viernes, 29 de abril de 2022

¿QUÉ ES UN HOGAR?

Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: Efesios 5:1-19        
Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón. Efesios 5:19 NVI)
 

Hogar de mis recuerdos

 

Aquel mes de mayo de 1964 fue fabuloso. En lo personal, aprecié que nuestro pastor Carlos Clark, nos dijera: 

—“El mes de mayo es el mes del hogar en todas nuestras iglesias, y no se olviden tampoco, el próximo domingo celebraremos el Día de la Madre… Puesto de pie, cantemos el himno número 166”. Acto seguido, empezamos cantar el himno: “Hogar, dulce hogar”: Al pensar en mi humilde hogar en medio de una montaña del Estado Yaracuy, la voz del pastor y las notas del piano y esas de la tercera estrofa, me hicieron brotar lágrimas:


Más quiero que placeres, gozar en tierra extraña,
volver a la cabaña de mi tranquilo hogar.
Allí mis pajarillos me alegran con sus cantos;
allí con mil encantos, está la luz de paz.
CORO:
¡Mi hogar, mi hogar,
mi dulce hogar!
no hay sitio bajo el cielo
más dulce que el hogar.

 

Cabe decir aquí que, en el Nuevo Testamento, las palabras iglesia, familia u hogar se usan indistintamente en los escritos paulinos para describir lugares y personas, como lugar, en donde los cristianos nacidos de nuevo pueden lograr el máximo de su potencialidad espiritual, emocional y física; y en cuanto a personas, por la interacción que se da entre esos cristianos nacidos de nuevo.  

 

Me parece que el versículo de hoy, lo podemos usar para describir el ambiente que debe reinar en un hogar cristiano. Cuando digo hogar, quiero resaltar mil recuerdos preciosos que seguro vienen a nuestras mentes; posiblemente recordamos al padre y a la madre y a sus conductas piadosas, esos padres verdaderamente guiados por principios bíblicos, y que principalmente los domingos, hacían ajustes para llegar temprano a la reunión de la iglesia. 

 

Entonces, veíamos a papá prepararnos el desayuno para ayudar a mamá que nos vestía, porque, que luciéramos bien era para ella un deleite. Luego, compartíamos el desayuno, en donde el viejo mostraba siempre que la cocina no le era un lugar extraño. Al estar listos, orábamos antes de salir de casa, hacíamos todo por llegar de primeros, porque la puntualidad, era algo que no se discutía como valor, sino que se practicaba. 

 

Ese tiempo en la iglesia con los amiguitos, los maestros de la clase bíblica, los cantos de toda la congregación, y el mensaje de la Palabra de Dios, expuesta por el pastor con claridad y vehemencia, son inolvidables, ¡diéramos cualquier cosa por volver a la vieja capilla y disfrutarlos otra vez! Después del servicio, compartir con aquella gente especial que habíamos adoptado como nuestra propia familia. ¡Ir a la iglesia era algo tan hermoso que asistíamos por la mañana y por la noche!

 

El hogar, la iglesia en miniatura

 

Tal vez, al decir hogar, vienen a nuestra mente la música cristiana que resonaba en toda la casa; esos recuerdos de los viajes largos con papá y mamá cantando y nosotros haciendo coro en el asiento trasero. A lo mejor, también vienen a nuestra mente y corazón, el respeto que principalmente, nuestro padre mostraba hacia mamá y sus familiares, y a lo cual, mamá respondía igualmente con los familiares de papá. 

 

Allí, en el hogar, la Biblia no era un libro para adorno y para llevarlo debajo del brazo a la iglesia, nada más. No. La Biblia se leía diariamente y papá, principalmente, dirigía la oración. Los valores sembrados por la Palabra de Dios y cultivados por nuestros padres, son todavía norma y guía. Niños al fin, a veces nos poníamos rebeldes, y peleábamos entre nosotros, pero la disciplina bien aplicada por nuestros padres, nos enseñaron a pedir perdón y a perdonar. 

 

Pues bien, así pasamos por diferentes etapas, pero allí estaba el dulce hogar, la casa, nuestra familia que era una “iglesia en miniatura”, y la iglesia “la familia grande”, ambas, siempre estaban listas para ayudarnos a ser hombres y mujeres de bien. De esta manera,  nuestros padres cumplieron; hoy es nuestra responsabilidad servir de puente y hacer que esta herencia pase a la próxima generación. En realidad, muchos años han pasado. Papá y mamá ya se fueron, pero al mirar esos días lejanos de nuestra niñez, adolescencia y juventud, damos gracias a DIOS por la herencia cristiana que nos dejaron. ¡Eso es un hogar!

 

Oración:

PADRE ETERNO:

¡Cuán breve es nuestro paso por esta vida! Ayúdame a ser una bendición en mi hogar, en mi familia y en mi iglesia, e influir positivamente en su ambiente. En el nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:

Haz que tu hogar sea un castillo, y que la comida más simple, sea digna de reyes.

 

jueves, 28 de abril de 2022

AMOR ES

Francisco Aular
faular @hotmail.com
Lectura devocional: 1 Corintios 13
Y andad en amor, así como también Cristo os amó. Efesios 5.2 (RV60)


“/La gente de nuestro tiempo no sabe lo que es el amor/, /que vive perdiendo el tiempo, buscando y sin encontrar/. Coro:
/Amar, es entregarse en alma y cuerpo a la humanidad/; /vivir siempre sirviendo sin que tú esperes algo para ti/”. 

Jorge Clark Ramírez,  Himnario Bautista #304

 

Este es el himno del amor el cual cantamos, muchas veces en nuestras congregaciones. Sinceramente es uno de los muchos himnos latinoamericanos que DIOS ha inspirado y cuyas notas y letras nos cautivan, desde la primera vez en que lo oímos. Estaré en deuda con este himno porque fue el lema de mi primer pastorado, aquí en Canadá, y nos hizo, mucho bien cantarlo y vivirlo, en aquellos años.

 

Claramente descubrimos que está inspirado en ese gran himno al amor que el Apóstol Pablo, nos escribió, hace ya dos mil años. Se encuentra en el Capítulo 13 de Primera a los Corintios, y para muchos estudiosos de la Palabra, este es el capítulo “más maravilloso de todo el Nuevo Testamento”, sé que hemos enviado varios devocionales con el tema de “ágape” el amor de DIOS morando en nuestros corazones por el poder del Espíritu Santo, la finalidad es que cada cristiano puede mostrar un carácter como el de JESÚS en todo lo que es y hace. Así que haremos muy bien, tomarnos unos cuantos días para ver las distintas facetas del amor de DIOS en nosotros. Debo decir que he pasado toda una vida estudiando el tema, y no bastará el resto que me queda de días en esta tierra para dilucidar, y mucho menos practicar, plenamente su significado.

 

Por otra parte, al entrarnos más y más en el tema del amor de DIOS en nosotros hemos de estar consientes de las siguientes verdades, respecto al amor: 

Primero, DIOS nos ama: 

Porque de tal manera amó Dios

 al mundo, que ha dado a su 

Hijo unigénito, para que todo 

aquel que en él cree, no se pierda,

 mas tenga vida eterna” (Juan 3:16 RV60)

 

Segundo, DIOS nos ordena amar, no es una opción: 

Un mandamiento nuevo os doy: 

Que os améis unos a otros; 

como yo os he amado, que 

también os améis unos a otros. 

En esto conocerán todos que 

sois mis discípulos, si tuviereis 

amor los unos con los otros”.

 (Juan 13:34-35 RV60) 

 

Tercero, no podemos amar en nuestras propias fuerzas ni por motivos indignos:

Muchos me dirán en aquel día: 

Señor, Señor, ¿no profetizamos 

en tu nombre, y en tu nombre echamos

 fuera demonios, y en tu nombre 

hicimos muchos milagros? Y entonces

 les declararé: Nunca os conocí; 

apartaos de mí, hacedores de maldad”

 (Mateo 7:22-23 RV60). 

 

Cuarto, cada cristiano, nacido de nuevo está capacitado para amar como Él nos ama: 

“Porque el amor de Dios ha sido 

derramado en nuestros corazones 

por el Espíritu Santo que nos fue dado”.

 (Romanos 5:5 RV60).

 

y quinto: desde el principio hasta el fin el cristiano vive por fe, entonces, podemos amar por fe también:

“Por tanto, de la manera que habéis 

recibido al Señor Jesucristo, andad 

en él”  (Colosenses 2:6 RV60). 

 

Así que podemos cantar, amor es…

“/La gente de nuestro tiempo no sabe lo que es el amor/, /que vive perdiendo el tiempo, buscando y sin encontrar/. Coro:
/Amar, es entregarse en alma y cuerpo a la humanidad/; /vivir siempre sirviendo sin que tú esperes algo para ti/”

Invitación:

 

¿Quieres poseer este amor de DIOA en ti? Te es necesario nacer de nuevo y ser salvo. La salvación es el regalo del amor de DIOS por el pecador. Pero no se aplica al pecador en forma universalista o automática

“No todo el que me dice: Señor, 

Señor, entrará en el reino de los 

cielos, sino el que hace la voluntad 

de mi Padre que está en los cielos”

(Mateo 7:21 RV60). 

 

Es necesario hacer una decisión y una invitación para que el SEÑOR te perdone tus pecados, te salve y more en ti para siempre. Si has comprendido lo que hemos estudiado hoy, y nunca has hecho esta decisión, este es el preciso momento para aceptar este amor de DIOS en tu vida, ¿te gustaría aceptar el regalo de la vida eterna en JESÚS, y confiar únicamente en Él para la salvación como dice Su Palabra? Si es así, ora conmigo…

 

Oración:

“SEÑOR JESÚS, gracias por amarme, vengo ahora delante de Ti sabiendo que soy un(a) pecador(a) y que Tu moriste por mí. Ahora mismo me arrepiento de todos mis pecados y recibo con todo gozo el regalo de Tu salvación, y te confieso como mi SEÑOR y SALVADOR. ¡Gracias JESÚS por esta salvación y ayúdame a serte fiel! Amén.

(Por favor, si hiciste es oración, escríbeme para hacerte llegar literatura para tu crecimiento espiritual, gracias)

Perla de hoy:

DIOS hace que Su amor venga a nuestros corazones para que hagamos una revolución de amor por dondequiera que vayamos.

 

miércoles, 27 de abril de 2022

UNA RAZÓN PARA VIVIR

Francisco Aular 
faular@hotmail.com
Lectura devocional: Filipenses 1:12-21
Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Filipenses 1:21 (RV60). En esta vida nueva, no importa si uno es judío o gentil, si está o no circuncidado, si es inculto, incivilizado, esclavo o libre. Cristo es lo único que importa, y él vive en todos nosotros. Colosenses 3:11 (NTV)


George Bernad Shaw escribió: 

“Esta es la verdadera felicidad de la vida: ser usado para un propósito y poder reconocer su supremacía; ser una fuerza de la naturaleza en lugar de algo inconstante, un saco de males y lamentos, siempre quejándose de que el mundo no se ha dado la tarea de hacerlo a uno feliz”. 

Ciertamente, conocer la razón para vivir, da un significado a nuestras vidas; la verdad es que sin DIOS la vida es sin sentido, sin significado ni esperanza; vivir sin fe, esperanza y amor es vivir sin paz, muy diferente es la vida del que ha puesto en DIOS su confianza, porque puede exclamar: “¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!” (Isaías 26:3 NTV). 

Igualmente, cierto es que nada estimula más la vida que sentirse con una razón para vivir, el Apóstol lo dijo así: 

“Pero mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús, la tarea de contarles a otros la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios” (Hechos 20:24 NTV). 

¡Nadie ha igualado la obra maravillosa que DIOS hizo por medio del apóstol Pablo de Tarso y su única razón para vivir! Pues bien, cierro el párrafo con este pensamiento, conocer la razón para vivir nos prepara para la eternidad

“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21 RV60.)

El gran apóstol Pablo vivió, sufrió y murió. Nerón, el déspota que ordenó su muerte, pensó librarse de él, pero el gran hombre de Dios, camino del cadalso exclamó: 

“He peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel. Ahora me espera el premio, la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me dará el día de su regreso; y el premio no es sólo para mí, sino para todos los que esperan con anhelo su venida” (2 Timoteo 4:7,8 NTV).

DIOS tiene una razón para que vivamos, no solamente, la vida humana que heredamos de nuestros padres, sino también la vida eterna a través de nuestro nuevo nacimiento (Juan 3:3). Esa razón es ¡JESÚS!, en efecto, JESÚS o Cristo es el misterio o secreto de Dios para completar su Plan de Salvación para el ser humano: 

“Quiero que ellos cobren ánimo y estén bien unidos con fuertes lazos de amor. Quiero que tengan la plena confianza de que entienden el misterioso plan de Dios, que es Cristo mismo” (Colosenses 2:2 NTV).

Alguien dijo: 

“El mundo está necesitando un credo para creer, una razón para vivir, una canción para cantar y una bandera para alzar”. Solamente DIOS tiene una respuesta: 

¡JESÚS! Él es nuestra única esperanza. Él es la Razón para vivir.

Oración:
PADRE ETERNO:
DIOS mío, enséñame de tal modo a valorar mis días sobre la tierra que se llene mi corazón de sabiduría. Ayúdame ahora a formular propósitos santos y firmes basados en la única razón por la cual estoy todavía aquí, en armonía total con tu voluntad. Asísteme SEÑOR, impúlsame con tu Santo Espíritu para vivir y morir para tu honra y gloria. En el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
El nombre de JESÚS es precioso para lo que vivimos para su honra y gloria, porque Él es nuestra única Razón para vivir y morir.

martes, 26 de abril de 2022

¡HOY SERÉ AGRADECIDO!

Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: Colosenses 3:5-17

¡Hoy seré agradecido!

Soy el milagro de DIOS y por eso existo. No soy un accidente en este mundo. Soy fruto del cuidado providencial y de la acción soberana del PADRE eterno sobre el universo, y estuve en su mente: “antes de la fundación del mundo” (Efesios 1:4). En su gracia, El PADRE me proveyó un nombre en la tierra y otro en la gloria. 

¡Hoy seré agradecido!

Frente a mí están todas las posibilidades, porque soy un ser finito con posibilidades infinitas. Hoy me siento con energías suficientes y todo mi ser reclama el sendero que todavía debo andar; he escogido el camino de la gratitud.

¡Hoy seré agradecido!

Lo seré con aquellos que ya no están, y que, durante miles de años, muchísimos hombres y mujeres invirtieron sus esfuerzos y vidas para descubrir y desarrollar los adelantos y las ventajas que ellos no tuvieron, pero que gracias a ellos poseo. Mi gratitud me lleva a recorrer los nombres y recordar a algunos de ellos, verdaderos benefactores de la humanidad, investigadores, astrónomos, físicos, químicos, médicos, y otros profesionales, esos que, con desinterés y altruismo a prueba, dedicaron sus vidas a escudriñar en sus laboratorios hasta encontrar la respuesta a la enfermedad, al sufrimiento, y mitigar el dolor que como seres humanos enfrentaremos siempre. Desde muy niño, les debo mi existencia, y nunca me alcanzará toda esta vida para agradecérselos.

¡Hoy seré agradecido!

Estoy en deuda con los autores humanos, pero, inspirados por Dios, auxiliados por el ESPÍRITU SANTO, los cuales escribieron la Santa Biblia, la Palabra de DIOS. Esta Palabra viviente ha sido mi perfecto tesoro de sabiduría divina, y una fuente inagotable para la sabiduría humana; no pido perdón por hacer de la Biblia mi brújula perfecta para guiarme el resto de mi vida, la creo de pasta a pasta, inerrante y soberana, hasta llegar hasta donde esta Palabra nos promete, “un cielo nuevo y una tierra nueva”.

¡Hoy seré agradecido!

Sigo en deuda con aquellos que trabajaron para mí al escribir las páginas de las grandes obras literarias de cuyas fuentes he bebido desde que aprendí a leer. La lectura no es virtud, sin embargo, forma parte de las cualidades para adquirirla; leer es la fuerza de vivir la belleza que toca mi visión y las puertas de mi corazón para ennoblecerlo; es el secreto que tiene mi alma para sonar como la lira, nada más que con el contacto del escrito; leer es dejarse iluminar y despertar los ojos del espíritu como despertaron sus autores al abrir el entendimiento, convencer la razón y conmover los sentimientos más recónditos del ávido lector. Razón tenía la sabiduría judía cuando enseñó: “convierte a tus libros en amigos”, y el proverbista cuando aconsejó: “Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.” (Proverbio 22:6; NTV).

¡Hoy seré agradecido!

¿Cómo puedo agradecer a aquellos que sembraron árboles bajo cuyas sombras me deleito y cuyos frutos me sostienen? La mejor forma de pagar mi deuda con ellos será plantar hoy la semilla de un árbol cuyo fruto no alcanzaré a comer, pero con la esperanza de que un día -cuando ya nadie se acuerde de mí-, las aves hagan nidos en sus ramas y los seres humanos se deleiten con sus frutos como yo lo hice con aquellos que no sembré, pero cuyos frutos he gustado desde mi juventud.

¡Hoy seré agradecido!

Lo seré con los ancianos y con los jóvenes, porque: “La gloria de los jóvenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos es su vejez” (Proverbios 20:29; RV60). Los ancianos se tornaron en mis guías con sus ejemplos y consejos cuando yo era un joven con la pasión de renovarme y por el anhelo de emprender obras dignas, por los sueños de ser útil y no venir a este mundo solamente para ocupar un lugar; tuve que tomar la decisión de no quedarme plantado en donde me sembraron, sino salir, como Abraham, a buscar mi propia tierra prometida; mis pies reclamaron el éxodo, el cruce del Mar Rojo y el desierto; debo decir que por gratitud a todas las vidas que en mi andar me han tocado y he tocado, soy un optimista a tiempo completo. 

¡Hoy seré agradecido!

No necesité haber nacido en una cuna de oro, ni rodeado de privilegios. Mi triunfo ha dependido de mi actitud frente a la vida, el haber nacido en una choza no ha impedido que haya tenido el privilegio y la sed inagotables de aprender y compartir lo aprendido; en mi andar, resolví elevarme sobre mis imposibilidades con empeño y nobleza, y sacar lo mejor de mí, sin competir con nadie. Por ello, como Job, si hoy perdiera las pocas cosas que poseo, diría como él: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo estaré cuando me vaya. El Señor me dio lo que tenía y el Señor me lo ha quitado. ¡Alabado sea el nombre del Señor!” (Job 1:21; NTV). El refrán dice “es de bien nacidos ser agradecidos.” Por esto y mucho más: 

¡Hoy seré agradecido!

Oración:

PADRE ETERNO:

¡Te creo SEÑOR cuando dices que me amas y tienes un plan maravilloso para mi vida! ¿Cómo no he de creerte cuando me has dado fe, esperanza y amor? Por todo esto estoy agradecido y seré eternamente agradecido. En el nombre de JESÚS. Amén.

Perla de hoy:

Ser agradecido es simplemente descubrir la belleza de vivir dando gracias a Dios en todo y por todos.

 

lunes, 25 de abril de 2022

PASIÓN JUVENIL

Francisco Aular
faular@hotmail.com
Lectura devocional Salmo 119:9-11
¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra (…) En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Salmo 119:9,11 (RV60)

La pasión juvenil puede tener una conexión negativa; pero en este escrito quisiera enfatizar, esa oportunidad que DIOS nos brinda cuando somos jóvenes para invertirnos en lo grande, lo hermoso y lo puro y edificar un carácter basado en los valores bíblicos y hacer de JESÚS, nuestra pasión y triunfo.

Todo joven es hermoso, porque la juventud es hermosa. La juventud es alegría, es la preparación y cultivación de una fuente que un día producirá vida. La juventud es la encrucijada en donde un cuerpo, lleno de sensaciones y de vida, decide por donde va. Se puede elevar a las cumbres a través del camino de la virtud o irse por el camino que no le dejará explotar el máximo de sus posibilidades en esta vida humana, tan frágil y corta. La juventud es fuego y pasión, y por ello, debe ser bien canalizada para que rinda al máximo de todo lo bueno que es capaz de dar, etapa de buena siembra para que las lluvias de otoño, traigan buenos frutos. 

En efecto, DIOS, en el Salmo 119 le asigna un lugar prominente a esta etapa de la vida. Me alegro que sea así porque he bebido de este Salmo gran parte de su sabiduría, desde aquel día en que cayó en mis manos, cuando solo tenía 17 años de edad, y me enfrenté por primera vez a la pregunta: “¿Con qué limpiará el joven su camino?” Igualmente, me aferré de la respuesta “con guardar tu palabra.” Así que el principio de la sabiduría, del recto comportamiento en esta vida, debe empezar con oír, leer, estudiar, memorizar, meditar y aplicar, los preceptos de Dios que tenemos en la Biblia, en la juventud. ¡Nada me produce mayor entusiasmo en estos días que ver a miles de jóvenes llenos de pasión evangelizadora, dejar todo por seguir los preceptos bíblicos!

Por otro lado, ¡qué tragedia es ver a un joven sano de cuerpo pero enfermo del alma y prácticamente sin futuro, ya a los 18 años de edad! Es como abandonar la maratón en la primera etapa de sus 42 kilómetros. ¡Joven, tu juventud es un tesoro, cuídalo con pasión santa para tu SEÑOR! Codiciado por muchos con sus ideologías; otros te ofrecen placer, el materialismo y otros caminos que te conducirán a la muerte. ¡Limpia tu camino con la Palabra de DIOS!

¡La pasión juvenil, llena del fuego de DIOS te pone en la cima del árbol de la vida y desde allí podrás detallar que lo mejor está por venir! ¡Joven empínate sobre tus posibilidades infinitas para el futuro! ¡Llénate con el entusiasmo contagioso de poner práctica las ordenanzas del SEÑOR!, y podrás conservar el tesoro que tienes en ti: ¿Cómo puede un joven mantenerse puro? Obedeciendo tu palabra. Me esforcé tanto por encontrarte, no permitas que me aleje de tus mandatos. He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti. Te alabo, oh, SEÑOR; enséñame tus decretos. Recité en voz alta todas las ordenanzas que nos has dado. Me alegré en tus leyes tanto como en las riquezas. Estudiaré tus mandamientos y reflexionaré sobre tus caminos. Me deleitaré en tus decretos y no olvidaré tu palabra. (Salmo 119: 9-16 NTV).

Pensando en ti, amado y amada joven, escribí el poema: “Pasión juvenil”, el cual te dedico hoy: ¡Que el Señor te dé larga vida para rendírsela a Él!

Pasión Juvenil
Salmo1; 119, Eclesiastés 12
Por Francisco Aular
Juventud, divina pasión
que solo una vez nos llega.
Acuérdate de tu Creador
en esa etapa primera.
¡Qué tu pasión sea JESÚS
no  te apartes de Sus huellas!
El joven que busca a CRISTO,
tiene… ¡juventud eterna!
No anda en malos consejos
ni con los malos se sienta.
Es como árbol florido
plantado en una ribera.
No se marchitan sus hojas
todo lo que hace prospera.
Juventud ¡qué hermosa luces
eres música en las fiestas.
Alegría en tu familia…
Estallidos de belleza.
Con tu caminar hermoso
como tarde dominguera.
Juventud esplendorosa
renuevo de primavera.
fulgor despiden tus ojos
con las miradas inquietas.
Que todo crees resolver
con tus brillantes ideas.
Con un porvenir delante
dispuesto a hacer proezas.
Juventud, edad prodigiosa
fragancia de flores nuevas.
Juventud nunca te olvides
que vas de paso en la tierra.
Muy pronto se oculta el sol,
la luna y las estrellas…
Los hombres fuertes se doblan,
y hasta los valientes, tiemblan.
No habrá luz en las ventanas,
ni se moverán las muelas.
Ni se oirá el aleteo
de las aves cuando vuelan.
Cuando florece el almendro
y no responden las piernas.
Juventud, divina pasión
que solo una vez nos llega.
Acuérdate de tu Creador
en esa etapa primera.
¡Qué tu pasión sea JESÚS
no  te apartes de Sus huellas!
El joven que busca a CRISTO,
tiene… ¡juventud eterna!
Juventud, ¡escúchame!
Por favor, no te detengas…
Juventud, con tu pasión,
con tu singular entrega,
con tus anhelos de ser
solución a los problemas.
Con tus cargas de ideales
salpicados de inocencia.
No calles tu corazón,
esfuérzate en la carrera…
Dispuesto a pedir perdón
perdonando las ofensas.
Sé ejemplo a los demás
manteniendo tu pureza.
Conságrate a tu SEÑOR,
hazlo con todas tus fuerzas.
¿Con qué limpiar tu camino
con qué iluminar tus sendas?
Aférrate de tu Biblia,
no te aparte de la Iglesia…
por favor, no ames al mundo
ni confíes en las riquezas.
Pues sólo te llevarás
lo que al SEÑOR, le sometas.
Juventud, divina pasión
que solo una vez nos llega.
Acuérdate de tu Creador
en esa etapa primera.
¡Qué tu pasión sea JESÚS
no  te apartes de Sus huellas!
El joven que busca a Cristo,
tiene… ¡juventud eterna!
Toronto, marzo de 2010
Oración:
AMADO SEÑOR:
¡Gracias por haber extendido tu brazo desnudo y tu mano para llevarme a ti! ¡Qué Buena Noticia la de la salvación del ser humano por tu gracia y por nuestra fe en ti! Si volviera a vivir mil vidas, con fe, esperanza, amor y pasión las pondría nuevamente a tu servicio. Ayúdame a vivir para ti y llevar la Buena Noticia a otros. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
¡La pasión juvenil, llena del fuego de Dios te pone en la cima del árbol de la vida y desde allí podrás detallar que lo mejor está por venir!

 

LA PRIMAVERA DE LA VIDA

 

La juventud es la primavera de la vida.
Antonio Machado escribió:
 
Sin placer y sin fortuna,
Pasó como una quimera
Mi juventud, la primera (…)
La de adentro es la de afuera.
También, el nicaragüense Rubén Darío le cantó a la juventud:
Juventud divino tesoro,
Ya te vas para no volver,
Cuando quiero llorar no lloro,
Y a veces, lloro sin querer…


Pongo mi admiración, junto a estos reconocidos poetas, por la edad juvenil, porque recuerdo mi juventud y aquel sentimiento que me envolvía de emprender grandes cosas para mi amado JESÚS, a quien conocí al borde de mis dieciocho años. Me invertí en Él con todas las fuerzas y con mis sueños revestidos con el traje de la esperanza que me dio el sagrado Libro, la Biblia. Las sacudidas de las circunstancias como tormentas vinieron sobre mí, pero las manos del Eterno me sostuvieron y no me dejaron desfallecer. Aproveché la primavera y el verdor de mis primeros años y esto dio como resultado el brote de lo que había en mí; tuve flores que esparcieron su polen para bendecir a otros. Hoy, en el invierno de mi vida, puedo disfrutar de lo que guardé en mi granero en los años de mi juventud; porque la juventud es la primavera de la vida.

Mi amado joven estás en esa primavera. Frente a ti están todos los desafíos para vivir o para morir. Sé que en tu ser palpita una energía sin límites, y tu mente, tu corazón y tus pies reclaman impacientes ponerse marcha. ¡Que DIOS bendiga esa jornada que estás iniciando! Pero antes de que la emprendas, valdría la pena que te detengas un instante, sólo para considerar la ruta que has de seguir, y, luego, podrás partir con la bendición de los que ya nos encontramos al final de ella. Recuerda que tu juventud es la primavera de la vida. 

Lo primero que tienes que considerar es que la vida es mucho más que el instante presente. No actúes como aquellos jóvenes cuya vida se centra en satisfacer sus propias necesidades, deseos y apetitos; la preocupación de ellos es comer, descansar, vestirse, y pasarla bien. Toma papel y lápiz y planifica tu vida para los próximos cinco años. Algo tan importante como es el tesoro de tu juventud, no puedes darte el gusto de desperdiciarlo porque sólo una vez en la vida se es joven. Esto me trae a la mente lo que dijo Benjamín Disraeli: “Cuando somos jóvenes creemos que, no sólo nosotros, sino todo lo que nos rodea es inmortal (…) Casi todas las cosas grandes han sido hechas por la juventud”. Tú puedes hacer la diferencia “para que nadie te subestime por ser joven”.

La segunda consideración que tienes que hacer como joven es llegar a ser alguien en la vida, y tener el coraje de llegar hasta el final. Acepta sin dudar, la responsabilidad de edificar tu futuro y reconoce tus fracasos y corrígete a ti mismo. Nunca te quejes por la pobreza en que naciste. Somos muchos lo que no nacimos en cuna de oro y hemos vencido. No es codiciando a los que tienen que se triunfa. Aprende a convertir toda senda difícil en un camino para triunfar. Desde que llegué al SEÑOR, una de las primeras cosas que hice fue eliminar las palabras “renuncia”, “estoy desanimado”, “no aguanto más”, “la culpa de mi fracaso, la tiene…”, y otras que como esas reflejan una actitud derrotista. Si desde joven te acostumbras a terminar lo que has emprendido, sin mirar atrás y sigues el consejo de Pablo: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” (Colosenses 3:23), serás un cristiano triunfador.

¿Cuál es la bendición de haber sembrado en la primavera lo mejor para DIOS? Debes recordar que las grandes conquistas las han hecho personas que desearon algo y lucharon hasta alcanzar su propósito. Todas las personas que han recibido un premio Nobel fueron individuos que durante muchos años lucharon para dar lo mejor a la humanidad y una buena contribución al mundo. ¡No se logra lo máximo de la noche a la mañana! 

Esto se debe, creo yo, a las siguientes actitudes que los acompañan: (1) Sufren reveses, pero siguen adelante, se caen pero aprovechan para recoger algo del piso, y vuelven a levantarse; (2) pasan por momentos de desaliento debido a circunstancias internas o externas, pero se reaniman y siguen en la carrera hasta terminar lo que han emprendido. Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y vivirás triunfante sobre tus circunstancias.

Joven, levántate, mira este nuevo día lleno de luz para ti, levanta tu rostro con la belleza de tu juventud, respira el aire de un nuevo amanecer. Porque tú eres por sobre todas las cosas parte de la fuerza divina con que DIOS sostiene el universo; decídete y triunfarás… Sí, en la primavera de tu vida, siembra en grande y luego en el otoño y el duro invierno, tendrás tiempo para descansar: ¡Feliz primavera!

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
Amado Padre Celestial:
Gracias por haberme permitido servirte desde mi juventud; ayúdame a iluminar a muchos jóvenes con la luz de las enseñanzas de tu Palabra, la Biblia. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
La juventud es la edad adecuada para rendirse a DIOS e invertirse en Él, porque JESÚS te espera al final del camino con una sonrisa de satisfacción.

sábado, 23 de abril de 2022

¿POR QUÉ IR AL TEMPLO? (1)

SALUTACIÓN
Francisco Aular
faular@hotmail.com
Pero llega la hora, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre busca tales adoradores que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, es necesario que le adoren en espíritu y en verdad”. Juan 4:23,24 (RVA)
 Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa.  Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca. 
Hebreos 10:23-25 (NTV)

El espíritu humano y necesidad de DIOS

DIOS, nuestro Creador puso en el ser humano el espíritu el cual nos capacita con las siguientes 
cualidades: La conciencia que nos permite saber quienes somos y distinguir lo bueno de los malo. La intuición, que es el pálpito inmediato para actuar sin consultar la razón, inmediatamente actuamos y así evitamos los peligros que amenazan nuestra vida. La adoración que es la capacidad de buscar y adorar a un Ser superior y no descansar hasta calmar esa sed que Él su gracia ha puesto en nuestra humanidad, aún caída. Bien lo dijo San Agustín:
“Nos has hecho, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”.

¿Voy a la iglesia o al templo?  

Nótese que en este escrito,  haré la diferencia bíblicamente hablando, entre iglesia y templo. La iglesia es la gente. El templo lugar designado para la reunión de la gente, es decir, la iglesia. Aunque han llegado a ser casi sinónimos en nuestro idioma, es mejor hacer la distinción.

¿Muertos o vivos para DIOS?

Hoy también,  me concretaré sobre la necesidad de adorar a DIOS del espíritu humano, vivificado por la Vida Zoé que como discípulos de JESÚS  poseemos. Tal transformación es acción de DIOS cuando, Él nos encuentra, nosotros nos arrepentimos de nuestro pecados y pedimos perdón, y Él  nos da VIDA ETERNA, porque andábamos como lo dice el Apostol Pablo a los hermanos de Éfeso:
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos por vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora actúa en los hijos de desobediencia.” (Efesios 2:1,2).

“Adorar en espíritu y verdad”

Ese espíritu humano que antes estaba “muerto en delitos y pecados”, es transformado por DIOS. Es verdad, ese espíritu aunque estaba vivo para las cosas de este mundo, entre ellas la capacidad de adorar, no hacíamos diferencia entre adorar a DIOS y a los otros dioses o espíritus malignos que dominan a la humanidad desde su caída en Adán.

En Adán o en CRISTO
 
Gracias a JESÚS resucitado, nuestro Segundo Adán, ahora estamos libres para adorarlo y servir como Él quiere. Un ejemplo de ello lo vemos, cuando JESÚS, al inicial Su ministerio público a la segunda persona que evangelizó, le dijo:
“ Pero llega la hora, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre busca tales adoradores que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, es necesario que le adoren en espíritu y en verdad”. (Juan 4:23,24), vea la diferencia de “espíritu con minúscula el espíritu humano, y, Espíritu mayúscula porque es el ESPÍRITU SANTO.

Busca a tu familia espiritual

Si has tenido un encuentro salvador con JESÚS, ahora estás vivo para DIOS.  Nuestro espíritu humano vivificado por el ESPÍRITU SANTO busca ansiosamente a la Iglesia del SEÑOR. Desde luego, a los cristianos nacidos de nuevo, se nos hace necesario y vital, buscar a otros que como nosotros tenemos características espirituales semejantes de exaltar al DIOS VIVO, recibir dirección para crecer y madurar en CRISTO, y ayudar a evangelizar a los que todavía, no tienen la Vida Zoé que viene de arriba, del cielo.

Mi familia en CRISTO

Como algunos ya lo saben, tuve me encuentro con el SEÑOR JESÚS en una forma personal en una tarde, Jueves Santo por cierto. Entonces, empecé a buscar una iglesia y un templo para ir. El mismo ESPÍRITU SANTO que me encontró aquel día 11 de abril, también se encargó de llevarme a la Misión Bautista Emanuel de Chacaíto, al este de la ciudad de Caracas. 

No era exactamente un templo sino una adaptación para que la iglesia que el SEÑOR ya estaba formando, se reuniera en aquel lugar. En esta hora y en este recuerdo que hago, yo vivo una sensación muy parecida a ese momento inolvidable, de aquel segundo domingo de agosto de 1963. El pastor Carlos Clark, estaba iniciando allí su pastorado en Caracas. Nos presentamos, y 59 años después de aquel día, lo digo con mucho gozo, yo había llegado a la iglesia en que DIOS me ayudaría a nacer, crecer y madurar como lo dijo el Apóstol Pablo: 
“Así que ahora ustedes, los gentiles, ya no son unos desconocidos ni extranjeros. Son ciudadanos junto con todo el pueblo santo de Dios. Son miembros de la familia de Dios”. (Efesios 2:19,NTV).

La familia espiritual que no tiene sustituto

Desde allí, los únicos días que he faltado y no he ido a un templo para reunirme con la Iglesia del SEÑOR, son los 18 meses que no pudimos por la pandemia. Sin embargo, me mantuve domingo tras domingo en las redes sociales, llevando el Mensaje de manera virtual. Pero el día en que regresamos a reunirnos presencialmente, fue una experiencia grandiosa para mi espíritu y todo el entorno. 
Antonio Contreras, uno de nuestros miembros que llegaron aquel día, me expresó conmovido: 
—Pastor muchas gracias por todo lo que ha hecho en línea por la iglesia. Pero esto de estar aquí en esta hora y vernos cara a cara, no tiene sustituto. 

Por esta realidad espiritual, creo que el autor de la Carta a los Hebreos, recomienda:
“Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca”. (Hebreos 10:25, NTV).

Invitación, la próxima semana, DIOS mediante: “Cómo darle prioridad en tu apretada agenda, a la asistencia a tu iglesia”.
¡Feliz DOMINGO DEL SEÑOR para todos!
¡Adelante, siempre adelante!
¡Hoy te esperamos 

viernes, 22 de abril de 2022

¡JESÚS ORÓ POR MÍ!

Francisco Aular 
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: Juan 17:20-26
Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. Juan 17:20 (RV60)
 

El ESPÍRITU SANTO llevaba muchos años tratando conmigo, pero aquel llamado Jueves Santo 11 de abril de 1963 fue el día definitivo para llegar a JESÚS. Yo era de aquellos que pensaban cruzar el puente ante de llegar a él, quería tener el comportamiento de un buen cristiano, sin haberme convertido. 

 

La verdad era que me sentía confundido con tantas iglesias, denominaciones y sectas, todas diciendo ser las únicas dueñas de la verdad absoluta. Pero en esta oportunidad, el ESPÍRITU SANTO me estaba llevando a su Palabra viva. La abrí en el santo evangelio según San Juan,  y primero en la mañana lo leí completo, de manera global. Aunque por mi trasfondo religioso católico romano, yo había escuchado la historia de la pasión y muerte del SEÑOR JESUCRISTO; pero leerla era toda era una experiencia diferente.


En la tarde, volví a leer el evangelio de San Juan. La historia se me iba encarnando poco a poco, con la convicción producida por el ESPÍRITU SANTO. Todo me pareció tan claro y convincente. ¿Por qué no lo había entendido antes? Así, llegué al capítulo 17, versículo 20: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por lo que han de creer en mí por la palabra de ellos”. Me conmovió de una manera que no lo puedo describir en un idioma terrenal, el gran hecho de que JESÚS, el SEÑOR, ¡había orado por Sus discípulos! Y sus descendientes espirituales y, ¡también por mí!  Sí, en efecto, ¡yo estuve en la mente del SEÑOR JESÚS todo el tiempo! Una cosa es compararse con otros seres humanos, porque según nuestro propio juicio, tal y como ellos somos imperfectos, pero otra medida, el SEÑOR JESÚS, ¡aquel hombre extraordinario y santo, había orado por mí!… 

 

En efecto hoy todavía no lo puedo comprender, aun cuando este año cumplí 59 años de esta experiencia que cambió mi vida en forma total. Lo recuerdo muy bien, aquella tarde, en la azotea del apartamento donde vivía, frente al majestuoso Ávila, -la montaña que rodea a Caracas, la capital de Venezuela- mi país de origen. En medio de esta conmoción, no pude más, me arrodillé y oré pidiéndole perdón al SEÑOR JESUCRISTO. 


Por lo emotivo que soy, lloré un largo rato al considerarme amado por el SEÑOR, me levanté de allí, con la seguridad de que mi amado SEÑOR me había escuchado. Excepto por mis lágrimas, la única sensación fue, la seguridad de que, desde ese momento en adelante, el JESUCRISTO cultural y religioso que yo había conocido se me había vuelto “carne de mi carne y hueso de mis huesos” (Efesios 5:30). Y la certeza sigue conmigo y me conmueve esta verdad: ¡JESÚS oró por mí! Y no lo dude, ¡por usted también!

 

Oración:

PADRE ETERNO:

Comprendo con la poeta, Frances R. Havergal esta gran verdad que me dices en el poema “Mi vida di por ti”:

I

Mi vida di por ti,

Mi sangre derramé,

Por ti inmolado fui,

Por gracia te salvé,

//Por ti, por ti inmolado fui,

¿Qué has dado tú por mi?//.

II

Mi celestial mansión,

Mi trono de esplendor,

Dejé por rescatar

Al mundo pecador.

//Si, todo yo dejé por ti,

¿Qué dejas tú por mi?//.

III

Reproches, aflicción,

Y angustias yo sufrí,

La copa amarga fue

Que yo por ti bebí;

//Reproches yo por ti sufrí;

¿Qué sufres tú por mí?//.

(Himno 427. HB, CBP 1990)

Perla de hoy:

Toda nuestra vida aquí en la tierra es un monumento a esta verdad: ¡JESÚS oró por mí!