lunes, 13 de abril de 2020

¡Unidos con CRISTO!

Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
Lectura devocional: Gálatas 2:15-21
Con Cristo estoy juntamente crucificado,
y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y
lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en
la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y
se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2:20 (RV60)

Supóngase que usted hace la siguiente prueba, toma su Biblia y le mete un billete de 20 dólares adentro, pegado con alguna sustancia. Si usted, sin sacar el billete, envía su Biblia a la China ¿en dónde estará su billete?, por supuesto, en la China también. A donde esté la Biblia estará también el billete añadido a ella, y lógicamente, en donde esté el billete estará la Biblia.

Pasé años de mi nueva vida en CRISTO, sin entender mi unión con Él, como consecuencia yo hacía esfuerzos inmensos para vivir la vida cristiana; hasta que un día entendí que la Biblia enseña que se debe dejar que   CRISTO viva Su vida eterna a través de cada uno de los que somos Sus hijos. JESÚS mismo habló de las metáforas que ilustran esta verdad: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos”. Él se comparó con el pan que comemos cada día, con el agua de la vida que debemos tomar. Orando al Padre dijo: “Yo en ellos, y tú en mí para que sean perfectos en la unidad” (Juan 17:23ª). La misma idea está implicada cuando dice: “El que a vosotros oye, a mí oye; y el que a vosotros desecha, a mí desecha…” (Lucas 10:6). ¡Lo que me ocurre a mí, le ocurre al SEÑOR!, y del mismo modo, lo que le ocurre al SEÑOR me ocurre a mí.

Eso me lleva a la gran verdad de que la muerte de CRISTO en la cruz -y como estoy en Él- fue también mi propia muerte, ¡yo morí cuando CRISTO murió, pero también, yo resucité cuando CRISTO resucitó!:

Pero Dios, que es rico en misericordia,
por su gran amor con que nos amó,
aun estando nosotros muertos en
pecados, nos dio vida juntamente
con Cristo (por gracia sois salvos),
y juntamente con él nos resucitó,
y asimismo nos hizo sentar en
los lugares celestiales con Cristo
Jesús.” (Efesios 2:4-7, RV60).

¡Alabado sea el SEÑOR! Aquí vemos que, desde tomar la iniciativa en el nuestra salvación hasta coronarla con nuestra resurrección, -tanto aquí en la tierra por mí unión con CRISTO- hasta la glorificación final, es ver en acción el plan de nuestra salvación que tuvo siempre en la Mente del PADRE Celestial. ¡De JESÚS, depende nuestra pasión y triunfo!

En consecuencia, en nuestro andar diario en este mundo, vemos que por la sangre de CRISTO yo soy perdonado de todos mis pecados, pero al mismo tiempo, por la resurrección tengo la victoria total sobre mí mismo, de esta manera tengo paz con DIOS, conmigo y mi prójimo.

Estaba inciando mi conferencia en un auditorio universitario, para “romper el hielo” le pregunté a mi audiencia cristiana: “¿La vida cristiana es fácil o difícil?”, fue claro que las opiniones estaban divididas, cuando vi las manos levantadas ante la repuesta que me daban; les dije entonces, “¡la vida cristiana es imposible vivirla por nuestros propios esfuerzos!, solamente nuestra unión con CRISTO la hace fácil al dejar que Él viva Su vida a través de nosotros.

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
Amado Padre celestial:
Esta verdad de mi unión con tu Hijo amado para poder vivir la victoria de mi vida cristiana desde el más acá hata el más allá, me entusiasma, me llena de fe, amor y esperaza. Ayúdame a vivir crucificado para poder vencer hasta el final. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
Pidamos al SEÑOR que podamos vivir una vida cristiana que sea testimonio que estamos unidos a CRISTO, y Él vive Su vida a través de nosotros.
Interacción:
¿Qué me dice DIOS hoy por medio de su Palabra?
¿Existe alguna promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe alguna lección por aprender?
¿Existe alguna bendición para disfrutar?
¿Existe algún mandamiento a obedecer?
¿Existe algún pecado a evitar?
¿Existe algún pensamiento para llevarlo conmigo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos tus comentarios