viernes, 3 de abril de 2020

Perdón total desde la cruz

Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: Lucas 23:26-38
Jesús dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Lucas 23:34 (NTV)

Entro al escenario de las Siete Palabras con mucha reverencia, como la primera vez en que leí esta historia. La había oído muchas veces, pero el jueves de la Semana Santa de 1963, el Espíritu Santo, me estaba guiando mientras yo la leía en la Biblia prestada a un primo. Las convincentes escenas de las últimas horas de mi amado JESÚS, me tenían triste, contrito y humillado. La noche en que fue entregado en Getsemaní JESÚS el SEÑOR había crucificado Su voluntad:
“Padre, si quieres, te pido que
quites esta copa de sufrimiento
de mí. Sin embargo, quiero
que se haga tu voluntad, no la mía”.
(Lucas 23:42,NTV).

¡La batalla final había sido ganada! ¡La lucha cesó! Y desde allí el triunfo del Crucificado, está en los vislumbres de Su Resurrección. Por mi parte, lo resumo así: Sin Getsemaní, no existe el Calvario (Gólgota), sin el Calvario no tendríamos resurrección. ¡Ciertamente, vivimos tiempo cuando nos gusta celebrar la resurrección, pero sin los dos pasos anteriores de inmenso sufrimientos de JESÚS; no podemos celebrar el triunfo de la resurrección! ¡Un cristianismo Sin cruz, es una gracia barata que produce: cristianos sin CRISTO! Por ello, es importante haber ganado la batalla de Getsemaní. ¡La escena de JESÚS orando en aquel jardín y el Cristo crucificado el en Calvario, es mi Mensaje y lo será hasta mi salida de esta vida temporal!… Allí en la quietud del jardín entre aquellos árboles, lo viejos olivos, CRISTO, Creador del Mundo por el poder de Su palabra, es coronado por haberse graduado de la escuela de la obediencia:
“Y Cristo en los días de su carne.
ofreciendo ruegos y súplicas con
gran clamor y lágrimas al que le
podía librar de la muerte, fue oído
a causa de su temor reverente.
Y aunque era Hijo, por lo que padeció
aprendió la obediencia”.
(Hebreos 5:7,8,RV60).
CRISTO, era preexistente porque la Deidad se haya presente en Su esencia, Su Persona y Su obra, como lo afirma el Apóstol Juan en su evangelio:
“En el principio era el Verbo,
y el Verbo era con Dios,
y el Verbo era Dios”
(Juan 1:1,RV60).
Por eso, el Apóstol Pablo, nos dice también:
“Haya pues en vosotros este sentir
que hubo también en Cristo Jesús,
el cual siendo en forma de Dios,
no estimó ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo, tomando forma de siervo,
hecho semejante a los hombres; y
estando en la condición de hombre,
se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte
 y muerte de cruz….
Y toda lengua confiese que Jesucristo
es el Señor, para gloria de Dios
Padre” (Filipenses 2:5-8,11, RV60).

Por ello, después de la experiencia del Getsemaní, vendrá el “via crucis” o “vía dolorosa”, una calle estrecha y empinada con la cruz acuesta parece interminable, Simón de Cirene es puesto como el ayudante y lleva la cruz, detrás de JESÚS:
“Y le seguía gran multitud del pueblo,
y de mujeres que lloraban y hacían
lamentación por él”.
(Lucas 23:27,RV60).

Finalmente, JESÚS llega a la cumbre del Gólgota, la Calavera o El Calvario. Muy cerca y como parte de aquella pequeña cordillera, está el Monte Moriah. Allí el el Monte Moriah, Abraham estuvo a punto de ofrecer a Isaac, pero el mismo DIOS que no permitió aquel sacrificio, ahora Él ofrece a Su hijo en una montaña de amor:
“Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado
a su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree,
no se pierda más tenga
vida eterna”.
(Juan 3:16).

Hoy nos acercamos al drama del Calvario para escuchar a JESÚS desde la cruz. La entrega de un ser que ha transformado al Mundo con Su mensaje de fe, amor y esperanza.  Allí está JESÚS con sus brazos extendidos ofreciéndose en nuestro lugar! Serían las nueve y media de la mañana de aquel Viernes Santo, cuando JESÚS, pronuncia Su Primera Oración desde la cruz y nos ofrece Su perdón. Lo más cercano que podemos nosotros perdonar, como seres humanos es “recordar sin dolor”. Pero el Perdón de DIOS es total:
“¿Qué Dios como tú, que perdona
la maldad, y olvida el pecado del
remanente de su heredad? No retuvo
para siempre su enojo, se deleita
en misericordia. Él volverá a tener
misericordia de nosotros;
sepultará nuetras iniquidades,
y echará al fondo del mar todos
nuestros pecados”.
(Miqueas 7:18,19, RV60).

Jesús dijo:
“Padre, perdónalos, porque no
saben lo que hacen”.
Lucas 23:34 (NTV).

En efecto, JESÚS era el secreto que el PADRE, mantenía desde el Paraíso, para reconciliar al ser humano pecador con Él mismo, y hacernos parte de Su familia. Podemos darle el beneficio de la duda a todos aquellos que menospreciaron, humillaron y crucificaron a JESÚS, injustamente: ellos no sabían lo que hacían. ¿Nos alcanza esa oración de perdón total a nosotros también? Ciertamente, sí. Pero deberíamos tener presente que a dos mil años de este acontecimiento, el esfuerzo y la sangre de nuestros mártires para llevar este Mensaje hasta el fin del mundo, es ya un logro innegable: ello explica, la existencia de la Iglesia del SEÑOR en sus distintas confesiones y denominaciones a través de toda la tierra que sirven de hogares para los nuevos creyentes; la existencia de millones y millones de Biblias distribuidas en todo el mundo, es un mapa viviente de cómo ir a JESÚS; la actividad que despliegan las agencias misioneras e iglesias locales enviando a miles y miles de misioneros a todo el mundo que anuncian también cómo llegar a JESÚS; se puede decir con las mismas palabras de JESÚS: “el que quiere oír que oiga”. Creo que esta generación de seres humanos simplemente, no tiene excusas. Muchos le están dando las espaldas a DIOS y ellos, lo saben.

Por otra parte, me cuento entre los millones de cristianos nacidos de nuevo que estamos llevando esta Buena Nueva de salvación que es el  evangelio de nuestro SEÑOR y SALVADOR por todo el mundo, con un sentido de urgencia. Somos un ejército de voluntarios dispuestos y disponibles todo el tiempo para anunciar el Mensaje de la cruz a toda nuestra generación, sea que nos escuchen o no. JESÚS, oró: “Padre perdónalos”. No es suficiente que la humanidad conozca de DIOS, de una manera intelectual, es indispensable Su perdón Total. El perdón divino no es algo para decirlo en alguna forma, automático. La salvación es gratuita pero no es barata. Ciertamente JESÚS nos ofrece el perdón desde la cruz, a Él, le costó Su preciosa vida a los treinta y tres años. Así que, necesario es detenernos y ver que el perdón es obtenible por medio del arrepentimiento de nuestros pecados y depositar nuestra fe únicamente en JESÚS, quien nos ofrece Su perdón total desde la cruz.

(Si usted esta bajo el anhelo espiritual de tener un encuentro con DIOS y quiere ayuda, ¡estoy a sus órdenes!) Por favor, escríbame ahora mismo, y me pongo en contacto con usted. ¡Gracias!
¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE JUSTO:
Gracias por enviarnos a tu Hijo para que hiciera posible nuestra salvación eterna. Me arrepiento de todos mis pecados y te pido que entes a mi vida y me hagas una persona nueva para ti y los demás. Ayúdame para anunciar a otros esta salvación tan grande, única y eterna en esta generación, en el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
JESÚS nos perdona nuestros pecados y culpa del pasado para un presente de paz y un glorioso futuro.
Interacción:
¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?
¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe alguna lección por aprender?
¿Existe alguna bendición para disfrutar?
¿Existe algún mandamiento a obedecer?
¿Existe algún pecado a evitar?
¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?