lunes, 10 de noviembre de 2025

EL DÍA DE LOS VETERANOS

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
MARTES, 11 de noviembre de 2025
Lectura devocional: 1 Crónicas 19:8-16
¡Sé valiente! Luchemos con valor por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios, y que se haga la voluntad del Señor. —1 Crónicas 19:13 (NTV)

ANDABA CAMINANDO EN un gran Centro Comercial en Toronto a un mes de mi llegada a Canadá en 1990, sonó la alarma y todos se detuvieron por un minuto, era el 11 de noviembre cuando se celebra el Día del recuerdo “Remembrance Day”. En realidad, y literalmente, cada año, toda la nación se detiene cada por sesenta segundos, exactamente el día 11 del mes 11 a la hora 11:11.

Sin embargo, un día como este no solo se celebra en Canadá sino igualmente en todos los países pertenecientes a la Mancomunidad de Naciones, una organización de países con lazos históricos con el Reino Unido. Este día se ha celebrado desde el fin de la primera guerra mundial hace 107 años, oficialmente en el mes 11 del día 11 a la hora 11:11 A.M. de 1918. En homenaje a nuestros veteranos canadienses, aprendí a comprar una flor de amapola de color rojo, y ponerlo en el ojal de mi chaqueta.

Permítanme contarle la siguiente anécdota que viene al caso. En una mañana, encontrándome en la oficina de la iglesia en Toronto, vi subir a un taxi y escuché el sonido al cerrar la puerta del auto, rápidamente me levanté y me asomé desde la ventana de mi oficina. Allí estaba él. Un anciano que el taxista había dejado pensando que todavía funcionaba, aquí en este edificio, -el servicio de cuidado diario de las personas de la tercera edad-. Hacía frío y le invité a pasar adelante. Sabía que pasaría varias horas antes de que la familia pudiera venir a buscarlo. Lo invité a sentarse enfrente de mí. –“Me llamo Jim, me dijo”, mientras se sentaba, siguió hablando: —Nací en los años veinte del siglo pasado y serví en el ejército canadiense durante la segunda guerra mundial, cuando tenía 20 años. Luego me habló de su trabajo en el gobierno, del cual se había jubilado cuando tenía 55 años.

Sus ojos azules parecían no perderse ningún detalle de mi oficina. “¿Escribes?” Preguntó. No le respondí porque no me dio tiempo, él tenía mucho que contar, me habló de su familia de sus dos hijos y cuatro nietos. Pero se detuvo a relatar su experiencia en ejército en 1942-1944, en las costas del Mediterráneo y Normandía, posiblemente, aquel relato lo habría contado miles de veces, y por eso, me parecía que mientras él hablaba, mi imaginación viajaba con su relato; me contó con profunda tristeza la muerte de muchos de sus compañeros, pero levantó la frente con orgullo al hablarme sin reparos del Regimiento Real de Toronto.

Luego, me hizo vivir su júbilo al momento cuando, le informaron que la guerra había terminado…Se puso de pie y se metió la mano al bolsillo, y allí bien envuelta en una especie de pañuelo rojo, la medalla que por su valentía había ganado…Me acerqué a él, y lo abracé, y le dije lo orgulloso que estábamos, los que no habíamos nacido en esta tierra, de un héroe como él.

Sentí que su pecho se infló por la satisfacción de haber sido parte de un ejército que en defensa de la democracia y la libertad había derrotado a Hitler y su temible ejército alemán.

Un rato después, su esposa, mucho más joven que él, vino a buscarlo en su automóvil. Ella me pidió disculpas porque sin duda, él me habría distraído de mi trabajo, pero le respondí como lo dicen por estos lados: “Jim, salvó mi día” …Vi a Jim, sonreír mientras le abría la puerta del auto, y calladamente me dijo: “¡Gracias por oírme soy feliz!”.

​¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE ETERNO:
¡Gracias por los hombres y mujeres que estuvieron aquí y que ahora nosotros disfrutamos de lo que hicieron para que pudiéramos disfrutar los tantos avances en todos los niveles del saber humano! ¡Algunos de ellos dieron sus vidas por nosotros, no los olvidaremos! ¡Ayúdanos para dejarle un mundo mejor a las generaciones que vienen hasta que Tú regreses por nosotros, en el nombre de JESÚS. Amen
Perla de hoy:
El mejor legado para la generación más joven es el buen ejemplo que podemos dar la generación veterana.
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