lunes, 30 de noviembre de 2020

Una ofrenda inmortal

Francisco Aular                                            
Lectura devocional: Marcos 14:1-12
Jesús estaba en el pueblo de Betania, en casa de Simón, el que había tenido lepra. Mientras Jesús comía, llegó una mujer con un frasco de perfume muy caro. Se acercó a él, rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. Marcos 14:3 (La Biblia traducción actual)
 
María -la hermana de Lázaro y Martha-, amaba a JESÚS, con el amor divino que es el amor ágape. Su amor era tan grande por su amado Maestro que irrumpe en aquel lugar lleno de hombres y contrariamente a la costumbre de la época en que las mujeres estaban aparte, hace su entrada rápidamente porque cuando se ama como María amaba al SEÑOR: no importa el lugar para mostrar su ofrenda de amor; no importa el precio de la ofrenda; poco importa las críticas malévolas de los demás; no importa el esfuerzo, nuestra ofrenda la “rompemos” delante del Señor; los chismes y murmuraciones poco importan, sólo el objetivo de entregarnos a JESÚS, y que Él nos acepte como una ofrenda inmortal es lo importante. 
 
No cabe duda alguna que María había gastado tal vez, sus ahorros de toda la vida y trajo su mayor posesión como ofrenda a su Maestro. Traía ese frasco cerca de su corazón y brilló en sus temblorosas manos porque la presencia de su amado JESÚS y la ternura de su mirada de aceptación de aquella ofrenda inmortal, le permitían proseguir con su plan para homenajearlo y ungirlo, antes de que JESÚS pasara el punto de no retorno en Su plan divino de convertirse en el SEÑOR y SALVADOR de todos los que lo acepten y nazcan de nuevo, por medio de Su muerte y resurrección. 
 
María rompe el frasco y derrama su contenido sobre la cabeza de JESÚS, y desde entonces a través de los siglos y como el Señor lo profetizó al defender a María por lo que había hecho con Él, se cumple: “Les aseguro que esto que ella hizo se recordará en todos los lugares donde se anuncien las buenas noticias de Dios". (Marcos 14:9 La Biblia traducción actual).
 
Pues bien, el frasco de “alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio”, fue roto en medio del asombro de los que estaban allí, no era tan importante el frasco, sino su esencia interior. El ruido del frasco al romperse quedó silenciado ante el delicioso perfume de aquella ofrenda inmortal, y nadie de los que estuvieron allí salió sin que el grato olor de aquella ofrenda se les pegara tanto en sus cabellos como en sus ropas.
 
Toda ofrenda que demos para nuestro DIOS tiene repercusiones eternas. Sin embargo, ninguna ofrenda será más valiosa para DIOS, que la ofrenda total de nuestras vidas a Él. ¿Qué impide que se rinda como una ofrenda inmortal a Dios? Fíjese bien, María tuvo que romper el frasco. A veces, DIOS tiene que hacer lo mismo con nosotros, nos permite pruebas y circunstancias que rompan nuestras fortalezas de orgullo, y así nuestra esencia que emana de nuestro espíritu vivificado, será una ofrenda inmortal delante de Dios, y también saldrá como un grato olor que da vida eterna a quienes nos rodean.
 
Desde ese momento puntual, saldremos de nuestra oscuridad para brillar para DIOS. Como María, le daremos a DIOS lo que es DIOS. Esa es una ofenda inmortal.

PADRE ETERNO:

¡Gracias por permitirme el quebrantamiento que me lleva a ti como un ofenda de amor! Ayúdame a ser también una ofrenda de amor para los demás, en el Nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:
Como la nuez que si no la rompemos, no la podemos disfrutar. Así, Dios nos quebranta para que podemos ser olor grato de vida eterna a los demás.
Interacción:
¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 
¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe alguna lección por aprender?
¿Existe alguna bendición para disfrutar?
¿Existe algún mandamiento por obedecer?
¿Existe algún pecado por evitar?
¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

 

viernes, 27 de noviembre de 2020

Esperanza y triunfo

Francisco Aular 

faular@hotmail.com

Lectura devocional: Romanos 8:28-39

Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos. (Romanos 8:28, NTV)

Según la cosmovisión de los griegos en la antigüedad, concibieron la mitología con muchos dioses en su intento para explicar como surgió el ser humano y su entorno. 

 

¿Cómo surgió el mal? Es la historia de la primera mujer que existió, Pandora. Los dioses pusieron en la mujer gran belleza y muchas virtudes, pero un gran defecto: la curiosidad. El mito de Pandora, lo explica. La mujer recibe como regalo una caja y la recomendación de no abrirla. Como debemos suponer, la curiosidad venció a la obediencia.  Pandora, abrió la caja y salieron los males que, desde entonces, aquejan a la humanidad: el dolor, el sufrimiento, la vejez, la enfermedad…Entonces, Pandora tuvo miedo. Mientras los males se esparcían por toda la tierra, ella intentó cerrar la caja y allí en un rincón, estaba la ¡esperanza! Esta virtud, llenó de consuelo a la mujer. Porque la esperanza va detrás de los males… Por ello el dicho: “La esperanza es lo último que se pierde”.

 

Actualmente, pareciera que los males de la famosa caja de Pandora de la mitología griega, se haya abierto nuevamente y sus males han andado sueltos produciendo, todos los males que nos aquejan: confinamiento, uso de mascarillas, desastres naturales y, en fin: crisis sanitaria, política y económica. Sin embargo, la esperanza se ha puesto de moda. Como alguien dijo: “La esperanza se nos da a favor de quienes no tienen esperanza”. No obstante, millones de personas en este mundo de hoy, no tienen esperanza. No sueñan con el futuro de lo que se llama la “nueva normalidad” y tampoco tienen la esperanza de la “vieja normalidad”. La realidad es que no saben a dónde ir y en qué esperar.

 

Gracias al SEÑOR que la Biblia es el Libro de la esperanza. Ese bendito Libro que nada más al abrir sus páginas están llenas de amor, fe y esperanza, como dice el himno:

“Santa Biblia, para mí eres un tesoro aquí;

Tú contienes con verdad la divina voluntad;

Tú me dices lo que soy, de quien vine y a quien voy”.

 

Si usamos la imagen de la esperanza, las palabras del apóstol Pablo, nos pueden servir de ánimo en estos momentos tan difíciles:

“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos”. (Romanos 8:28, NTV).

 

Si amas a DIOS, puedes estar seguro de que esta crisis, te servirá para bien. El Apóstol, se movió en medio de grandes dificultades, no tenía medios que le mejoraran su situación, él iba hacia la muerte. Pablo no pudo cambiar las circunstancias de aquel mundo mucho más complicado que el nuestro, sin embargo, nos dice:

“Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades!”.

(2 Corintios 4:17, NTV). 

 

Ahora bien, ¿cómo podemos sacar conclusiones positivas de esta pandemia y muchas otras pruebas que enfrentaremos, mientras estemos en este cuerpo? La verdad es esta: nos sentíamos tan poderosos, pero esta crisis nos ha mostrado ¡cuán débiles somos!; hemos aprendido a sacar lo mejor de nosotros, los solidarios que debemos ser para ayudar al prójimo; hemos madurado como seres humanos y hasta sonreírle a los demás debajo de nuestras mascarillas, pero los ojos hablan; hemos aprendido a valorar las pequeñas cosas, a darlas y recibirlas; las lágrimas fluyen sin ningún esfuerzo al solidarizarnos con los que sufren; hemos ido hasta el fondo de nuestros males y hemos encontrado allí: Esperanza y triunfo. 

 

Como dijo la poeta del siglo de oro, Teresa de Jesús:

“Nada te turbe, nada te espante. 

todo se pasa, Dios no se muda, 

la paciencia. todo lo alcanza, 

quien a Dios tiene. nada le falta. 

solo Dios basta”.

 

¡Adelante, siempre adelante!

 

Oración:

PADRE ETERNO:

Gracias por mostrarme en estos días que la vida humana es también un regalo tuyo para llegar a conocerte, amarte y servirte. Gracias por ensanchar mi corazón, fortalecerme y hacerme avanzar en mi camino por medio de tu esperanza y el triunfo que me espera en el fabuloso mañana.  Ayúdame a vencer para tu honra y gloria y enseñar a otros. En el nombre de JESÚS. Amén.

Perla de hoy:

La Biblia es un Libro actual: óyela, léela, estúdiala, memorízala, medítala, practícala y vencerás. 

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento a obedecer?

¿Existe algún pecado a evitar?

jueves, 26 de noviembre de 2020

¡Fe en medio de las pruebas! (3-3)

 ¡Feliz día de acción de gracias a los amados de Estados Unidos!
 Francisco Aular 
faular@hotmail.com
Lectura devocional: Salmo 46 
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad. Salmo 46:1 (NTV)
 
Desde luego, existen varios tipos de fe, no niego que la fe milagrosa, la fe intelectual y hasta la fe en las demás personas funcionen, esos tipos de fe son temporales, sólo sirven para la tierra, pero, la reina de la fe, es la fe salvadora, mediante la cual pongo toda mi confianza en nuestro SEÑOR JESUCRISTO para la salvación eterna de mi alma, es la fe que despierta la “esperanza viva” que dice el Apóstol; es la fe que tiene la certeza en la resurrección final, la cual nos llevará a reinar con nuestro amado JESÚS. 

 

La fe salvadora está por encima de cualquier tipo de fe que tengamos: Por la fe que tienen, Dios los protege con su poder hasta que reciban esta salvación, la cual está lista para ser revelada en el día final, a fin de que todos la vean. Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aun cuando tengan que soportar muchas pruebas por un tiempo breve” (1 Pedro 1:5,6, NTV). 

En consecuencia, la fe que nos salvó es la misma que nos mantiene de pie hasta la eternidad:

“Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él”. (Colosenses 2:6, RV60). Dos preguntas que debemos hacernos ¿cómo recibimos al SEÑOR? Por fe. ¿Cómo podemos andar victoriosamente en nuestra vida con el SEÑOR? Por fe. ¡Fe en medio de las pruebas!

 

Ciertamente ¡La fe nos ayuda en todo nuestro proceso de la santificación!, en principio cuando creímos en JESÚS, en el presente frente a las adversidades, y fe en el fabuloso futuro cuando tengamos un cuerpo glorificado para vivir para siempre con el SEÑOR. Esta es, ¡fe en medio de las pruebas!

 

Contrario a lo que algunas religiones prometen, no pararemos de sufrir en esta tierra. Tarde o temprano nos tocará a nosotros. El ser humano sufre, sin embargo, DIOS no quiere que vayamos andando frustrados y lamentosos por este mundo, Él nos da su paz en medio de las tormentas. Debemos tener la seguridad, como la joven madre haitiana de que les hablé, hace tres días por aquí. También,  como el salmista rey, DIOS es nuestro refugio y nuestra única esperanza. No sabemos nada de nuestro futuro, pero una cosa es segura, y lo digo con mucha experiencia a través de toda una vida sirviéndole al SEÑOR, le pido, por encima de cualquier cosa que me sostenga por medio de la  fe y al saber a Quien he creído. Por lo tanto, poseo de una fuente de: ¡Fe en medio de las pruebas!

 

Oración:

PADRE ETERNO:

Gracias por dejarme tu Palabra la cual es una fuente refrescante en medio de las pruebas de la vida. En estos momentos difíciles, tú eres mi refugio y mi única esperanza. Ayúdame a seguir firme en la esperanza viva que me has dado por medio de tu Hijo para ayudar y consolar a otros como tú los has hecho conmigo. En el nombre de JESÚS. Amén.

Perla de hoy:

¡Pase lo que pase soy más que vencedor por medio de mi fe en JESÚS! 

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento a obedecer?

¿Existe algún pecado a evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

miércoles, 25 de noviembre de 2020

¡Fe en medio de las pruebas! (2-3)

 Francisco Aular 

faular@hotmail.com

Lectura devocional: Salmo 46 

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad. Salmo 46:1 (NTV)

 

De entrada, digo que estamos viviendo tiempos muy raros como resultado: el desánimo, la tristeza, la decepción, la incertidumbre y desesperanza invade nuestro entorno particular y colectivo. Como contrapartida, la Biblia la Palabra de DIOS, está llena de hombres y mujeres, en su naturaleza humana, iguales que nosotros. Usted se asoma, le echa un vistazo nada más a los hombres y mujeres cuyos nombres están en la galería de la fe de Hebreos Capítulo once, y 40 versículos, concluye: 

“36 Algunos fueron ridiculizados y sus espaldas fueron laceradas con látigos; otros fueron encadenados en prisiones. 37 Algunos murieron apedreados, a otros los cortaron por la mitad con una sierra y a otros los mataron a espada. Algunos anduvieron vestidos con pieles de ovejas y cabras, desposeídos y oprimidos y maltratados. 38 Este mundo no era digno de ellos. Vagaron por desiertos y montañas, se escondieron en cuevas y hoyos de la tierra”.

 

Sin embargo, David el rey salmista, dice en media de todo esto:

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad”. (Salmo 46:1, NTV).

 

De todos modos, cuando pienso en el sufrimiento humano, tampoco puedo olvidar a uno de mis héroes de la fe, Job, las palabras que pronunció al perderlo todo, sus bienes materiales, sus amados hijos y aun hasta su propia salud; él se puso de rodillas en tierra, se inclinó hasta que su frente tocó el suelo para adorar a DIOS, y esta fue su oración:

“Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo estaré cuando me vaya. El Señor me dio lo que tenía y el Señor me lo ha quitado. ¡Alabado sea el nombre del Señor!” (Job 1:21; NTV). No, mi amado esto no es estoicismo, esto tiene un nombre: ¡Fe en medio de las pruebas!

 

Ahora bien, me encanta lo que dice el escritor de Job: “A pesar de todo, Job no pecó porque no culpó a Dios” (Job 1:22). Los problemas, la adversidad, las pruebas no deberían apartarnos de DIOS, por el contrario, ¡son los escalones que DIOS nos permite para que subamos a otro nivel en nuestra relación con Él! Aquí me ayuda mucho el apóstol Pedro: “Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro” (1 Pedro 1:7; NTV).

 

El SEÑOR no promete estar con nosotros después de la tormenta, sino en medio de ella. ¡El CRISTO Vivo y Resucitado va con nosotros en la barca de la vida! A través de los tiempos, las tempestades, vinieron y como esta pandemia que sufrimos, aquellos también enfrentaron las circunstancias. Soy un optimista y oro como el profeta de DIOS:

“Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia”. 

(Habacuc 3:2, RV60).

 

En definitiva, seria necio negar que nuestro mundo está en llamas, tanto por la furia de la naturaleza humana como las realidades de potencias espirituales produciendo el caos reinante; también la pandemia nos amenaza día a día. ¿Qué podemos hacer?... Hagamos uso del poder que habita en nosotros y mostremos nuestra: ¡Fe en medio de las pruebas!

¡Adelante, siempre adelante! 

 

Oración:

PADRE ETERNO:

Gracias por dejarme tu Palabra la cual es una fuente refrescante en medio de las pruebas de la vida. En estos momentos difíciles, tú eres mi refugio y mi única esperanza. Ayúdame a seguir firme en la esperanza viva que me has dado por medio de tu Hijo para ayudar y consolar a otros como tú los has hecho conmigo. En el nombre de JESÚS. Amén.

Perla de hoy:

¡Pase lo que pase soy más que vencedor por medio de mi fe en JESÚS! 

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento a obedecer?

¿Existe algún pecado a evitar?

martes, 24 de noviembre de 2020

¡Fe en medio de las pruebas! (1)

Francisco Aular 
faular@hotmail.com
Lectura devocional: Salmo 46 
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad. Salmo 46:1 (NTV)


Mary y yo viajábamos a una reunión de una de las juntas de nuestra denominación a la Isla del Encanto (Puerto Rico) y camino a la aduana del Aeropuerto Internacional de San Juan, nos dimos cuenta de que los televisores de CNN transmitían desde Haití la noticia del devastador terremoto que había acontecido hacía tan solo una hora. Se calcula que murieron unas 316.000 mil personas en el desastre telúrico más calamitoso de la historia de la humanidad.

Obviamente, seguíamos con mucha atención las noticias de los días siguientes: ¡Cuántos muertos, lágrimas y miedo se veía en los rostros de hombres, mujeres y niños!, pero una escena que observamos nos emocionó hasta las lágrimas. Se trataba de una mujer joven con un niño entre sus brazos, frente a una periodista que la interrogaba, la mujer dijo: “¡He perdido todo, y también a mi otro hijo (…) él murió entre los escombros al no poder salir como nosotros! ¿Pudo sepultarlo?, -indagó la periodista-, no. Fue imposible. Su cuerpo quedó atrapado”. Luego de decir esas palabras ella puso su mano sobre una Biblia que llevaba en su mochila, y de memoria, citó el primer versículo del Salmo 46: “Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad” (NTV). 

¡Gloria al SEÑOR, -exclamé-, yo sabía al verla que era mi hermana en la fe! La cámara la siguió mientras ella subía a un autobús. Allí estaba aquella cristiana, nacida de nuevo, enfrentando la perdida de su hijo, con el otro bebé en sus brazos, y subiendo a un vehículo que la llevaría a quién sabe a dónde, pero, en medio de la pérdida, había algo que esa mujer tenía en abundancia: ¡Fe en medio de las pruebas!

¡Cuántas veces he acudido al Salmo 46 en medio de las pruebas de la vida! Pero ahora, no lo puedo citar sin pensar en que una humilde haitiana, lo vivía, lo encarnaba. Sí, ¡DIOS es nuestro refugio! DIOS es el lugar en donde podemos protegernos cuando los problemas y las tormentas de la vida nos azotan sin piedad. ¿Has llegado a punto en que lo único que tienes es a DIOS?, ¡no busques más, lo tienes todo! DIOS permanece inmutable, todopoderoso y por ello, podemos exclamar: ¡Aleluya!, a pesar de todo. 

Se cuenta que un día estaba caminando Juan Wesley con un hombre muy preocupado por sus pruebas y tribulaciones, que casi parecía dudar de la bondad de DIOS. “_No sé que haré con todos estos afanes, pruebas y temores” – dijo el hombre. En ese momento Wesley notó que una vaca los miraba por encima de un muro de piedra. – “¿Sabe usted por qué esa vaca mira por encima del muro?”. – preguntó Wesley. _No, respondió su compañero, perturbado. - Se lo diré. Es porque no puede ver a través de él. Eso es lo que hay que hacer con el “muro” de los afanes, pruebas y temores. Mirar más alto, por encima de él. La fe nos ayuda a mirar más allá, por encima de las dificultades, al SEÑOR quien es nuestra ayuda como lo vio el salmista: “Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.” (Salmo 46:1, NTV). Como lo afirmó aquella haitiana en medio de sus pruebas y tribulaciones, eso tiene un nombre: ¡Fe en medio de las pruebas!

Oración:

PADRE ETERNO:

Gracias por dejarme tu Palabra la cual es una fuente refrescante en medio de las pruebas de la vida. En estos momentos difíciles, tú eres mi refugio y mi única esperanza. Ayúdame a seguir firme en la esperanza viva que me has dado por medio de tu Hijo para ayudar y consolar a otros como tú los has hecho conmigo. En el nombre de JESÚS. Amén.

 

Perla de hoy:

¡Pase lo que pase soy más que vencedor por medio de mi fe en JESÚS! 

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento a obedecer?

¿Existe algún pecado a evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

lunes, 23 de noviembre de 2020

Más allá de la duda

Francisco Aular

faular @hotmail.com

Lectura devocional: Mateo 11: 1-15

— ¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro? Mateo 11:3 (NVI)

 

Definitivamente Juan el Bautista, fue un hombre excéntrico. Su nacimiento fue milagroso, y es muy seguro que en las piernas de su padre Zacarías, un sacerdote, aprendió la historia de su pueblo Israel.  Su crecimiento fue a campo abierto, a cielo descubierto mientras la lluvia acariciaba su cara, el sol le había curtido la piel y la bóveda celeste era el único techo sobre su cabeza. En su juventud no bebía vino ni sidra como los demás hombres. Andaba por el desierto buscando la dirección de Dios, porque sabía desde muy pequeño que él era el mensajero que abría el paso a JESÚS, dice la Palabra que “Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langosta y miel silvestre” (Marcos 1:6). 

 

Su carrera ministerial fue exitosa para su cometido profético, llamó al arrepentimiento, bautizó a los creyentes e hizo discípulos. También bautizó a JESÚS. Juan tuvo que quedarse admirado cuando en el momento del bautismo de JESÚS, los cielos se abrieron y él vio al Espíritu Santo que en forma de paloma se posó sobre Él. Claramente también oyó la voz del PADRE que decía “Tú eres mi Hijo amado y en ti tengo complacencia”. La predicación de Juan era apasionada y no podía ver el mal sin condenarlo, viniera de donde viniera. Todo hubiera ido bien para él, si no se mete con el terrible Herodes Antipas tetrarca de Galilea y Perea. Públicamente, lleno de valor y osadía, condenó la conducta de aquel déspota imperial; Herodes se vengó y Juan fue arrojado a la cárcel. Condenado a una muerte segura, el ministerio de Juan había terminado en una forma inesperada.

 

Encerrado Juan, repasa su vida una y otra vez. Está completamente seguro que dada todas las circunstancias proféticas, JESÚS, es “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo". En una de esas oportunidades, lo ataca la duda. No estoy aquí para juzgar a Juan, más bien hago este relato para agradecerle ese gesto de sinceridad que nos ha ayudado a los más pequeños en el reino, a saber, que la duda no es un pecado imperdonable. Por el contrario, cuando la duda tiene como finalidad la búsqueda de la verdad para seguirla, es necesaria y bienvenida. 

 

Juan acude directamente a JESÚS con su duda y nosotros debemos hacer lo mismo: “¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?” La respuesta de JESÚS está basada en Sus hechos: “—Vayan y cuéntenle a Juan lo que están viendo y oyendo: Los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen lepra son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncian las buenas nuevas” (Mateo 11:4-5 NVI).

 

Conociendo a Juan el Bautista según sus rasgos biográficos y predicador lleno de fuego y de juicio, es posible que a Juan le hubiera gustado otra respuesta como, por ejemplo: “Juan espérame allí. Voy a convocar los ejércitos celestiales y le voy a enseñar a ese Herodes quienes somos nosotros, los revolucionarios del momento…” ¡Pero no fue así! Más aún, su respuesta es: ¡Toda la misericordia de DIOS está en marcha para salvar a los pecadores! 

 

Cuando los discípulos de Juan se marcharon, el SEÑOR alaba a Juan el Bautista, y lo hace en gran manera: Les aseguro que entre los mortales no se ha levantado nadie más grande que Juan el Bautista…” (Lucas 11.11a NVI) Juan era el mensajero del Altísimo, por cierto, Juan sería el último de los profetas. Juan, no tenía como nosotros ahora, un cuadro completo del propósito final de la venida de JESÚS a la tierra. Nada sabía Juan, que el secreto de su venida era y es para establecer una nueva relación con el ser humano pecador. DIOS había llegado en JESÚS a transformar al mundo, no por medios violentos, sino por medio del amor. El reino de DIOS había llegado. En este mundo los hombres son grandes pos sus posesiones y poder, pero en este reino cuyo fundador es JESÚS, las distinciones se miden por otra regla:

“Sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él” (Lucas 11b). 


Todos los que llegamos después de Juan el Bautista, y por aceptar el regalo de la vida eterna en JESÚS en Su muerte en la cruz del Calvario, somos por así, decirlo, más grandes que los que alcanzaron misericordia solamente por la promesa. Podemos decir como el otro que dudaba el Apóstol Tomás, al contemplar a JESÚS, resucitado de la muerte: “¡Señor mío, y Dios mío!” … “Jesús le dijo: porque me has visto, Tomás, creíste: bienaventurados los que no vieron, y creyeron” (Juan 20:28-29 RV60). Es decir, felices los que van por respuestas, y al recibirlas alaban a DIOS, porque ahora están: más allá de la duda.

 

Oración:

PADRE ETERNO:

Cuán hermoso es morar bajo tu protección y guía. Sabemos que Tu Palabra es la verdad, es confiable y segura. Ayúdame a compartir la certeza de la fe, la esperanza y el amor que depositaste en mí, en el nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:

JESÚS y Su obra es la respuesta más segura en las tormentas de la duda.

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento por obedecer?

¿Existe algún pecado por evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?


viernes, 20 de noviembre de 2020

Condiciones para la oración eficaz

Francisco Aular
faular@hotmail.com
Lectura devocional: Salmo 119:145-152
"Oro con todo el corazón; ¡respóndeme, 
SEÑOR! Obedeceré tus decretos". 
(Salmos 119:145)

 “La oración, amigos, es traspasar

tiempo y espacio con holgura.

Es atravesar la luz del día y al mismo tiempo

penetrar la noche oscura.

Es viajar a la cárcel y romper

las cadenas de la amargura.

Es entrar al hospital y llevarle al

enfermo dulzura.

Es ser huésped en la casa presidencial

sin cambiarnos nuestra vestidura.

Es penetrar hasta lo profundo de la tierra

y ganar la batalla en las alturas.

Y es, además, amigos míos, estar seguros

que de rodillas, la victoria final está segura”.

Francisco Aular, “La oración” en Primicias del Alma (Editorial Kerigma, Toronto, 1978) pág.65.

No existe nada que esté fuera del alcance del DIOS al cual adoramos, no hay ningún secreto para la omnisciencia “todo lo sabe” y la omnipotencia “todo lo puede” del SEÑOR. Así que cuando oramos, aceptamos la invitación de DIOS para que lo finito tenga comunión con lo infinito, lo temporal con lo eterno, lo fuerte con nuestra debilidad, la grandeza con nuestra pequeñez. Por eso, decía uno de los grandes de la vida devocional E. M. Blounds: “La oración es el contacto del alma viviente con Dios. En la oración, Dios se inclina para tocar suavemente al hombre, para bendecirlo y para incluir todo lo que Él pueda planear o el hombre pueda necesitar”. Otro grande de la predicación  Spurgeon, agrega: “La oración es el delgado nervio que mueve los músculos de la omnipotencia”.

Ciertamente, uno de los temas doctrinales  más relevantes en toda la Biblia, es la oración. Los hombres y mujeres que DIOS usa en Su Palabra, son hombres y mujeres de oración. ¡Es asombroso, no hacían nada sin oración! Por tanto, orar no es solamente un deber piadoso de los místicos que alejan del “ruido mundanal”, sino que la oración es el vehículo que conduce sus plegarias delante de DIOS, en medio de las demandas y pruebas de la vida, y, una bomba espiritual muy poderosa contra los enemigos del SEÑOR y de nosotros. Pablo dijo: 

Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales. Dios nos ha prometido bendiciones ilimitadas desde el cielo.” (Efesios 6:12 NTV); por eso mismo el gran Apóstol, recomienda que nosotros le demos prioridad a la oración: 

En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos.” (1 Timoteo 2:1 NTV).

¿Por qué debe ser prioritaria la oración en la obra del SEÑOR? Porque solamente en la medida en que oramos, nuestras actividades diarias tienen valor para la eternidad, y lanzamos bien lejos de nosotros, el orgullo espiritual de ser nosotros los protagonistas y no el SEÑOR obrando en nosotros, por nosotros y algunas veces, a pesar de nosotros. Del mismo modo, por medio de la oración, humildemente, damos ocasión en todo tiempo que el Padre nos utilice en Su obra como Él quiera dentro de Su plan eterno. ¡Gracias SEÑOR por dejarnos la certeza de tu comunión con nosotros a través de la oración!

Así llegamos a esta sección del Salmo 119, en donde el clamor de la oración del salmista abarca toda la estrofa, y nos indica a través de ello, las condiciones de la oración eficaz. Como hemos visto, el salmista exalta la gran ayuda de la Palabra de DIOS en todo el comportamiento del ser humano, en su breve paso por esta vida; la Biblia y la oración van juntas como textos fundamentales de la escuela de la obediencia a DIOS; en efecto, en cualquier circunstancia la oración debe prevalecer, sobre todo cuando estamos afligidos, es cuando mejor debemos buscar a DIOS: 

Oro con todo el corazón; ¡respóndeme, SEÑOR!  Obedeceré tus decretos. (V.145); la oración es eficaz, cuando oramos por nuestra salvación y con ello, el anhelo de obedecer a DIOS y a Su Palabra:

“A ti clamo; rescátame para que pueda obedecer tus leyes.” (v.146); la oración es eficaz cuando esta saturada de las promesas del SEÑOR en Su Palabra: 

“Me levanto temprano, antes de que salga el sol; clamo en busca de ayuda y pongo mi esperanza en tus palabras. Me quedo despierto durante toda la noche, pensando en tu promesa. (vv.147, 148); la oración es eficaz, cuando tenemos la seguridad del amor de DIOS y con entusiasmo practicamos Su Palabra: 

“Oh SEÑOR, en tu fiel amor oye mi clamor, que el seguir tus ordenanzas me reanime.” (v.149); la oración eficaz, nos prepara para estar firmes a la hora de la persecución por causa de la Palabra de DIOS:

 “Los que no respetan la ley vienen a atacarme; viven alejados de tus enseñanzas”. (v.150); otra condición de la oración eficaz es que tiene la certeza de que DIOS es quien Él dice ser, según Su Palabra, y, que DIOS puede hacer lo que Él dice que puede hacer, según Su Palabra: 

“Pero tú estás cerca, oh SEÑOR, y todos tus mandatos son ciertos. Desde los primeros días sé que tus leyes durarán para siempre.” (vv.151, 152). 

En estos días de tantas aflicciones para nosotros los seres humanos, necesitamos como nunca buscar la comunión con DIOS, porque solamente buscar a DIOS a través de la oración nos conduce a la victoria. En estos son tiempo de clamar por nosotros mismos y pedir que otros oren por nosotros como lo hizo Pablo: 

Dedíquense a la oración con una mente alerta y un corazón agradecido. Oren también por nosotros, para que Dios nos dé muchas oportunidades para hablar de su misterioso plan acerca de Cristo. Por eso estoy aquí en cadenas. Oren para que pueda proclamar ese mensaje con la claridad que debo hacerlo.” (Colosenses 4:2-4 NTV) 

¡En medio de estos días difíciles en los cuales andamos, solamente en la Palabra de DIOS y nuestras oraciones, hay esperanza! 

Oración:
SEÑOR, en esta hora te clamo en busca de tu ayuda y pongo mi esperanza en tu Palabra. En el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
En medio de estos días difíciles en los cuales andamos, solamente en la Palabra de DIOS y nuestras oraciones, hay esperanza.
Interacción:
¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 
¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe alguna lección por aprender?
¿Existe alguna bendición para disfrutar?
¿Existe algún mandamiento por obedecer?
¿Existe algún pecado por evitar?
¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

jueves, 19 de noviembre de 2020

Oración: Clave de la evangelización

Francisco Aular

faular@hotmail.com

Lectura devocional: 2 Tesalonicenses 3:1-5    

Finalmente, amados hermanos, les pedimos que oren por nosotros. Oren para que el mensaje del Señor se difunda rápidamente y sea honrado en todo lugar adonde llegue, así como cuando les llegó a ustedes. 2 Tesalonicenses 3:1 (NTV) 

En mi segundo viaje a los Estados Unidos a finales de 1977, DIOS hizo grandes cosas en la evangelización. Primero fue en la Iglesia Bautista Emanuel de Miami, en tan solo una semana, más de cien personas vinieron a CRISTO, entre los convertidos estuvo un hombre que dijo que el diablo lo había enviado a destruir la reunión en la cual, precisamente, se convirtió. Hubiera logrado su propósito porque aunque el templo estaba lleno, sentí una pesadez desde el principio del culto. Pero no la sentía yo solo. Tan pronto el pastor Humberto Cruz, me entregó el púlpito. Vi que se dirigió a un grupo de hermanos, salieron hacia el cuarto de oración y se pusieron de rodillas a orar y a interceder por mí. Aquella acción cambió el ambiente del culto. Me sentí lleno de autoridad espiritual y el poder del evangelio empezó a fluir. 

Hice el llamado, el primero en pasar pidiendo perdón a DIOS en voz alta, fue aquel hombre enviado por el maligno a perturbar, y con él mucho otros más. ¡El Eterno había venido a mi auxilio porque los amados habían orado!

Como lo relato en otra parte del libro Pasión por JESÚS en Marcha. Aquel viaje me permitió ir a Dallas en donde grabé varios programas de televisión con el evangelista Jim Williams y me sirvió de traductor el Dr. Rudy Hernández.

Después de tres semanas en Estados Unidos, regresé a mi casa. Por todas partes contaba lo que el SEÑOR había hecho. Les confieso que sentía un poco inflado por lo que DIOS había realizado conmigo. Pero el SEÑOR es especialista en enseñarnos a ser humildes como Él, es.

Ocurrió que en preparativos para la Tercera Marcha Evangelizadora, en el oriente de Venezuela. Me había comprometido con el hermano pastor Samuel Ramírez, dar un viaje en reconocimiento del terreno. Así lo hice. Vale decir que esto ocurrió una semana después del exitoso viaje a Estados Unidos.

Fuimos viajando desde la ciudad de Puerto Ordaz, en el Estado Bolívar, visitando todos aquellos lugares por donde pasaría la marcha un año y medio después. Así llegamos tarde la noche a la ciudad de El Palmar. Nos alojamos en la casa de la familia Pulgar. Estábamos bajando nuestras cosas del auto cuando la hermana Pulgar, se me acercó y con tono de imploración me dijo. Perdone usted hermano Francisco, pero tenemos en nuestra iglesia, una anciana que lo ama a usted mucho, ella nos pidió que tan pronto usted llegara lo lleváramos a su casa, ella quiere conocerlo. 

Llegamos a la casa de la hermana María Reina, una anciana cercana a los noventa años, casi ciega. Ella había sido una de las fundadoras de la obra evangélica en todos aquellos pueblos conjuntamente con el misionero Covoult. La sala de la casa estaba dividida por un tabique y en la pared de éste, lo tenía empapelado con los artículos del Luminar Bautista que yo había publicado.

Me presenté delante de aquella sierva de Dios, intercambiamos algunas palabras. Pero nunca olvidaré, su gesto y sus palabras. Se levantó de su asiento y tocando mi cara con sus manos, me dijo: “¡Francisco, que te había ocurrido, ¿en dónde estabas estas semanas pasadas? Que el Señor, no me había dejado dormir y puso en mi corazón interceder por ti, noche y día!”.

Hice uso de la rapidez de la mente humana y en fracciones de segundo, recordé todas las bendiciones recibidas en aquel viaje en Estados Unidos. ¡La intercesión de esta amada anciana por aquel joven evangelista había hecho la diferencia! Lágrimas de gratitud corrieron por mis mejillas y exclamé: hermana María Reina, no deje usted de orar por mí y por los obreros que estamos en el frente de batalla. 

Nunca más la hermana María Reina y yo, volvimos a encontrarnos en esta tierra. Pero lo sé, sus oraciones me acompañaron siempre. La hermana María, partió con el Señor unos veinte años, después. Como todo intercesor, estoy seguro que su ministerio de intercesión abarcó mucho más allá de mi propio ministerio. Sólo en el cielo, cuando nos encontremos otra vez, sabremos cuanto de lo bueno que hemos hecho en la obra, se lo debemos a la hermana María Reina y su gran ministerio de intercesión, aquí en la tierra. Sí, la oración es la clave de la evangelización, sin límites territoriales.

Oración:

PADRE ETERNO:

¡Gracias Señor por dejarnos la oración intercesora y por los amados que a través de los siglos han clamado delante de ti, deteniendo tu justa ira por un mundo indiferente, y una generación sin salvación, sin paz y sin esperanza! Ayúdame Señor a mantener en alto el estandarte de la oración intercesora y hacer posible que la primavera del Espíritu Santo, descienda sobre los obreros de tu Reino y las naciones. En el nombre de JESÚS. Amén.

Perla de hoy:

La oración es la clave de todo lo que hagamos en la obra. Activémosla y DIOS hará milagros en la extensión de Su Reino como lo ha prometido.  

Interacción:

¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?

¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?

¿Existe alguna lección por aprender?

¿Existe alguna bendición para disfrutar?

¿Existe algún mandamiento por obedecer?

¿Existe algún pecado por evitar?

¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Hoy haré a la oración mi compañera de viaje!

Francisco Aular 
faular@hotmail.com
Lectura devocional: Salmo 102:12-28
SEÑOR, ¡oye mi oración!  ¡Escucha mi ruego! Escuchará las oraciones de los desposeídos; no rechazará sus ruegos. (Salmo 102:1,17 NTV)

Dulce oración, dulce oración,

que aliento y gozo al alma das,

en esta tierra de aflicción

consuelo siempre me serás.

Hasta el momento en que veré

las puertas francas de Sión.

Entonces me despediré

Feliz de ti, dulce oración.

(El nuevo himnario popular # 138)


Hoy haré a la oración mi compañera de viaje, porque: ¿Qué ser humano en un momento de desastre y de angustia no ha invocado al SEÑOR? ¿Quién de nosotros no ha clamado a DIOS cuando se ha visto frente a un peligro, la muerte, o un misterio sin solución aparente? ¿Acaso no sabemos que , DIOS ha puesto eternidad en el corazón del ser humano y por eso instintivamente, mira hacia arriba, cuando aquí abajo no hay respuestas? ¿No es nuestro clamor el grito del alma y del espíritu, una muestra de que hemos nacido para DIOS y no podemos descansar en otro que no sea Él? ¿Es la oración un dialogo entre dos personas que se aman mutuamente o un monólogo sin sentido? ¿Qué otro desafío del Eterno es comparable a éste?: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3 RV60) ¿Está esa línea directa del celular de DIOS, disponible para mí, hoy? Sí, ciertamente, ¡DIOS es inmutable y está atento a nuestro clamor! Porque nos ama, como dice uno de los versículos de hoy: “Escuchará las oraciones de los desposeídos; no rechazará sus ruegos”.

Hoy haré a la oración mi compañera de viaje porque por ella expresaré mi amor a Dios en cualquier circunstancia; no tengo que esperar por peores tiempos para orar, los tiempos se hacen peores sin orar; ¿Cómo orar? Comenzaré mis oraciones con la alabanza como un acto de adoración a la Divinidad: “El que sacrifica alabanza me honrará.” (Salmo 50:23 RV60); inmediatamente, confesaré a Dios mis pecados, y haré que los deseos de este mundo estén sujetos al poder del Espíritu Santo que vive en mí; a continuación, me apropiaré de las verdades y promesas que la Biblia, tiene para mí, porque: “Así que la fe es por el oír, y el oír es por la Palabra de Dios.” (Romanos 10:17 RV60), oraré basando mi peticiones en la Biblia, y no solamente en mis palabras y sentimientos; en mi oración, tendré un tiempo de intercesión por otros, en realidad, como cristianos nacidos de nuevo, nuestro propósito es glorificar a DIOS y alcanzar a los que todavía no han oído Su Mensaje; el momento de la oración para suplicarle a DIOS cosas específicamente personales, es la petición; la acción de gracias es el momento de la oración en que le expresamos a DIOS, nuestra gratitud por lo que Él ha hecho, tanto en los demás como en nuestra experiencia personal; y concluyo la oración como la empecé con la alabanza, donde adoro a DIOS por lo que Él es. Como lo expresa el cierre de El Padrenuestro: “porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.” (Mateo 6:13b).

Hoy haré de la oración mi compañera de viaje porque algún día, me despediré de ella, antes de entrar al cielo; ya que el cielo no precisa de oración, allí veremos a DIOS cara a cara, como bien lo dice el antiguo himno “Dulce oración”:

Dulce oración, dulce oración,

que aliento y gozo al alma das,

en esta tierra de aflicción

consuelo siempre me serás.

Hasta el momento en que veré

las puertas francas de Sión.

Entonces me despediré

Feliz de ti, dulce oración.

(El nuevo himnario popular # 138)

Oración:

PADRE ETERNO:

SEÑOR, ya tu amor probaste al amarme y perdonar mis pecados y recibirme en tu redil. Sé cuan frágil soy, y necesito la oración como mi compañera de viaje para disfrutar de tu compañía y andar por fe. Ayúdame a mantener tu comunión y relación contigo, ahora y siempre, en el nombre de JESÚS, amén.

Perla de hoy:
La oración como estilo de vida me permite vivir al estilo de DIOS.
Interacción:
¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra? 
¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe alguna lección por aprender?
¿Existe alguna bendición para disfrutar?
¿Existe algún mandamiento por obedecer?
¿Existe algún pecado por evitar?
¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo