viernes, 15 de julio de 2016

¿Dónde está Dios?

Francisco Aular
Lectura devocional: Romanos 8:18-26        
Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora. Romanos 8:21,22 (RV60)
Rayma era la caricaturista del periódico más antiguo de Venezuela, “El Universal”, perspicaz como es, en uno de sus dibujos plasmó la realidad de nuestro planeta tierra; por los cuatro costados del globo terráqueo ella escribió: “Caos”. Hace dos mil años, el apóstol Pablo presentó algo similar, desde otra perspectiva. Él habló del sufrimiento causado por la corrupción del ser humano, iniciado cuando en el Paraíso, nuestros primeros padres, Adán y Eva, le dieron la espalda a Dios, escogieron ser “soberanos de su propio destino”, y a partir de allí, rápidamente, al surgir las nuevas generaciones, los seres humanos como caballos indomables se lanzaron en un relincho sin fin hasta el presente. ¿Hace falta que yo describa aquí lo que usted mismo puede ver y tal vez, sufrir? Sin embargo, hay esperanza, porque así como el ser humano debe tener un nuevo nacimiento para entrar de nuevo al Paraíso perdido en su relación con Dios, también la tierra nacerá de nuevo: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más” (Apocalipsis 21:1 RV60). Sí, sobre las cenizas de este mundo en caos, Dios hará todo de nuevo. Pero antes de que ocurran esas cosas, ¡JESÚS volverá a la tierra en compañía de Su Iglesia para gobernar este mundo! Vendrá el reinado de JESÚS, el Cordero de Dios, y será un tiempo de paz como Dios siempre ha querido en este mundo caído. Entonces, veremos el cumplimiento de las palabras del profeta Isaías: “Él juzgará entre las naciones y será árbitro de muchos pueblos. Convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. No levantará espada nación contra nación,  y nunca más se adiestrarán para la guerra” (Isaías 2:4 NVI). ¡El caos, como lo ve Rayma, en el cual está envuelto el mundo será por fin aniquilado!: “Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios…”. (Romanos 8:21)
¿Dónde está Dios? Aquella mañana del 11 de septiembre del 2001 Mary -mi esposa- y yo, íbamos por la carretera 28, hacia Manassas, Virginia en donde comenzaríamos una nueva iglesia. Por encima de nosotros pasó el avión que luego se estrellaría en el Pentágono. Precisamente, estábamos escuchando la radio informar sobre los dos aviones que se habían estrellado contra las Torres de Nueva York. “Esto no es casualidad”, recuerdo que le dije. Nos dimos cuenta que ¡Estados Unidos estaba siendo atacada por terroristas! Nos hicimos a un lado en la carretera y oramos. Lo demás es historia. Nunca el mundo volverá a tener seguridad. La verdad, sea dicha ¡estamos en manos de fanáticos religiosos que no se detendrán!
En aquellos días difíciles, era común que la gente me preguntara ¿Dónde está Dios que ha permitido esto? En un programa de televisión, le hicieron esa misma pregunta a la hija de Billy Graham, la destacada oradora y escritora Anne Graham Lotz, "¿cómo pudo Dios permitir que sucediera esto?", ella dio una respuesta sumamente profunda y llena de sabiduría: "Al igual que nosotros, creo que Dios está profundamente triste por este suceso, pero durante años hemos estado diciéndole a Dios que se salga de nuestras escuelas, que se salga de nuestro gobierno y que se salga de nuestras vidas. Y siendo el caballero que Él es, creo que se ha retirado tranquilamente. ¿Cómo podemos esperar que Dios nos dé Su bendición y su protección cuando le hemos exigido que nos deje estar solos?".
¿Dónde está Dios? Puede ser tu pregunta al ver las imágenes de gritos en las plazas y las calles, a los policías y gente corriendo de un lado a otro tras un ataque terrorista en cualquier parte del mundo, la imagen de cuerpos destrozados en las calles nos conmueve. En realidad Satanás ha abierto las puertas del mismo infierno, y los demonios andan sueltos como nunca y vemos sus acciones en todas partes del mundo. Este mundo está al revés como lo vio el profeta Isaías, hace tres mil años, pero el Dios de los cielos ve todo y vendra más tarde que temprano con su justa retribución y no escaparán: “¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20, NTV).
Por otra parte,  el cristiano nacido de nuevo, sabe donde está Dios y puede clamar como el profeta, en medio del caos reinante:
Aunque las higueras no florezcan
y no haya uvas en las vides,
aunque se pierda la cosecha de oliva
y los campos queden vacíos y no den fruto,
aunque los rebaños mueran en los campos
 y los establos estén vacíos,
¡aun así me alegraré en el Señor!
 ¡Me gozaré en el Dios de mi salvación!
¡El Señor Soberano es mi fuerza!
 Él me da pie firme como al venado,
 capaz de pisar sobre las alturas».
(Habacuc 3:17-19, NTV)
Pase lo que pase: ¡Dios es quien dice ser y toda la Biblia está llena de promesas de su poder, su gracia y misericordia, y nosotros los seres humanos, disfrutaremos para siempre de su protección:
Miren, el Señor omnipotente llega con poder,
y con su brazo gobierna.
Su galardón lo acompaña;
su recompensa lo precede.
Como un pastor que cuida su rebaño,
recoge los corderos en sus brazos;
los lleva junto a su pecho,
y guía con cuidado a las recién paridas.
(Isaías 40:10,11NVI)
¿Dónde está tu Dios? Él está a la distancia de nuestro clamor y escucha nuestro arrepentimiento, perdona, nos da Su vida para siempre y nos llena de lo único que no podrán separar ni aún la muerte, la esperanza:
¿Acaso no lo sabes?
¿Acaso no te has enterado?
El Señor es el Dios eterno,
creador de los confines de la tierra.
No se cansa ni se fatiga,
y su inteligencia es insondable.
Él fortalece al cansado
y acrecienta las fuerzas del débil.
Aun los jóvenes se cansan, se fatigan,
y los muchachos tropiezan y caen;
pero los que confían en Él
renovarán sus fuerzas;
volarán como las águilas:
correrán y no se fatigarán,
caminarán y no se cansarán.
(Isaías 40:28-31, NVI)
En esta hora difícil para los seres humanos de toda la tierra, creámosle a Dios, abramos nuestros corazones a Él y cuando alguien te pregunte ¿dónde está Dios? Responde: ¡Aquí en mi vida, en mi corazón!, porque: ¡Yo le creo a Dios! ¡Aquí esta mi Dios! ¡Alabado sea el Eterno para siempre!
Oración:
Padre eterno:
Ahora entiendo que tú me amas y que desde antes de la creación del mundo, tú quisiste que yo fuera parte de tu familia. Señor, con humildad te pido que perdones mis pecados, me arrepiento, y te ruego que vengas a mi vida. Gracias JESÚS por salvarme y de ahora en adelante, tú eres mi Señor y Salvador. Amén.
Perla de hoy:
Frente al caos reinante, la paz de Dios en nosotros, pone el orden.
Interacción:
¿Qué me dice Dios hoy por medio de su Palabra?
¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe alguna lección por aprender?
¿Existe alguna bendición para disfrutar?
¿Existe algún mandamiento por obedecer?
¿Existe algún pecado por evitar?
¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

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