de personas estamos acudiendo al DIOS TODOPODEROSO en estos momentos de angustias ante el enemigo invisible que está sobre el planeta: llamada el coronavirus! 
 
¡Sigamos orando! Porque, en verdad también mis amados ¡nunca he visto tanta hambre de DIOS como en estos días! ¿Realmente puede DIOS escuchar nuestras oraciones? ¡SÍ!, es la respuesta en mayúscula. Soy testigo del poder de DIOS y también de Su misericordia para el ser humano pecador. 
 
¡Sigamos orando! Con el versículo de hoy, es uno de nuestros favoritos a través de tres milenios. DIOS mismo se compromete condicionalmente, escuchar las oraciones de Su pueblo Israel y por extensión las de nosotros Su Iglesia; pero antes es necesario que nos humillemos y que reconozcamos que DIOS, es quien dice ser, y Él puede hacer lo que dice que, Él puede hacer, por lo tanto, hagamos lo que DIOS nos pide: 
•          Orar como disciplina del espíritu.
•          Buscar Su rostro, DIOS como prioridad en todo.
•          Convertirnos, de todo corazón y en verdad.
•          DIOS oirá y responderá.
•          Nos perdonará de nuestros pecados.
•          DIOS sanará a nuestra tierra.
¡No hay tiempo que perder pongámonos en acción! ¡Hasta que nuestro DIOS cumpla Su Palabra! ¡Es ahora o nunca! ¡Sigamos orando! Y recordemos: La oración sin acción es ilusión.
 
¡Adelante, siempre adelante!
 
Oración:
PADRE, gracias por ser un DIOS lleno de misericordia, amor, gracia y perdón. A ti podemos acudir con fe porque tú oyes y respondes. En el nombre de JESÚS. Amén
Perla de hoy:
Saber que DIOS oye y responde conforme a Su voluntad confirma que ningún esfuerzo que hagamos en Su obra, es en vano.
Interacción:
¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 
¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe alguna lección por aprender?
¿Existe alguna bendición para disfrutar?
¿Existe algún mandamiento por obedecer?
¿Existe algún pecado por evitar?
¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

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