lunes, 14 de mayo de 2012

¿Qué es un hogar?


Francisco Aular
              
Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón. Efesios 5:19 NVI)

Las palabras iglesia, familia u hogar se usan indistintamente en los escritos paulinos para describir  lugares y personas; en cuanto a lugar, lo define como espacio donde los cristianos nacidos de nuevo pueden lograr el máximo de su potencialidad espiritual, emocional y física; y en cuanto a personas, por la interacción que se da entre esos cristianos nacidos de nuevo.  Me parece que el versículo de hoy lo podemos usar para describir el ambiente que debe reinar en un hogar cristiano. Cuando digo hogar, quiero resaltar mil recuerdos preciosos que seguro vienen a nuestras mentes; posiblemente recordamos al padre y a la madre y sus conductas piadosas, esos padres verdaderamente guiados por principios bíblicos, y que principalmente los domingos, hacían ajustes para llegar temprano al servicio de la iglesia. Entonces, veíamos a papá prepararnos el desayuno para ayudar a mamá que nos vestía, porque, que luciéramos bien era para ella un deleite. Luego, compartíamos el desayuno, en donde el papá mostraba siempre que la cocina no le era un lugar extraño. Al estar listos, orábamos antes de salir de casa, hacíamos todo por llegar de primeros, porque la puntualidad era algo que no se discutía como valor, sino que se practicaba. Ese tiempo en la iglesia con los amiguitos, los maestros de la clase bíblica, los cantos de toda la congregación, y el mensaje de la Palabra de Dios, expuesta por el pastor con claridad y vehemencia son inolvidables, ¡diéramos cualquier cosa por volver a la vieja capilla y disfrutarlos otra vez! Después del servicio, compartir con aquella gente tan especial que habíamos adoptado como nuestra propia familia. ¡Ir a la iglesia era algo tan hermoso que asistíamos por la mañana y por la noche!
Tal vez, al decir hogar, vienen a nuestra mente la música cristiana que resonaba en toda la casa, y los recuerdos de los viajes largos con papá y mamá cantando y nosotros haciendo coro en el asiento trasero. A lo mejor, también viene a nuestra mente y corazón, el respeto que principalmente, nuestro padre mostraba hacia mamá y a sus familiares, a lo cual, mamá respondía igualmente con los familiares de papá. Allí, en el hogar, la Biblia no era un libro de adorno, ni para llevarlo debajo del brazo a la iglesia, nada más. No. La Biblia se leía diariamente, y papá, principalmente, dirigía la oración.
Los valores sembrados por la Palabra de Dios y cultivados por nuestros padres, son todavía norma y guía. Niños al fin, a veces nos poníamos rebeldes, y peleábamos entre nosotros, pero la disciplina bien aplicada por nuestros padres, nos enseñaron a pedir perdón y a perdonar. Pues bien, así pasamos por diferentes etapas, pero allí estaba el dulce hogar, la casa, nuestra familia que era una “iglesia en miniatura”, y la iglesia “la familia grande”, ambas, siempre estaban listas para ayudarnos a ser hombres y mujeres de bien. De esta manera,  nuestros padres cumplieron; hoy es nuestra responsabilidad servir de puente y hacer que esta herencia pase a la próxima generación. En realidad, muchos años han pasado, y quizás, papá y mamá ya se fueron, pero al mirar esos días lejanos de nuestra niñez, adolescencia y juventud, damos gracias a Dios por la herencia cristiana que nos dejaron. ¡Eso es un hogar!

Oración:
Padre eterno:
¡Cuán breve es nuestro paso por esta vida! Ayúdame a ser una bendición en mi hogar, en mi familia y en mi iglesia e influir positivamente en su ambiente. En el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
Haz que tu hogar sea un castillo, y que la comida más simple sea digna de reyes.
Interacción:
¿Qué me dice Dios hoy por medio de su Palabra?
¿Existe una promesa a la cual pueda aferrarme?
¿Existe una lección por aprender?
¿Existe una bendición para disfrutar?
¿Existe un mandamiento a obedecer?
¿Existe un pecado a evitar?
¿Existe un nuevo pensamiento para llevarlo conmigo?


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos tus comentarios