miércoles, 31 de marzo de 2021

IDENTIFICACIÓN TOTAL

Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: Juan 19:17-29      
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. Juan 19: 28 (RV60)

 

Las 7 Palabras de JESÚS desde la Cruz

 

•       Primera Palabra: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).

•       Segunda Palabra: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lucas 23:43).

•       Tercera Palabra: “Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí a tu madre.” (Juan 19:26,27).

•       Cuarta Palabra: “Eli, Eli ¿lama sabactani? Esto es: ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46; Marcos 15:34).

•       Quinta Palabra: “Tengo sed” (Juan 19:28).

•       Sexta Palabra: “Consumado es” (Juan 19:30).

•       Séptima Palabra: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (Lucas 23:46).

 

Palabra de la Identificación total

 

La quinta Palabra es: “Tengo sed” fue una palabra de identificación, pues JESÚS se estaba identificando totalmente con la humanidad perdida. Es cierto que JESÚS padecería sed física a causa de la tremenda deshidratación producida por tantas horas de torturas y de sufrimientos. Decía San Agustín que JESÚS tuvo sed, pero no solo la física, sino también espiritual. “Tiene sed de que se tenga sed de Él”… En realidad fue esa sed por la salvación del ser humano que nos pueden explicar al DIOS que derribó las barreras, al DIOS SEÑOR y SALVADOR comprensivo, al DIOS que continúa teniendo sed porque los hombres y mujeres lo conozcan, y se rindan a Él.

 

¡JESÚS derribó las barreras que nos separaban de DIOS!

 

JESÚS derribó las barreras que nos separaban de DIOS: Su santidad perfecta, el pecado de ser humano y la muerte espiritual. En efecto, JESÚS satisfizo la santidad de DIOS; Juan escribe: 

“Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no pequen; pero si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo. Él mismo es el sacrificio que pagó por nuestros pecados, y no sólo los nuestros sino también los de todo el mundo” (1 Juan 2:2; NTV). Otra barrera que la sed por los pecadores JESÚS derribó fue el destrono de la naturaleza pecaminosa del ser humano que lo mantenía en rebelión con DIOS, escribió Pablo: 

“quien quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad. Pues hay sólo un Dios y sólo un Mediador que puede reconciliar a la humanidad con Dios, y es el hombre Cristo Jesús. Él dio su vida para comprarles la libertad a todos. Éste es el mensaje que Dios le dio al mundo justo en el momento preciso.” (1 Timoteo 2:4-6). 

 

Sí, JESÚS nos reconcilió con DIOS. Otra barrera derribada es nuestra muerte espiritual. Todo ser humano después de la desobediencia de Adán y Eva nace, “muerto en sus delitos y pecados” ¡Está eternamente perdido a no ser que alguien muriera y pagara por sus pecados! JESÚS murió en nuestro lugar: 

“Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor” (Romanos 6:23 NTV). 

 

Identificación por lo cual Él es mío y yo, soy de Él

 

¡Qué identificación total cuando al DIOS al cual servimos tiene sed de nosotros! Ahora nosotros debemos tener sed de Él, como lo dice el Salmo 42:1,2 “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?”…

 

¡Que el SEÑOR produzca en nosotros sed de Él y sed por un mundo que lo conozca y venga a Él! ¡Ese nuestro único propósito de porqué estamos en esta tierra todavía!    

 

“Tengo sed”… 

Hoy me duele repetirlo…

Es Palabra que lastima el corazón

que fuerte para mí…poder decirlo

y como JESÚS poder vivirlo…

En medio de la angustia y el dolor…

¿Que tengas sed de mí: Un pecador?

Quien mi sed sacia porque 

eres mi SEÑOR y SALVADOR!...

Perla de hoy:

Las Siete Palabras de JESÚS en la cruz expresan el propósito de Su muerte en nuestro lugar.

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento por obedecer?

¿Existe algún pecado por evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

martes, 30 de marzo de 2021

SOLEDAD TOTAL

 

“Dios mío, Dios mío, 

¿por qué me has desamparado” …

Allí está JESÚS en una soledad total

Su sangre brota de sus manos y 

Costados…

Palabra que traspasan el ámbito

eternal…

Palabra de victoria

sinigual…

 

Nosotros nunca podremos imaginar lo que era el tormento de la crucifixión. La agonía en la cruz duraba a veces varios días. En el caso de nuestro SEÑOR y SALVADOR, los tormentos más crueles tal vez, no fueron los físicos, sino los del alma, los del espíritu. El doctor Francisco Lacueva, gran teólogo español, exsacerdote católico-romano, convertido al Evangelio, especialista tanto en hebreo como el griego, dice que una mejor traducción al español de estos versículos tanto en Mateo como en Marcos, literalmente, diría: “¡Dios mío, Dios mío!, ¿para qué me desamparaste?”. Si fuese por qué, estaría pidiendo explicaciones. 

 

En efecto, JESÚS no está demandando una respuesta sino un propósito. No es un rebelde sino un SALVADOR. Porque el mismo había dicho en Getsemaní, “Padre mío, si quieres pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. (Lucas 22:42). Aquella soledad que ahora caía sobre Él, tenía un propósito, mostrar que CRISTO VIVIÓ DE ALGÚN MODO EL INFIERNO POR NOSOTROS. No en un sentido cuantitativo, pero si cualitativo.

 

Después de la tercera palabra como dice la Biblia: “Hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena”. (Marcos 15:33). Así que en medio de aquellas tinieblas surge esta cuarta palabra. No es un grito triste del SIERVO SUFRIENTE en silencio, en medio de Su soledad total de tres horas, sino es también una palabra de conquista. JESÚS, destinado para ser SEÑOR desde antes de que el mundo fuese, estaba a punto de conquistar para todos los pecadores un lugar en el cielo.

 

Soledad indecible

 

En esta cuarta palabra, encontramos: Una soledad indecible, una salvación y un gozo indecibles por el triunfo final. Una soledad indecible: JESÚS sufrió una soledad que desafía descripción alguna, una tristeza que no podemos entender plenamente. Nadie como Él, perfecto, puro y sin mancha puede sentir en todo su ser divino, lo que es el pecado. Nunca nuestro sufrimiento se podrá comparar con el de JESÚS: 

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”. (1 Pedro 3:18.). 

 

Salvación indecible

 

JESÚS estaba comprando para nosotros una salvación indecible. ¿Qué podemos decir? Esta salvación es indecible por la Persona que conquistó para nosotros un lugar en el cielo. En efecto, Pablo dijo: “¡Gracias a Dios por su don inefable!”. (2 Corintios 9:15). JESÚS es el Regalo de DIOS para nosotros los seres humanos. JESÚS es la ofrenda propiciatoria por nuestros delitos y pecados. JESÚS es el sustituto en la cruz, Él tomó nuestro lugar en la cruz. Sí, por unos instantes que parecieron una eternidad, JESÚS fue separado del amor y la presencia de DIOS cuando fue hecho pecado por nosotros, de esta manera nos conquistó una salvación que nunca nos podrá separar del amor de DIOS: 

“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. (Romanos 8:35,37).

 

Gozo indecible por el triunfo final

.

Nunca obtendremos algo bueno sin que alguien pague el precio. Todo asunto que valga la pena tiene también su cuota de sacrificio. Debido a que el propósito de la muerte de JESÚS era traernos una bendición muy grande a los seres humanos, a través de la historia del Cristianismo, el gozo del cristiano nacido de nuevo, es indecible e imposible de medir. Es un gozo indecible y lleno de gloria; la paz que poseemos sobrepasa a todo entendimiento: la salvación es inmensurable y sin fin. A todos nos espera un fabuloso mañana en la Nueva Jerusalén donde moraremos para siempre con el SEÑOR. Todo esto fue hecho posible porque JESÚS exclamó: “¿Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. ¡Bendito y alabado sea nuestro DIOS!

 

Oración:

A Cristo Crucificado

(Anónimo Siglo XVI)

 

No me mueve, mi Dios, para quererte 

el cielo que me tienes prometido, 

ni me mueve el infierno tan temido 

para dejar por eso de ofenderte.

 

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte 

clavado en una cruz y escarnecido, 

muéveme ver tu cuerpo tan herido, 

muévenme tus afrentas y tu muerte.

 

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, 

que aunque no hubiera cielo, yo te amara, 

y aunque no hubiera infierno, te temiera.

 

No me tienes que dar porque te quiera, 

pues, aunque lo que espero no esperara, 

lo mismo que te quiero te quisiera.

 

Perla de hoy:

Las Siete Palabras de JESÚS en la cruz expresan el propósito de Su muerte en nuestro lugar.

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento por obedecer?

¿Existe algún pecado por evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

lunes, 29 de marzo de 2021

PROVISIÓN TOTAL

Francisco Aular

perlasdelalma@gmail.com

Lectura devocional: Juan 19:25-30      

Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo

 a quien él amaba, que estaba presente, 

dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 

Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. 

Y desde aquella hora el discípulo la 

recibió en su casa.

Juan 19:26,27 (RV60)

 

Las mujeres tienen un amplio espacio en la Biblia, y esto, venciendo todas las circunstancias injustas que los hombres les han impuesto a través de los siglos. En los tiempos cuando JESÚS vino a la tierra, algunos rabinos judíos oraban así: “Bendito eres tú, oh, Señor nuestro Dios, Rey del universo, que no me has hecho mujer…”, lo cierto es que la mujer ocupaba el último peldaño en la escala social, en todas las culturas. Así, que, JESÚS llegó a desafiar las reglas religiosas, culturales y civiles de un mundo dominado por hombres. Mientras que algunos rabinos consideraban que la mujer no era digna de que se le enseñara la Biblia, JESÚS alabó a María, la hermana de Lázaro, por sentarse a escuchar sus enseñanzas. Mientras que los rabinos y maestros se negaban a hablar con un samaritano, y mucho menos, con una mujer en la calle, si esta era divorciada, peor aún, pues, JESÚS evangelizó a la mujer samaritana, y no impidió que esta mujer llena de gratitud se convirtiera en la primera evangelizadora y misionera del cristianismo. 

 

Como resultado de haber sido aceptadas por JESÚS, las mujeres se convirtieron en Sus discípulas, y como consecuencia, a pesar de todas las circunstancias, ellas le seguían y servían (Lucas 8:1-3). Las primeras personas que fueron testigos de la Resurrección del SEÑOR fueron mujeres. Así, el Evangelio derribó muchas barreras dentro del Reino de DIOS; San Pablo exclamó sobre los derechos de la mujer de la manera siguiente: 

“Ya no hay judío ni griego; 

no hay esclavo ni libre; no 

hay varón ni mujer; porque 

todos vosotros sois uno en Cristo.” 

(Gálatas 3:20; RV60). 

 

La mujer, tiene por naturaleza, una inclinación natural a servir con un corazón que no espera reconocimientos; así, las vemos ser las primeras haciendo filas en los hospitales, en las entradas de las cárceles para ver a sus hijos, esposos o novios; a través de los años yo las he visto llegar de primeras al SEÑOR, y luego venir con sus familiares en el servicio de la iglesia, ¿qué hubiera hecho yo sin la ayuda de las muchas discípulas del SEÑOR, entre ellas, mi esposa, que ha sido la ayuda eficaz en la extensión de la obra de DIOS?

 

Ahora bien, estudiando el relato de la Pasión y Muerte de JESÚS, encontramos a cuatro mujeres a los pies de la cruz y todas tenían el mismo nombre, María, en efecto, allí estaban: María la madre de JESÚS y su hermana, María Salomé, la madre de Juan y Santiago el Mayor; María “mujer de Cleofas y María Magdalena”. Ellas estaban de pie, sin duda, llorando en silencio. María, la madre de JESÚS estaba allí, en aquellas horas trágicas y sombrías en que su amado hijo moría como un malhechor. La Biblia nunca la nombra la virgen María, y mucho menos, como la “Madre de Dios”, aunque María fue una mujer bienaventurada al ser el vaso humano para dar a luz a JESÚS, ella nunca pretendió otro lugar que no fuera ese. Todavía resuena su voz, cuando dijo: 

«Hagan lo que él les diga» 

(Juan 2:5; NTV).

 

Pues bien, cuando nos acercamos a la escena del Calvario, vemos que los tormentos que JESÚS padecía en la cruz no le impidieron pensar y considerar el estado en que quedada aquella mujer tan especial que había sido su Madre, ¿quién podía consolar a aquella mujer en el cumplimiento de las palabras de Simeón, cuando se refirió a ella y al niño JESÚS al tomarlo en sus brazos?, al decirle” “y una espada traspasará tu misma alma”. 

(Lucas 2:35).

 

¿Quién podía recordarle al ausentarse aquel hijo amado, que ella había sido escogida dentro del admirable plan eterno de salvación para ver las maravillas de DIOS? ¿Quién podía representar a María, su madre, delante de una sociedad en que a la mujer se le exigía pertenecer a un hombre?, a María, la madre de Jesús, ¿quién podría ayudarla para el sostenimiento material, ahora, en su vejez?, ¿quién compartiría con ella el gozo del domingo de resurrección, en que Él se levantaría de los muertos?... 

 

Sin duda, aunque María tenía sus otros hijos, como lo dicen los Evangelios: “Y se burlaban: 

«Es un simple carpintero, 

hijo de María y hermano 

de Santiago, José, Judas 

y Simón. Y sus hermanas viven

 aquí mismo entre nosotros». 

 

El bien claro en la Escritura que su familia pensaba que JESÚS Se sentían profundamente ofendidos y se negaron a creer en él” (Marcos 6:3, también, 3:31-35; Mateo 12:46-50). JESÚS, el unigénito Hijo de DIOS, pero el primogénito de María: “Y dio a luz a su hijo primogénito…” (Lucas 2:7).

 

Es muy posible que José, hubiera muerto hacía ya mucho tiempo, y los hermanastros de JESUS todavía no creyeran en Él, pero, lo que sí ocurre después de su Resurrección (1 Corintios 15:7) es que Jacobo, por ejemplo, y Judas, escriben epístolas que tenemos en el Nuevo Testamento. En momentos así, un hermano espiritual es de gran ayuda, y por eso, en aquella hora, JESÚS otorga un nuevo hijo a María, y a Juan, una nueva madre a la cual tendría que cuidar: 

“Cuando vio Jesús a su madre, 

y al discípulo a quien él amaba, 

que estaba presente, dijo a su 

madre: Mujer, he ahí tu hijo. 

Después dijo al discípulo: 

He ahí tu madre. Y desde aquella 

hora el discípulo la recibió en su casa”.

 (Juan 19:26,27. RV60), así, JESÚS une, por el lazo filial espiritual, a aquellos dos seres humanos tan cerca de su corazón, y les da una provisión total desde la cruz.

 

Oración:

PADRE PROVEEDOR:

He vivido bastante tiempo para decir con el salmista: Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan (Salmo 37:25.) Ayúdame Señor, a vivir sabiendo que mi provisión total viene de ti. En el nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:

Aunque María, la Madre de JESÚS fue una mujer bienaventurada al ser el vaso humano para dar a luz a nuestro SEÑOR Y SALVADOR, ella nunca pretendió otro lugar que no fuera ese. Todavía resuena su voz, cuando dijo: «Hagan lo que él les diga». (Juan 2:5 NTV).

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento por obedecer?

¿Existe algún pecado por evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo? 

domingo, 28 de marzo de 2021

SEGURIDAD TOTAL

Francisco Aular

faular@hotmail.com     

Lectura devocional: Lucas 23:35-43

Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí 

cuando vengas en tu reino. 

Entonces Jesús le dijo: 

De cierto te digo que hoy 

estarás conmigo en el paraíso.

Lucas 23:42,43 (RV60)

 

Un ciudadano romano, de acuerdo con la ley, no podía recibir la pena de muerte por crucifixión. Los romanos habían inventado esa terrible forma de morir para escarnecer a sus enemigos. En realidad, la muerte por crucifixión era una maldición física, emocional, teológica y legal. Los testigos de los que morían así cuentan que los malhechores llegaban a la muerte entre maldiciones e improperios.  En esa terrible mañana del Viernes Santo, el Primer Ciudadano del cielo -ante el cual todos los demás seres espirituales se inclinan- no tuvo los privilegios de los ciudadanos romanos de la tierra, sin embargo, a pesar del intenso sufrimiento al cual fue sometido nuestro amado JESÚS, convirtió aquel monte Calvario en un santuario, y la cruz, en un púlpito, y desde allí, pronunció las Siete Palabras.

 

La Segunda Palabra del SEÑOR en la cruz, tiene que ver con la compasión que trajo a JESÚS desde el cielo a la tierra, Él dijo:

“Porque el Hijo del Hombre 

vino a buscar y a salvar lo 

que se había perdido” 

(Lucas 19:10; RV60). 

 

Por su Persona y su Misión, JESÚS es el ser humano más fascinante y extraordinario que ha pisado este planeta. Amado Nervo, dijo: “Hace dos mil años que murió, y el mundo aún vive por Él” … Ciertamente, Él es el eterno DIOS hombre. La Biblia enseña que JESÚS de Nazaret, el Carpintero de Galilea fue y es el HIJO de DIOS. Él es la Segunda Persona de la Trinidad. Hasta hoy, nadie nació como Él; nadie vivió como Él, ni murió como Él, pero, tampoco, ¡nadie resucitó como JESÚS! Todas las religiones vivas hoy en el mundo pueden seguir, sin importar mucho la categoría moral y santa de sus fundadores, pero el centro de la fe cristiana es JESÚS y su carácter humilde, santo y puro. ¡Sin JESÚS el cristianismo sería una religión más de las muchas que han existido y existen! Es más, sin JESÚS no hay salvación: 

“Yo soy el camino, y la verdad,

 y la vida; nadie viene al Padre, 

sino por mí” (Juan 14:6). 

Ese fue el mensaje que predicó la iglesia del primer siglo: 

“Y en ningún otro hay salvación; 

porque no hay otro nombre bajo 

el cielo, dado a los hombres, 

en que podamos ser salvos”.

(Hechos 4:12).

 

Pero volvamos al Calvario, había dos hombres muriendo crucificados a la par de JESÚS, uno de ellos, clamó a JESÚS diciéndole: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Aquel moribundo se acercó a la Persona correcta para buscar el auxilio seguro en medio de aquella agonía. En efecto, DIOS había dicho a través de Isaías: 

“Mirad a mí, y sed salvos, 

todos los términos de la tierra, 

porque yo soy Dios, 

y no hay más”.

(Isaías 45:22; RV60). 

Una mirada de fe, hay que reconocer que somos pecadores y estamos separados de DIOS y confesar con nuestros labios que JESÚS es el SEÑOR, ¡es lo único que necesitamos para ser salvos!: “En realidad, dice: 

«El mensaje está muy cerca 

de ti, está en tus labios y 

en tu corazón». Y ese mensaje 

es el mismo que nosotros 

predicamos acerca de la fe: 

Si confiesas con tu boca que 

Jesús es el Señor y crees en tu 

corazón que Dios lo levantó 

de los muertos, serás salvo”. 

(Romanos 10:8,9; NTV).

 

He pasado algunos años de mi vida enseñando por muchos lugares lo que he aprendido. Todo pecador necesita confesarle a DIOS sus pecados y arrepentirse de ellos, y confiar únicamente en JESÚS para ser salvo. Luego que la persona hace esa decisión y confesión, tenemos que darle la seguridad de su decisión y seguridad de la salvación. Sé que algunos amados míos en la fe no han llegado a tener la seguridad de su salvación, pero el SEÑOR quiere que nosotros estemos seguros de que nuestra relación con Él es enteramente por Su Gracia desde el principio hasta el fin; DIOS quiere que estemos seguros porque Él nos regala el cielo, el Paraíso para llamarlo de otra manera conocida, por fe y solamente por fe.

 

Aquella tarde, el ladrón arrepentido no tuvo tiempo ni forma de hacer nada para ser salvo -los que piensan que el bautismo salva, y que la salvación eterna tenemos que ganárnosla por nuestras buenas obras, no encontrarán en esta preciosa escena de la misericordia de DIOS un asidero-, por el contrario, los que pensamos que la salvación es un regalo de DIOS que se obtiene por la fe en JESÚS, encontramos en la escena, una reafirmación de la doctrina de la salvación por fe y que la seguridad de nuestra salvación es total. Por eso, JESÚS, a pocos minutos antes de morir, le dijo a aquel nuevo convertido: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. ¡No hay duda!: La seguridad que DIOS ofrece a los que mueren depositando únicamente en Él su confianza de salvación son salvos desde el más acá hasta el más allá. ¡Bendito y alabado sea nuestro DIOS por la Seguridad total de nuestra salvación!

Oración:

PADRE ETERNO:

Mi espíritu, mi alma y mi corazón te alaban al comienzo de este día. Se tú mi SEÑOR y SALVADOR y mi amigo en todo lo que haga. Tú has recreado tu imagen en mí a través de JESÚS; me has dado un perdón y seguridad totales de mi salvación; tengo paz contigo para siempre. Ayúdame a perdonar a los demás, y a perdonarme a mí mismo. En el nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:

JESÚS elimina para siempre nuestro pasado culpable y nos da un glorioso futuro de amor y perdón.

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento por obedecer?

¿Existe algún pecado por evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo? 

sábado, 27 de marzo de 2021

PERDÓN TOTAL

Francisco Aular
faular@hotmail.com
Lectura devocional: Lucas 23:1-24
Versículos de hoy:
Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser ejecutados. Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.Jesús decía:—Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. 
Lucas 23:33,34 (RVR1995)
 

Un miembro de nuestra iglesia en Manassas, en Virginia fue a ver la película de Mel Gibson, la Pasión de Cristo, y me comentó después: —“Pastor, el director se detuvo mucho en los sufrimientos de JESÚS”…

—Hermano: -le respondí-, cualquiera hubiera sido en énfasis del sufrimiento de JESÚS en esa película, debió ser muy poco en comparación con la realidad. No exagero, porque JESÚS en el Calvario y sobre esa cruz sufrió y  murió para expiar el pecado de toda la humanidad. JESÚS abrió la puerta de la salvación, y estableció un puente entre el DIOS santo y nosotros los pecadores.

 

Vayamos por un momento a la escena del Calvario. Serían las nueve y media de la mañana aquel fatídico Viernes Santo, cuando JESÚS, pronuncia Su Primera Palabra desde la cruz y nos ofrece Su perdón: —“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.  En efecto, JESÚS era el secreto que el PADRE tenía para reconciliar al ser humano pecador con Él mismo, y hacernos parte de Su familia. 


En todo caso, podemos darle el beneficio de la duda a todos aquellos que menospreciaron, humillaron y crucificaron a JESÚS injustamente: no sabían lo que hacían. Sin embargo, los códigos civiles humanos nos dicen: “La ignorancia de la ley, no excusa de su cumplimento”, las leyes divinas, escritas muchos años antes, igualmente lo confirman: “y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado.” (Éxodo 34:7). “El alma que pecare esa morirá.” (Habacuc 1:13). JESÚS mismo había dicho: “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.” (Lucas 13:3). El mensaje de la Iglesia desde su fundación es: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.” (Hechos 3:19). Ciertamente DIOS es amor, pero también es justo y debe castigar el pecado en nosotros. Por ello, el perdón divino no es automático, debemos personalmente arrepentirnos de nuestros pecados y confesar a JESÚS como nuestro SEÑOR y SALVADOR.

 

Eso lo vemos claro porque en la misma escena del Calvario, muriendo al lado de JESÚS están dos pecadores. Uno de ellos se arrepintió y fue perdonado y el otro murió en sus pecados. El amor de DIOS se muestra en que JESÚS esta muriendo por nosotros los pecadores y al mismo tiempo haciendo justicia divina a través de Su preciosa sangre. Sin embargo, la oración es por sus enemigos, como Él mismo nos los recomienda en el PADRE Nuestro.

 

¿Nos alcanza esa oración de perdón a nosotros también? Ciertamente, sí. Pero teniendo en mente la base escritural: “testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.” (Hechos 20:21).

 

Pues bien, a dos mil años de este acontecimiento, el esfuerzo y la sangre de nuestros mártires para llevar este mensaje hasta el fin del mundo, es ya un logro innegable: ello explica, la existencia de la Iglesia del Señor en sus distintas confesiones y denominaciones a través de toda la tierra que sirven de hogares para los nuevos creyentes; la existencia de millones y millones de Biblias distribuidas en todo el mundo, es un mapa viviente de cómo ir a JESÚS; la actividad que despliegan las agencias misioneras e iglesias locales enviando a miles y miles de misioneros a todo el mundo que anuncian también cómo llegar a JESÚS; se puede decir con las mismas palabras de JESÚS: “el que quiere oír que oiga”. Creo que esta generación de seres humanos simplemente, no tiene excusas. Muchos le están dando las espaldas a DIOS y ellos lo saben.

 

Por otra parte, me cuento entre los millones de cristianos nacidos de nuevo que estamos llevando estas buenas nuevas de salvación que es el  evangelio de nuestro SEÑOR y SALVADOR por todo el mundo, con un sentido de urgencia. 

 

Somos un ejército de voluntarios dispuestos y disponibles todo el tiempo para anunciar el mensaje de la cruz a toda nuestra generación, sea que nos escuchen o no. JESÚS, oró: “Padre perdónalos”. No es suficiente que la humanidad conozca de DIOS, es indispensable Su perdón. El perdón como ya lo afirmamos, no es algo para decirlo en alguna forma, automático. La salvación es gratuita pero no es barata. Ciertamente JESÚS nos ofrece el perdón desde la cruz, a Él, le costó Su preciosa vida a los treinta y tres años. Nuestra responsabilidad como seres humanos es arrepentirnos y convertirnos al Evangelio. Así que, necesario es detenernos y ver que el perdón es obtenible por medio del arrepentimiento de nuestros pecados y depositar nuestra fe únicamente en JESÚS, quien nos ofrece Su perdón total.

Oración:

PADRE DE JESÚS y NUESTRO

Gracias por enviarnos a tu Hijo para que hiciera posible nuestra salvación eterna. Me arrepiento de todos mis pecados y te pido que entes a mi vida y me hagas una persona nueva para ti y los demás. Ayúdame para anunciar a otros esta salvación tan grande, única y eterna en esta generación, en el nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:

JESÚS nos perdona nuestra culpa del pasado para un presente de paz y un glorioso futuro.

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento a obedecer?

¿Existe algún pecado a evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

viernes, 26 de marzo de 2021

CONFESIÓN

Francisco Aular

faular@hotmail.com

Lectura devocional: Mateo 26:57-67

Versículos de hoy:

—Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.

Jesús le dijo:

—Tú lo has dicho. Y además os digo que desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo.

Mateo 26:63,64 (RVR1995)

 

Hoy, tras haber hecho un breve recorrido por las siete palabras que hacen los evangelios, la semana antes de la Cruz. Llegamos al Viernes Santo. JESÚS llega a la batalla decisiva en el Gólgota, después de todo como decía el gran Agustín de Hipona: “La teología de la cruz es la teología de la luz”. En la teología bíblica del Nuevo Testamento, no se concebía hablar de la resurrección de JESÚS nada más, hecho en sí mismo grandioso. 

 

Así mismo, en la cruz se consume el plan de la salvación de todo ser humano que tendrá la oportunidad de nacer nuevo y tener la verdadera vida, la Vida Zoé. ¡JESÚS con Su muerte hizo posible nuestra nueva vida en Él! Como lo dijo el Apóstol: “Pues es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción y que esto mortal se vista de inmortalidad. Cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: «Sorbida es la muerte en victoria.» (1 Corintios 15:53,54, RVR1995).

 

Lo más importante de todo cuando hablo de la cruz es es un hecho innegable la crueldad sin limites contra un hombre inocente. El odio de los religiosos llevó a JESÚS a la cruz, y ejecutaron el crimen judicial mas infame de la historia de la humanidad. Se ha calificado la crucifixión como “el asesinato más cobarde de un embajador que jamás se ha visto, y el ultraje más vil que rebeldes jamás han perpetrado contra el benefactor de su patria”. 

 

La verdad es que en este siglo XXI, algunos piensan que la cruz “fue un fracaso porque JESÚS murió allí”…Para otros en las iglesias no lo mencionan, les echaría a perder su plan sobre la predicación de ofertas sin demandas, de la gracia barata, de un cristianismo sin CRISTO, del poder de nuestras palabras en vez del poder de la Palabra de DIOS, es una negación del precio de nuestra salvación en la cruz:

“Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos”. 

(2 Corintios 8:9, RVR1995)

 

La verdad es ésta, la muerte de JESÚS en la cruz es el hecho más trascendental de la historia de la salvación. ¡Sin muerte no habrá resurrección! ¡Se puede decir con toda certeza que la muerte de JESÚS en la cruz es Su victoria y que Su resurrección es Su triunfo! Para nuestra fe en CRISTO los dos eventos son inseparables como las dos caras de una moneda”. El apóstol Pablo, lo dijo en varias formas:

“La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”. 

(1 Corintios 1:18).

“Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado”. (1 Corintios 2:2).

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. (Gálatas 2:20).

 

Aquel inolvidable Viernes Santo, los fariseos estaban a punto de lograr la victoria de la religión, ellos querían acabar con aquel que empezó Su ministerio diciendo: 

“Decía: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!”. 

(Marcos 1:15).

 

Cuando el SEÑOR estuvo frente a los líderes de la religión, les respondió, les hizo la confesión de quien era Él. Ellos deberían haber entendido estás cosas porque más de 300 profecías del Antiguo Testamento, apuntaban hacia JESÚS, sin embargo, la ceguera espiritual usualmente acompaña a los seguidores de criterios humanos y todo lo verdadero y espiritual, les parece locura, una blasfemia. Por otro lado, cuando estuvo frente la Estado representado por Pilato y Herodes, no les respondió. 

 

En resumen, de lo planteado, la confesión de JESÚS de que Él era el CRISTO, el Hijo de DIOS, marcó el camino definitivo hacia el Calvario. Era costumbre de la época que cuando un hombre era crucificado, la causa de su castigo se escribía en la parte superior de la cruz: Por orden de Pilato el aviso se escribió en tres idiomas, hebreo, griego y latín: “Jesús de Nazaret el Rey de los judíos”. A los judíos no les gustó y quisieron modificarlo, pero Pilato, expresó su celebre: —“Lo que he escrito, he escrito”.

 

La verdad sea dicha mis amados, éstas siete palabras ante de la cruz, me inspiran para buscar al SEÑOR y seguir sirviéndole con todo gozo y renovado. Inspirado puedo decirle: ¡JESÚS aquí estoy! Y como el poeta te respondo:

 

¿Qué quieres?

 

¿Qué quiero, mi JESÚ? Quiero quererte, 

quiero cuanto hay en mí del todo darte 

sin tener más placer que el agradarte, 

sin tener más temor que el ofenderte. 

 

Quiero olvidarlo todo y conocerte, 

quiero dejarlo todo por buscarte, 

quiero perderlo todo por hallarte, 

quiero ignorarlo todo por saberte. 

 

Quiero, amable JESÚS, abismarme 

en ese dulce hueco de tu herida, 

y en sus divinas llamas abrasarme. 

Quiero, por fin, en Tí transfigurarme, 

morir a mí, para vivir tu vida, 

perderme en Tí, JESÚS, 

y no encontrarme.

 

Calderón de la Barca

(español, 1600-1681)

 

¡Adelante, siempre adelante!

 

Oración:

PADRE DE JESÚS Y NUESTRO:

¡Gracias SEÑOR por subir hasta el Calvario como subiste pensando en que por mí lo hacías, yo quiero servirte también SEÑOR, y pensar en ti en mi subida! ¡Quiero dar testimonio a todos aquellos muertos para que tú, como a mí le des tú Vida! En el nombre de JESÚS. Amén

Perla de hoy

Pilato, escribió: “Jesús de Nazaret el Rey de los judíos”. Hoy JESÚS, resucitado es el Rey de reyes. ¿Quién es Él en tu vida?

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de Su Palabra? 

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento por obedecer?

¿Existe algún pecado por evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?