lunes, 19 de enero de 2026

VIVIR Y MORIR LIBRES (1-2)

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
MARTES, 20 de enero de 2026
Lectura devocional: Juan 8:31-38
Jesús les dijo a los que creyeron en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. Juan 8:31,32 (NTV)

EN ESTA HORA y a mediados de enero de 2026. Encuentro esta selección de Perlas del Alma, escrita hace más de una década, y me pregunto ¿Qué pasó con la “primavera árabe del 2010?”. Lamentablemente fue mal entendida, dirigida y la indiferencia, por las potencias extranjeras. Aquellos pueblo cayeron bajo el dominio de los radicades del islam que se autodenominó el Estado islámico (ISIS) y nuevamente, sigue la lucha porque la gente de aquellos países quieren que sus hijos, puedan vivir y morir libres. Permitánme, que veamos en dos partes esa Selección. Allá vamos:

Estamos asistiendo actualmente a un movimiento de cambios en el Norte de África, llamado la primavera democrática o la primavera árabe. Dos corrientes mayoritarias navegan para llegar al puerto del poder, una de ellas la democrática, y la otra, el fanatismo musulmán. No sabemos quién dominará al final, pero allí están, en esos países, los admirables pueblos, luchando y muriendo.

En efecto, han sido seis meses de lucha desigual entre una población enardecida por tantos abusos de los dictadores que han estado allí por décadas, y gobiernos con ejércitos o milicias armadas con todas las ventajas posibles que concede los armamentos de guerra. ¿Qué buscan y qué esperan, esos jóvenes, y por asombroso que parezca: ¡Las mujeres!? Esos ciudadanos se levantan teniendo solamente en sus corazones y en sus bocas la palabra “libertad”; es posible que muchos mueran, pero mientras vivan, sus gritos los atraviesan hasta ensordecerse a sí mismos, impactando a nivel mundial e influyendo, para frenar el abuso del poder aún en los países democráticos, como es el caso de los “indignados de España”.

La gente percibe que la libertad de sus derechos humanos ha sido cercenada, viven sumidos en la pobreza social y espiritual, y sueñan con un futuro para sus conciudadanos en donde haya esperanza de prosperidad y felicidad, libertad de expresión y de religión y conciencia, que solo es posible viviendo en democracia. Es decir, la gente luchará hasta el final, porque a la verdad, nuestro paso por este mundo es breve, pero ellos quieren: ¡Vivir y morir libres! Ante el desarrollo de tales acontecimientos, el ver el derramamiento de sangre, el llanto de mujeres y hombres por las injusticias, vienen a mi mente las palabras del escritor venezolano Eduardo Blanco, cuando en su Venezuela heroica dice: “¡Libertad!, ¡libertad!, ¡cuánta sangre y cuántas lágrimas se han vertido por tu causa!...¡Y todavía hay tiranos en el mundo!”. Sin embargo, la Biblia nos dice que Dios “sembró la eternidad en el corazón humano” (Eclesiastés 3:11 NTV), y por ello, anhelamos: ¡Vivir y morir libres!

En resumidas cuentas: ¿Qué podemos hacer como cristianos nacidos de nuevo, ante las injusticias, la corrupción, y la entrega de la soberanía de nuestro país? Lamentablemente, existen países con gobiernos, sistemas completamente cerrados a la pluralidad democrática, como era el caso de los días del nacimiento de la fe cristiana con el imperio romano; entonces, protestar es un suicidio inútil. Pero los cristianos en las naciones libres o en aquella a punto de perder su democracia, deben hacer oír su voz tanto por Dios en su clamor a Él; como el hacer llegar al conocimiento de la Comunidad Internacional, los abusos a que son sometidos continuamente por gobiernos con un barniz nada más de la verdadera democracia; eso sí, deben utilizar para ello, todos los medios lícitos que la democracia, permita. Aquí más vale poner en práctica aquel pensamiento de la española María Zambrano Alarcón (1904-1991): “Prefiero una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila.”

Desde luego, el desafío mundial para la oración, la evangelización y el discipulado, se abre delante de nosotros. Nuestras iglesia locales y las grandes organizaciones cristianas, no podemos ser indifirentes. Nosotros sabemos por la Palabra de DIOS que, la solución es predicar a JESÚS, Él y sólo Él, es la unica esperanza: “Jesús les dijo a los que creyeron en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”.

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
AMADO PADRE CELESTIAL:
¡Gracias, gracias infinitas por la libertad que nos has dado en JESÚS!, dame fuerza, valor, sabiduría y virtud para preservarla y anunciar​la hasta el fin de esta vida temporal, para que otros la conozcan, la experimenten y la vivan. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
Paz, sin libertad y justicia, es esclavitud.
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