martes, 23 de mayo de 2023

CUANDO EL VIEJO SE NOS VA

Francisco Aular 
perlasdelalma@gmail.com
MIÉRCOLES, 24 de mayo de 2023
Lectura devocional: Proverbios 1:1-12
Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello como un collar. Proverbios 1:8,9 (NVI)

 

Imagínese que usted está empezando una nueva iglesia y de repente le llega toda una familia numerosa y con suficiente madurez para quedarse y ayudarlo por muchos años. Bueno el hermano don Elcías Perea y su esposa la hermana Marta Mery de Perea, llegaron de su natal Colombia y a finales de 1969, empezaron a ayudarnos en nuestra Iglesia Bautista Emanuel de la Castellana, Caracas, en el inicio del pastorado del Rev. Eusebio Pérez Domínguez. Debido al matrimonio de Olmedo Perea y Eunice Pérez, eran consuegros de nuestro pastor. 

 

Verá, ver llegar cada domingo a los Perea Sanclemente puntualmente a la iglesia, era para mí como superintendente de la Escuela Dominical y maestro de jóvenes motivo de mucho ánimo. Sus bellas hijas fueron flores nuevas para el jardín de nuestro templo. Sus muchachos, todos allí siguiendo el consejo de su padre y el ejemplo de la madre. 

 

Tengo muchas cosas buenas que contar, pero no será hoy, de la preciosa vida del hermano don Elcías Perea. Y tengo sobrado motivos para en un Día del Padre como el que se aproxima, recordarlo con mucho afecto y admiración.

 

Pues bien, yo emigré a Toronto, Canadá aquel 11 de octubre de 1990. Antes de emprender mi viaje, visité a los Perea Sanclemente por última vez y me despedí del hermano don Elcías, le recordé que en los inicios de mi pastorado en Emanuel, él y la hermana Martha Mery, me ayudaron como compañeros de visitación, nuevamente les agradecí una vez más, su apoyo incondicional a la iglesia y a la obra de DIOS en Venezuela. 

 

Al despedirme me dijo: “—Pastor, yo he estado en Toronto, y allí usted y su familia, serán de bendición…” Nunca olvidaré aquel 25 de octubre de 1990, cuando mi amado hermano don Elcías Perea, se nos fue. 

 

Me enteré de la noticia, obviamente conmovido, me puse en mi vieja máquina de escribir, y salió el poema: “Cuando el viejo se nos va…” Lo envié por fax y creo que algún miembro de la familia, lo leyó en las honras fúnebres. Ese poema ha sido de mucha bendición para algunos hogares que despidieron también a su viejo.  

 

Ciertamente, el legado de nuestro amado don Elcías Perea es esa preciosa familia: cristiana, unida, amorosa, esforzada y valiente. Hoy sus hijos, nietos y tataranietos, estarán siendo de bendición en alguna parte del mundo. 

 

Cuando el viejo se nos va

Francisco Aular

“Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre…”

Proverbios 1:8ª.

 

Cuando el viejo se nos va,

 

Se va una parte de nosotros mismos.

Se va el hombre fuerte con su corazón de niño.

Se va el superhombre de nuestra niñez.

Se va el compañero de juego con sus travesuras parecidas a las nuestras.

Se va el consejero de nuestra juventud.

Se va el confidente de nuestra madurez.

 

Cuando el viejo se nos va,

 

Se va el hombre que nos enseñó a levantarnos cada vez que nos caíamos, en intento de hacer algo bueno.

Se va quien nos enseñó a no avergonzarnos de poseer un carácter santo y apartado del mal,

Se va quien nos enseñó a servirles a los demás, sin esperar retribución por nuestro servicio;

ya sea cortando la leña, correteando el agua o limpiando los zapatos.

Se va quien nos enseñó con su vivo ejemplo a levantar los ojos hacia Dios, elevar el espíritu para poder oírlo y soñar grandes sueños; pero no descansar hasta verlos hecho una realidad.

 

Cuando el viejo se nos va,

 

Se va quien vimos con amor hacer el trabajo porque nunca lo consideró un sacrificio; sino un privilegio.

Se va quien compartió su pan y su techo, sin cobrar por ello.

 

Cuando el viejo se nos va,

 

Despedimos al hombre que se deleitaba en hacer las cosas como para DIOS y no solo como para los demás seres humanos.

 

Cuando el viejo se nos va,

 

Se va el primer maestro de nuestra vida.

Se va el médico de emergencia, el cuan al preguntarnos ¿Qué pasó?...

No sabíamos si el ¡ay!, era de él o nuestro.

 

Cuando el viejo se nos va,

 

Se va, pero nos deja un legado de cosas muy buenas: un carácter, un destino y una misión histórica.

Se va, pero nos parece que no ha muerto, porque continúa reinando con sus recuerdos, con sus enseñanzas.

Se va, pero nos deja una “herencia incorruptible” la confianza en Dios y el sabor a eternidad.

Se va, pero nos deja la oportunidad de echarle la culpa a él por lo que somos, o ser nosotros mismos.

Se va , pero nos deja lleno de dignidad y responsables para enfrentar el hoy, y el mañana.

 

Cuando el viejo se nos va,

 

Nos deja llenos de esperanzas, de ideales y un propósito para vivir;

Es como si nos dijera: ¡Muchachos, ustedes pueden!... ¡Háganlo!

 

Oración:

PADRE ETERNO:

Que bendición que creaste a la familia, y nos pusiste un orden para hacerla triunfar en medio de tantas tempestades que enfrenta cada día en medios de los tiempos. Ayúdame SEÑOR, a hacer lo posible para que mi propia familia, te sirva hoy, porque tú lo guiarás en el futuro. En el nombre de JESÚS. Amén

Perla de hoy:

En el día del padre será de provecho traer a la memoria el legado de nuestro padre y encarnarlo en nuestra propia familia a la luz de la Biblia.

 

lunes, 22 de mayo de 2023

CUANDO LOS VIEJOS SE VAN

 Hoy continuamos el tema sobre el hogar y la familia cristianos. Todos los cristianos nacidos de nuevo, nos vamos de este mundo con la bendita paz de DIOS. Sabemos que es un momento triste para el hogar y la familia. Es un tiempo de llanto con esperanza. En eso pensaba al escribir esta Perla. Abrazos.
Perlas del Alma
Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
MARTES, 23 de mayo de 2023
Lectura devocional: Josué 24:14-31
CUANDO LOS VIEJOS SE VAN
 Después de  eso, Josué, hijo de Nun y siervo del Señor, murió a los ciento diez años de edad. Josué 24:29 (NTV)

 

La muerte espiritual tuvo su entrada desde el mismo momento en que Adán y Eva la experimentaron al ser expulsados del paraíso celestial, y al declararse ellos enemigos de Dios. Luego de esto vino la muerte física, la cual ha sido un verdadero y doloroso misterio para el ser humano. Los filósofos griegos que ahondaron en muchas cosas de la vida escribieron: “Cada uno de nosotros deja la vida cuando llega su último instante con el sentimiento de que apenas acaba de nacer”; algunos han dicho que “se empieza a morir cuando se nace”. Muerte significa, ante todo, separación, por ello está rodeada de sufrimiento, dolor y llanto. Cuando nacemos de nuevo “pasamos de muerte a vida” (Efesios 2:1,2). 

 

La muerte, como separación espiritual entre DIOS y el ser humano ha sido eliminada al llegar a nosotros la vida Zoé, es decir, ¡JESUCRISTO!: “Y este es el testimonio que Dios ha dado: él nos dio vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (1 Juan 5:11,12. NTV). En el terreno espiritual de nuestra relación con DIOS, ¡viviremos para siempre!, pero, todavía, como seres humanos, moriremos a esta vida humana que poseemos. Es innegable que la separación, como en toda despedida, habrá tristeza y lágrimas. ¡Pero tenemos todavía la esperanza viva de la resurrección, esta verdad nos sostiene! Especialmente, cuando los viejos se van: “Y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza. Pues, ya que creemos que Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá junto con él a los creyentes que hayan muerto” (1 Tesalonicenses 4:13,14. NTV).

 

Todo esto estaba en mi mente cuando nuestro amado viejo, don Enrique Dámaso Fernández (1919-2002), mi amado suegro y padre partió con el SEÑOR, hace veintiún años. A continuación lo que escribí en su memoria, el 18 de agosto de 2002: "Hace exactamente un mes, que nuestro amado padre Enrique Dámaso partió para estar con el Señor. No ha sido fácil desprenderse de nuestro viejo. 

 

Es algo que nos pega muy adentro saber que no nos estará esperando en el aeropuerto cuando retornemos a Venezuela. Ni  presidiendo la mesa en nuestras comidas. No escucharemos el serrucho cortando las tablas para los textos bíblicos que él y la abuela han     elaborado por más de treinta años y que son adornos en las paredes de hogares de muchos países. No escucharemos su bendición de los alimentos en su manera tan peculiar en que siempre lo hizo. 

 

No lo veremos señalando, en su galería de fotos  familiares, a sus cuatro hijos, sus dieciocho nietos y nueve bisnietos. No lo veremos trabajando en el jardín del templo, porque siempre pensó que el lugar en donde se adora a DIOS debe ser el más hermoso de la comunidad. Nos quedan sus consejos, su vida ejemplar y esa disciplina que siempre lo mantuvo al frente de sus responsabilidades en su hogar, su trabajo y la iglesia. 

 

Todo en la casa está lleno de él; con sus manos hizo cada pieza de ella y con su esposa Lola levantó el hogar por más de sesenta años. ¿Cómo olvidarlo? En hombros de sus amigos y familiares lo llevamos al panteón. Hubo mensaje de un hasta luego que me tocó pronunciar y que terminé recitándole el poema: “Cuando el viejo se nos va”. Mary lo despidió con las palabras que sólo una hija como ella puede pronunciar, llena de esa paz que el SEÑOR nos da en momentos como esos y su hijo el pastor Enrique Dámaso, cerró la ceremonia con la oración de despedida. Sus restos descansan en una colina y bajo las sombras de un árbol. Desde allí uno puede ver parte de la ciudad de Caracas, la capital venezolana que le dio la bienvenida hace 40 años cuando llegó en el barco que lo trajo del puerto del Vigo, España. Venía lleno de entusiasmo, con mucha fe y con la disponibilidad  de surgir desde cero, como todo inmigrante. 

 

El hospital Ortopédico Infantil le abrió las puertas y nunca se las cerró, ni siquiera, después de su jubilación en 1985. Es imposible saber el número de los niños de ayer, hombres y mujeres de hoy que pasaron por sus manos para hacerlos andar e integrarse dignamente al campo laboral de la nación. No sabemos los tiempos de DIOS, pero descansamos en la seguridad de que nos volveremos a encontrar, y cuando lleguemos nosotros al Puerto, don Enrique nos diga con su inconfundible voz con acento gallego: “¡Bienvenidos! Hace mucho tiempo que os esperaba”. 

 

Cuando los viejos se van

Francisco Aular

Toronto, 18 de julio de 2012

Permíteme proclamar tu poder a esta nueva generación, tus milagros poderosos a todos los que vienen después de mí. (Salmo 71:18b. NTV)

              I

Cuando los viejos se van

se produce tal vacío

que no lo pueden llenar

ni el llanto ni los suspiros.

Cuando los viejos se van

es como cerrar un libro

que nos enseñó a ser sabios

y quedamos de él, cautivos.

Cuando los viejos se van

se va aquel soplo divino

que produjo la partícula

que selló nuestro destino.

Cuando los viejos se van

para siempre cierra el ciclo:

Enamoramiento y boda,

la llegada de los hijos…

El arribo de los nietos,

y aquel amor infinito.

Cuando los viejos se van

se queda cuanto le dimos:

Honra, amor y respeto

como sus nietos e hijos.

Cuando los viejos se van

siempre decimos lo mismo:

“Se marcharon lentamente

que casi no lo supimos,

solo cabe recordarlos,

como si estuvieran vivos.”

                 II

Cuando los viejos se van

se va un pedazo de patria,

una parte de nosotros, 

se va una porción del alma,

la parte de nuestra historia

celosamente guardada.

Cuando los viejos se van

nos dejan siempre grabadas

esa imagen de sus sueños,

las alas de la esperanza.

Y la herencia incorruptible

que los abuelos hablaban:

La fe firme en Jesucristo,

la confianza en la Palabra.

Que la asistencia a la Iglesia

nunca fuera descuidada…

Cuando los viejos se van

seguiremos sus pisadas

en esta vida cristiana:

Obedecer al Señor, con amor,

sin reservas y sin  retiradas.

Cuando los viejos se van

se produce tal vacío

que no lo puede llenar

ni el llanto ni los suspiros. 

 

Perla de hoy:

La muerte física nos separa de nuestros viejos por un tiempo; pero nuestro amado JESÚS nos reunirá nuevamente y para siempre.

 

viernes, 19 de mayo de 2023

CUANDO MAMÁ SE NOS VA

Francisco Aular

perlasdelalma@gmail.com

SÁBADO, 20 de mayo de 2023

Lectura devocional: Efesios 6:1-4

“Honra a tu padre y a tu madre…”

—Efesios 6:2ª (RV60)


Cuando nací, abrí mis ojos y mamá estaba allí. Muchos años después, cuando ella se fue, yo estaba allí para cerrarle sus ojos. En ambas ocasiones corrieron lágrimas por mis mejillas. En la primera ocasión, vi mi primer amanecer en esta vida, y en mi segunda oportunidad la vi partir con la puesta del sol. Mamá disfruta ahora de la presencia de DIOS con toda la plenitud de su Vida Eterna. 

Mi madre partía de este lado inseguro para ir al Puerto Eterno de la tierra que más amo, donde no hay lágrimas ni pesar, una tierra donde no existe la enfermedad, dolor ni muerte. Quienes viven allí no se cansan, han dejado sus cargas atrás, por lo tanto no envejecen. 

En esa bendita tierra, no existe el pecado, no se conoce el odio. En ese país todos son de un mismo sentir llenos de amor y de bondad los unos con los otros. En esa tierra no existe la guerra. En aquel hermoso lugar que el mismo JESÚS, llamó cielo, nunca se dice adiós, los habitantes llenos de alegría dan la bienvenido a todo aquel que llega; pero nunca se dicen adiós, las despedidas con todo el llanto que involucra, son desconocidas.

Cuando mi mamá se nos fue al cielo, mis hermano y yo, le dimos una despedida con sus hermanos en la fe en CRISTO de la iglesia a donde ella iba. Nosotros sabíamos del amor de nuestra madre por sus vecinos a los cuales predicó, y alcanzó con el Mensaje de Salvación y fe únicamente en CRISTO. Muchos de sus convertidos estaban allí. Viendo todo esto: Nosotros sus hijos, nos bebimos nuestras lágrimas y juntos entonamos sus cantos e himnos favoritos, entre ellos, la primera estrofa y el coro de uno de sus himnos que recién convertida aprendió, “En presencia estar de CRISTO:

“En presencia estar de Cristo,
ver su rostro, ¿qué será?,
cuando al fin en pleno gozo
mi alma le contemplará.

Coro:

Cara a cara espero verle
más allá del cielo azul.
Cara a cara en plena gloria,
He de ver a mi JESÚS”.

(ENHP #287, CBP, El Paso Tx.) 1955

 

Sé que un poema resume lo que tenemos en el corazón, hace muchos años, escribí un poema, que dedico de todo corazón tanto para honrar la memoria de mamá que ya se fue, y de sus hijos que nos quedamos un poco más de este lado. ¡Allí está!

 

Cuando mamá se nos va

Francisco Aular

“Honra a tu padre y a tu madre…”

Efesios 6:2ª (RV60)

 

Cuando mamá se nos va, 

se va una parte de nosotros mismos. 

se va nuestra primera luz, 

conque Dios iluminó nuestro camino. 

Se va nuestra primera fuente...

De la cual, en inocencia, bebimos.

Se va quien nos amó sin condición 

y en quien Dios depositó nuestro destino. 

Se va con un  hasta luego y no un adiós 

porque dejó su imagen en sus hijos. 

Se va con el gozo de haber logrado 

lanzarnos de la nada a lo infinito. 

Se va quien corría velozmente a socorrernos 

sin que pronunciáramos el grito. 

Se va de quien aprendimos  tantas cosas... 

Hasta que logramos ser nosotros mismos. 

Se va quien le agradecemos ser quienes somos. 

Deudores de todo su cariño. 

Se va quien nos dio cuidados y desvelos. 

Sin que nadie lo notara, con sigilo. 

Se va quien al sentarnos en su mesa 

éramos como plantas de olivos.

Mi padre al frente de la mesa,

Disfrutando nuestros gritos.

Y tú siempre sirviendo

con tu delantal, ceñido. 

Se va a quien nos enseñó a buscar a Dios 

para que fuéramos siempre bendecidos. 

Se va quien calmaba nuestras cuitas 

con tal sólo decirnos: “¡Hijo mío!” 

Se va quien amó a sus nietos 

por ser los retoños florecidos, 

de los que vio nacer y crecer 

y por los que aún no han sido. 

Se va quien depositó su amor 

y confianza al Cristo vivo.

Se va quien cumplió con la misión

que le encargara el cielo mismo. 

Es cielo porque mora Dios 

y las madres santas que el mundo ha tenido. 

 Allí no tendrás más sufrimientos,

porque el Señor, está  contigo

 hoy, mañana y siempre,

como nos los ha prometido. 

En esas calles de gloria 

y con los que en el mundo han sido 

y recibieron del Señor 

la Vida, la Verdad y el Camino. 

Mamá hoy las gracias te doy 

Dejas tu herencia conmigo: 

Tu estatura de Madre.

De mi Dios, en Su servicio.

A buscarlo en la oración

me enseñaste desde niño.

Esa herencia inestimable:

tu corazón que es tan mío. 

Y como hijo que soy 

quiero ser agradecido. 

Cuando Mamá se nos va 

como tú, que te me has ido 

ya nunca  se apagará 

este tizón encendido. 

Porque tu recuerdo es fuego 

que se quedará conmigo. 

Por una simple razón, 

es la que me da motivos: 

¡Sin ti, no sería yo. 

Sin ti, no hubiera nacido!... 

 

Perla de hoy:

El mismo DIOS que consoló a la madre que se nos fue, nos consolará también a nosotros.

jueves, 18 de mayo de 2023

CUANDO LOS HIJOS SE VAN

Uno de los grandes momentos de todo hogar de toda familia es cuando los hijos se van. Ellos forman un nuevo hogar. Desde luego hablamos de los hijos que dejan el llamado “nido vacío”. ¿Qué pasa entonces? Allá vamos…

Francisco Aular

VIERNES, 19 de mayo de 2023
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: Salmos 127-128

Versículo de hoy: Que el Señor te bendiga continuamente desde Sión;    que veas prosperar a Jerusalén durante toda tu vida. Que vivas para disfrutar de tus nietos. ¡Que Israel tenga paz! Salmo 128:5,6 (NTV)

 

Ya lo hemos dicho en una Perla anterior; pero vale la pena repetir y seguir la secuencia. En efecto, en los Salmos 127 y 128, encontramos cuatro momentos o etapas principales por las que atraviesa una familia, estas son: La familia en su fundación, desde la boda a la llegada del primer hijo (Salmo 127:1,2); la familia y sus hijos emprendiendo juntos el camino de la grandeza familiar (Salmo 127:3-5); el tercer momento, la familia y el cumplimiento de su propósito, la Biblia es una escuela para padres (Salmo 128:1-3; y, finalmente la familia y el nido vacío (Salmo 128:4-6). Este es el tiempo cuando los hijos se van del hogar para formar el suyo propio. Desde luego es un tiempo nostálgico. 

 

Mary y yo, en nuestro andar de más de 50 años de matrimonio, hemos vivido todos estos tiempos y solo nos resta el último momento del matrimonio Aular Dámaso -cuando nos toque salir respondiendo Su llamado para vivir con Él-. Sabemos que nuestro amado SEÑOR, estará allí porque Él es “Fiel y Verdadero.”

 

Hace varios años mientras escribía un sermón sobre el tema de los Salmos 127,128, también escribí un poema que nos describe la alegría, nostalgia y recuerdos del evento que he llamado:

 

Cuando los hijos se van

Que vivas para disfrutar de tus nietos.”

Salmo 128:4 (NTV)

Francisco Aular

 

Cuando los hijos se van 

se queda el nido vacío…

Y nos dejan los recuerdos

de los momentos vividos.

Cuando los hijos se van

se van como los tuvimos,

como el regalo de DIOS

que iluminó el camino.

Como flechas disparadas

que dan en el blanco mismo,

cultivados en el hogar

como una planta de olivo.

Cuando los hijos se van

a cumplir con su destino

buscamos en todo lugar…

Sus travesuras, sus gritos…

Allí crecieron en la fe

que con fe les infundimos:

Confianza en las Escrituras

que es el Libro de los libros;

que el cielo es un regalo

que comprara JESUCRISTO.

Cuando los hijos se van

nos quedamos sorprendidos

ojeando aquel álbum viejo

ver que no somos los mismos,

que el tiempo pasó veloz

como el fluir de los ríos;

como el brillar de las estrellas

en negras noches de estío.

Se sienten lágrimas tibias

entre suspiro y suspiro…

Que cumplimos la tarea:

¡Darle crianza a nuestros hijos!

Cuando los hijos se van

se queda un rosal marchito

que solo vuelve a brotar

con los hijos de los hijos…

¡Esos alborotadores

que nos movieron el piso!

Con solo verlos venir

sin pedir nuestro permiso.

Galopando en nueva historia

al cerrar nuestro capítulo…

Cuando los hijos se van 

se queda el nido vacío…

Y nos dejan los recuerdos

De los momentos vividos.

 

Toronto, 22 de junio de 2012

 

Oración:

SEÑOR gracias por compartir con el ser humano el privilegio y responsabilidad de ser padres por tu gracia. SEÑOR, hazme brillar para que mis hijos y nietos, vean y encuentren el verdadero propósito de la vida. Dame constancia, pasión por ti, amor, fe y valor para sentirte en nuestro hogar primero, y después con mi familia, compartir que contigo, sí se puede. En el nombre de JESÚS. Amén.

Perla de hoy:

La formación del carácter de tus hijos y tus nietos en el futuro depende de lo que hagas con DIOS, Su Palabra y Su Iglesia, hoy.

miércoles, 17 de mayo de 2023

¿QUÉ ES UN HOGAR?

Francisco Aular
JUEVES, 18 de mayo de 2023
Lectura devocional: Efesios 5:1-19    
Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón. Efesios 5:19 NVI)

 

Hogar de mis recuerdos

 

Imposible que los que nacimos y crecimos en el campo, nos olvidemos del fogón de leña. Allí la abuela y nuestra mamá, preparaban los alimentos. En mi caso personal por la noches mientras el fuego se apagaba, mi papá nuestro relator de cuentos inolvidables, nos hacía revivir los cuentos de los hermanos Grimm. Estos cuentos que él aprendió mientras trabajaba en las Minas de Aroa, siendo él muy joven. Mi papá de esos cuantos alemanes, hizo una versión yaracuyana que disfrutábamos alrededor de fogón de leña. Sabemos que la palabra hogar, justamente proviene de hoguera. Ese fuego hogareño es inolvidable porque podemos recordarlos como un ambiente de paz, de gozo familiar y amor del encuentro familiar al final del día.  ¡No sabía entonces como niño que disfrutó aquel momento fugaz que setenta años después, lo avivaría como el hogar de mis recuerdos!

 

Mayo mes del hogar y la familia

 

Aquel mes de mayo de 1964 fue fabuloso e inolvidable en la Misión Bautista Emanuel. En lo personal, aprecié que nuestro pastor Carlos Clark, nos dijera: 

—“El mes de mayo es el mes del hogar en todas nuestras iglesias, y no se olviden tampoco, el próximo domingo celebraremos el Día de la Madre… Puesto de pie, cantemos el himno número 166”. Acto seguido, empezamos cantar el himno: “Hogar, dulce hogar”: Al pensar en mi humilde hogar en medio de una montaña del Estado Yaracuy, la voz del pastor y las notas del piano y esas de la tercera estrofa, me hicieron brotar lágrimas:


Más quiero que placeres, gozar en tierra extraña,
volver a la cabaña de mi tranquilo hogar.
Allí mis pajarillos me alegran con sus cantos;
allí con mil encantos, está la luz de paz.
CORO:
¡Mi hogar, mi hogar,
mi dulce hogar!
no hay sitio bajo el cielo
más dulce que el hogar.

(John J. Payne: ENHP #166, CBP, El Paso, TX)1955

 

Cabe decir aquí que, en el Nuevo Testamento, las palabras iglesia, familia u hogar se usan indistintamente en los escritos paulinos para describir lugares y personas, como lugar, en donde los cristianos nacidos de nuevo pueden lograr el máximo de su potencialidad espiritual, emocional y física; y en cuanto a personas, por la interacción que se da entre esos cristianos nacidos de nuevo.  

 

Me parece que el versículo de hoy, lo podemos usar para describir el ambiente que debe reinar en un hogar cristiano. Cuando digo hogar, quiero resaltar mil recuerdos preciosos que seguro vienen a nuestras mentes; posiblemente recordamos al padre y a la madre y a sus conductas piadosas, esos padres verdaderamente guiados por principios bíblicos, y que principalmente los domingos, hacían ajustes para llegar temprano a la reunión de la iglesia. 

 

Entonces, veíamos a papá prepararnos el desayuno para ayudar a mamá que nos vestía, porque, que luciéramos bien era para ella un deleite. Luego, compartíamos el desayuno, en donde el viejo mostraba siempre que la cocina no le era un lugar extraño. Al estar listos, orábamos antes de salir de casa, hacíamos todo por llegar de primeros, porque la puntualidad, era algo que no se discutía como valor, sino que se practicaba. 

 

Ese tiempo en la iglesia con los amiguitos, los maestros de la clase bíblica, los cantos de toda la congregación, y el mensaje de la Palabra de DIOS, expuesta por el pastor con claridad y vehemencia, son inolvidables, ¡diéramos cualquier cosa por volver a la vieja capilla y disfrutarlos otra vez! Después del servicio, compartir con aquella gente especial que habíamos adoptado como nuestra propia familia. ¡Ir a la iglesia era algo tan hermoso que asistíamos por la mañana y por la noche!

 

El hogar, la iglesia en miniatura

 

Tal vez, al decir hogar, vienen a nuestra mente la música cristiana que resonaba en toda la casa; esos recuerdos de los viajes largos con papá y mamá cantando y nosotros haciendo coro en el asiento trasero. A lo mejor, también vienen a nuestra mente y corazón, el respeto que principalmente, nuestro padre mostraba hacia mamá y sus familiares, y a lo cual, mamá respondía igualmente con los familiares de papá. 

 

Allí, en el hogar, la Biblia no era un libro para adorno y para llevarlo debajo del brazo a la iglesia, nada más. No. La Biblia se leía diariamente y papá, principalmente, dirigía la oración. Los valores sembrados por la Palabra de DIOS y cultivados por nuestros padres, son todavía norma y guía. Niños al fin, a veces nos poníamos rebeldes, y peleábamos entre nosotros, pero la disciplina bien aplicada por nuestros padres, nos enseñaron a pedir perdón y a perdonar. 

 

Pues bien, así pasamos por diferentes etapas, pero allí estaba el dulce hogar, la casa, nuestra familia que era una “iglesia en miniatura”, y la iglesia “la familia grande”, ambas, siempre estaban listas para ayudarnos a ser hombres y mujeres de bien. De esta manera,  nuestros padres cumplieron; hoy es nuestra responsabilidad servir de puente y hacer que esta herencia pase a la próxima generación. En realidad, muchos años han pasado. Papá y mamá ya se fueron, pero al mirar esos días lejanos de nuestra niñez, adolescencia y juventud, damos gracias a DIOS por la herencia cristiana que nos dejaron. ¡Eso es un hogar!

 

Oración:

PADRE ETERNO:

¡Cuán breve es nuestro paso por esta vida! Ayúdame a ser una bendición en mi hogar, en mi familia y en mi iglesia, e influir positivamente en su ambiente. En el nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:

Haz que tu hogar sea un castillo, y que la comida más simple, sea digna de reyes.

martes, 16 de mayo de 2023

AMOR SUPREMO POR LA FAMILIA

Amados todos en todas partes, les confieso sin más que, estoy agarrado por el tema de la familia. ¡Feliz mes de los hogares y la familia!
Francisco Aular
faular@hotmail.com
MIÉRCOLES, 17 de mayo de 2023
Lectura devocional: Josué 24:19-28  
Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios. 
—Josué 24:15b (La Biblia en lenguaje actual)

 

Josué el gran libertador del pueblo de DIOS, sucesor de Moisés fue uno de esos seres humanos de excepción que encontramos en la Biblia. Durante 40 años sirvió al lado de Moisés al pueblo judío, su lealtad, su valentía y su fe inquebrantable en DIOS, le ganaron el título de general en jefe de los ejércitos de Israel. 

 

Josué, tenía ya 110 años, cuando se presenta delante del pueblo de DIOS para despedirse. Pienso que Josué pudo haber dicho muchas cosas aquel día, pero su consejo final, sirvió para que el pueblo de Israel se definiera frente al SEÑOR e igualmente frente a la familia.

 

En los escritos del Nuevo Testamento, familia e iglesia van juntas. Ambas instituciones creadas por DIOS, ambas lo representan: La iglesia es la familia grande, la familia espiritual que DIOS está haciendo para que vivamos con Él para siempre al final de la historia: “Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios” (Efesios 2:19 NVI). 

 

Igualmente, la familia es la “iglesia en miniatura”, lo entendemos mejor cuando Pablo escribe: “Y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa” (Filemón 1:2). 

 

En el magnífico tratado sobre las relaciones humanas de los cristianos nacidos de nuevo, que es la carta de Pablo a los efesios nos revela que el matrimonio y la familia son símbolos del amor y sacrificio de JESÚS por Su Iglesia: 

Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:22-25 RV60).

 

En efecto, la familia es imagen de DIOS porque Él es amor y vida. Me sorprende ver esta verdad en toda la Biblia, si queremos conocer a DIOS, debemos buscarlo primero en nuestra familia ¿Por qué no ver a DIOS en el papá, en la mamá y en los hijos, en una familia cristiana? Eso haría muy sencillo que los que no conocen a DIOS, lo empiecen a ver en nosotros como familia. 

 

En cuanto a esto, todavía podemos aprender mucho de los judíos. Muy cerca de nuestra casa queda una sinagoga judía, ellos van caminando todos los sábados, en que tienen sus reuniones religiosas, he visto a los hombres caminar delante con sus hijos varones y más atrás la mujer con sus niñas. 

 

Pensando en esto, guardo la imagen del aquel sábado de noviembre de 1988, en que estuve en Israel. Los hombres con sus niños varones, clamado a su DIOS desde el Muro de las Lamentaciones. Los niños hacían lo que sus padres hacían. ¡Qué bendición!

 

En ese pueblo milenario, el padre es la imagen de DIOS, cabeza de la familia, por lo tanto, desde hace más de tres milenios, sus familias tienen lazos casi indestructibles. Hasta hoy en día -en que aún entre los cristianos nacidos de nuevo- el divorcio se ha incrementado; no así entre los judíos que han enfrentado crisis de todo tipo en su andar por el mundo, aun así, la familia: ora unida, lee las Escrituras, practica sus mandamientos y permanece unida”. 

 

Lamentablemente, en nuestra cultura hispana el hombre no le da importancia ni a la Biblia, ni a la fe. Prefiere sus domingos de deporte con sus amigos que dar ejemplo a sus hijos, yendo a servicios de la iglesia con toda su familia. 

 

Lamentablemente muchos hombres hispanos, ir a la iglesia, es una actividad para las mujeres y los niños. ¡Bienaventurada la iglesia con gran participación de hombres de DIOS! Otra vez ¡doy gracias al SEÑOR por la gran participación de la mujer en la vida de la iglesia en nuestra cultura! ¿Qué haríamos sin ellas? ¡Gracias a todas ustedes mujeres de DIOS!

 

De todos modos, el “hombre varonil”, en la Biblia se le aconseja:

“Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos”. (1 Corintios 16:13,RV60). ¡Bienaventurada la mujer que tiene en casa un verdadero hombre que la ama y respeta! Porque siendo la mujer la melodía del hogar, con todos sus encantos femeninos, necesita la voz de hombre, su fuerza varonil, su guía espiritual y que bíblicamente cumpla su papel como sacerdote de la familia. ¡Bienaventurados los hijos que en una familia así!, nacen, crecen y como flechas son disparados hacia el blanco de la voluntad de DIOS:

“Los hijos son un regalo del Señor;
son una recompensa de su parte.
Los hijos que le nacen a un hombre joven
son como flechas en manos de un guerrero”.

(Salmos 127:4,5; NTV).

 

¡Oremos al SEÑOR por más hombres en Su obra! Porque la voluntad de DIOS es que el hombre sea su representación principal, tanto en el hogar como en la iglesia local. ¡Qué el SEÑOR nos ilumine en todo esto como como lo indica y limita la Escritura!

 

Josué, fue un excelente militar y cabeza de la familia, tenía 110 años y a punto de morir, de allí sus palabras finales:

Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios”. 

—Josué 24:15, Traducción en lenguaje actual (TLA)

 

DIOS nos invita, especialmente a los hombres que salvemos a la familia, asumiendo varonilmente el papel que DIOS nos ha señalado y tengamos un amor supremo por la familia.

Oración:

PADRE ETERNO:

Amado SEÑOR, gracias por crear y fortalecer con tu Palabra a la familia a través de los siglos. Este tema toca la sensibilidad de todos nosotros porque todos hemos nacido en una familia y tenemos una familia. Ayúdanos a cumplir nuestra misión histórica. En el Nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:

El amor supremo por DIOS y por la familia, nos lleva a conducirla con las enseñanzas y valores de la Palabra de DIOS.