martes, 6 de enero de 2026

SER COMO JESÚS

Perlas del Alma
Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
MIÉCOLES, 7 de enero de 2026
Lectura devocional: Juan 1:1-14
La Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros,
lleno de generoso amor y verdad.
Vimos su esplendor, ese esplendor
que pertenece al Hijo único del Padre.
—Juan 1:14 (PDT)

EL CRISTIANO NACIDO de nuevo no vive esta vida presente, mirándose a sí mismo. Sino que su triunfo para vivir es mirar siempre hacia JESÚS, hacia delante, por encima de intereses, personas y circuntancias:
25 Pon la mirada en lo que tienes delante;
fija la vista en lo que está frente a ti.
26 Endereza las sendas por donde andas;
allana todos tus caminos.
27 No te desvíes ni a diestra ni a siniestra;
apártate de la maldad.
—Proverbios 4:25-27 (NVI).

Entonces, la pregunta que surge es ésta: ¿Ha vivido un ser humano que ha encarnado esa vida extraordinaria? Sí, JESUS. Él vino desde el cielo a la tierra, hace dos mil años, vivió una preciosa vida, uno de sus discípulos de los doce que anduvieron con Él, de noche y de día, fue tan perfecto que fue llamado el Logo, la Segunda Persona de la Trinidad, la Palabra de DIOS encarnada, el HIJO DEL PADRE:
La Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros,
lleno de generoso amor y verdad.
Vimos su esplendor, ese esplendor
que pertenece al Hijo único del Padre.
—Juan 1:14 (PDT)

En efecto, JESÚS bajó del Cielo a buscarnos nos adoptó y hemos llegado a ser hijos de DIOS:
“Pero a los que lo aceptaron y creyeron en él,
les dio el derecho de ser hijos de Dios”.
—Juan 1:12 (PDT).

Se dice que unos padres adoptaron a uno de sus cuatro hijos. Aquel hijo adoptado creció junto a todos los demás con los derechos y privilegios de hijo biológico como los otros. No hubo necesidad nunca de decirle su condición de adoptado. El joven estudió para ser abogado. Y mientras estudiaba en la universidad descubrió la verdad de su origen. Le dolió se conmovió, al verlos sus padres se le acercaron, y ante la expresión del hijo: El padre habló y le dijo: “Hijo los demás hijos, nos llegaron y celebramos, a ellos no los escogimos, pero a ti sí. Llenamos los requisitos legales e hicimos fiesta en este hogar y familia por tu llegada”.

Igualmente: ¡Nosotros como cristianos nacidos de nuevo, fuimos escogidos para ser llamados hijos de DIOS y con responsabilidad, le hemos respondido: ¡Sí, PADRE quiero ser Tu hijo!

Yo he predicado este Evangelio por más de sesenta años y les digo que nada me hace conmover hasta las lágrimas, sino cuando comprendo que DIOS envió a Su amado HIJO, y Él también pagó todos los requisitos por Su misericordia y amor. ¡Todo por mí! ¡Esto es demasiado bello como todo lo que DIOS hace! ¡Somos Sus hijos no solamente por creación, sino tambíen por adopción: “Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”.
—Romanos 8:15 (LBLA). El apóstol Pablo utilizó la ternura de un niño hebreo cuando llama, con esa confianza infantil: “papi”.

En definitiva, somos hijos de DIOS! Parecernos a JESÚS en todo es el carácter que debemos reflejar en lo que pensamos, hablamos y hacemos. Ser como JESÚS debería ser nuestra vida normal como sus hijos. Amar como Él nos amó; perdonar como él perdonó; y esa similitud, nos libra de llevar un cuaderno con las fallas de los demás y con lo que le han hecho para justificarse a sí mismo; no apela a la autoconmiseración de “pobrecito yo” que lo hunde en depresión, sino que pone toda su confianza en el SEÑOR Y SALVADOR JESÚS durante toda su vida en esta tierra.

El verdadero discípulo de JESÚS sabe que su crecimiento hacia la madurez en CRISTO no es una emoción pasajera, sino una decisión hecha con todas las fuerzas del espíritu, del alma y del cuerpo. ¡En realidad es un proceso de toda la vida aquí en la tierra!

En fechas como ésta de inicio del año, hacemos resoluciones para mejorar nuestro breve andar en esta vida, te propongo: en este año 2026: ¡Seamos como JESÚS!

Perdónenme estoy escribiendo con gratitud al SEÑOR y mis lágrimas no me dejan ver el teclado. ¡Gloria y más gloria PADRE, HIJO Y ESPÍRITU, gracias por tanto! ¡Tengo gozo confianza y paz! Hago mías las palabras de JESÚS a Sus discípulos:
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”.
—Juan 16:33 (RV60).

En conclusión, recién llegado al SEÑOR JESÚS hace unos 63 años, cayó en mis manos un poema del Pastor Braulio Pérez Marcio, titulado: “ Yo quiero ser así como tú fuiste”,
que dice:

Yo quiero ser así como tú fuiste,
un amparo en el goce y en la pena,
un consuelo, Señor, en cada triste,
y un perdón para cada Magdalena…
Yo quiero ser así… Un abnegado
Para todo dolor que me taladre,
para el hombre que llora, hermano amado,
y para el hijo que padece, madre…
Quiero tener tu espíritu sereno,
ser un prodigio de misericordia,
ser entre todas las maldades, bueno,
ser lazo de amor en la discordia…
Quiero emprender la cuesta del Calvario,
subir por ella como tú subiste
con valor silencioso y temerario…
Señor: ¡Yo quiero ser así como tú fuiste!

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE AMADO:
Tú no quieres que yo sea un pequeño dios, sino que, a través del sufrimiento de JESÚS, yo me parezca a Tu HIJO; que, a través de su resurrección, yo aprenda a confiar, que día tras día, el mismo poder que levantó a JESÚS de los muertos, está a mi disposición para vivir la vida cristiana en toda su plenitud. Gracias SEÑOR por darme vida en JESÚS y hacerme Tu hijo; ayúdame a ser como Tu amado HIJO. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
Arriesgarnos a ser como JESÚS en todo lo que somos y hacemos, habla de quienes somos y a hacia donde vamos.
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