domingo, 1 de febrero de 2026

IGLESIAS BRILLANTES

SALUTACIÓN
Perlas del Alma
Francisco Aular
DOMINGO, 1 de febrero de 2026
IGLESIAS BRILLANTES
Acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.
—1 Tesalonicenses 1:3 (RV60)

· Obra de fe
· Trabajo de amor
· Firmeza en la esperanza

—¿PASTOR CREE USTED como bautista en milagros de fe? Me preguntó un pastor en una reunión multidenominacional. Le respondí:
—“¡Claro que sí!”. Y añadí: “es más… cada vez y cada domingo en que nos reunimos ocurre el más grande de los milagros de DIOS, y que me hace ver que Él es quien dice ser y hacer lo que Él y solo Él puede hacer…”
—“¿Cuá es ese milagro?” Me contestó sorprendido. Con toda la seguridad de lo que digo, le respondí:
—“¡La existencia de la iglesia local!”
Porque a pesar de nosotros que estamos allí: ¡Las iglesias locales en todo el mundo, existimos para hacer posible el cumplimiento de la gran Comisión de nuestro SEÑOR JESUCRISTO en Mateo 28:19-20.

Siendo muy sincero, puedo decir que en nuestra denominación, no tenemos tantas megas iglesias. En efecto, el ochenta por ciento de nuestras congregaciones locales, somos iglesias de menos de 100 miembros…

¿Qué es una iglesia brillante? Una iglesia brilla cuando sus miembros y congregantes tanto en lo personal como en lo colectivo, se esfuerzan en la gracia de DIOS para hacer una obra de fe. Fe es confiar plenamente en DIOS, el cual está trabajando aun antes de abrir una congregación para Su servicio en un punto geográfico.

Esa fe, esa confianza en lo invisible hace que ocurran, lo visible del amor y la esperanza. “Sin fe es imposible agradar a Dios”. (Hebreos 11:6). La fe es la llave que abre la puerta al Reino de DIOS y a la Vida Eterna Zoé.

La fe es la luz que nos guía en la oscuridad del mundo actual, es la fuerza que nos sostiene cuando todo lo demás nos hace débiles. La fe, nos lleva a la seguridad de nuestra relación personal con DIOS, por medio de Su Palabra y nuestras oraciones.

En el orden cronológico de las cartas paulinas parece que la Primera a los Tesalonicenses es la número uno. Escrita desde el año 49-52 d.C. Esta iglesia es fundada por el Apóstol,en su segundo viaje misionero y de su predicación de CRISTO como el Mesías prometido en las profecías. Pablo, predicó durante tres días seguidos en la sinagoga de aquella ciudad. Desde luego, la iglesia se funda con los frutos de aquellas predicaciones: “Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas”. (Hechos 17:4, RV60). Vale aclarar que Tesalónica era la capital de Macedonia. ¡Un estilo paulino era fundar iglesias en las ciudades principales de las Provincias​ romanas!

No sabemos cuanto tiempo Pablo y Silas estuvieron en Tesalónica. Pero sabemos que tuvo que salir de la ciudad. Después quiso volver a visitarlos pero él nos explica en su carta “por lo cual quisimos ir a vosotros, yo Pablo ciertamente una y otra vez; pero Satanás nos estorbó”. (1 Tesalonicenses 2:18). Sin embargo, cuando DIOS elije un lugar para plantar una agencia de Su Reino, ocurren cosas maravillosas:
“ Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección; pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros. Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo. (1 Tesalonicenses 1:4-6,RV60).

El grito de los macedonios de los enemigos de la plantación de iglesias, puede seguir siendo el mismo: “Estos hombres, que han trastornado el mundo entero, también han venido acá”. (Hechos 17:6 DHH).

Recuerdo que a finales de 1966, la Iglesia Emanuel de la Castellana, decidió abrir una iglesia en al Barrio Santa Cruz en la parroquia de Baruta en Caracas. Escogimos hacer un punto de predicación en una de las calles del barrio, los jueves a las 7 de la noche. Hablamos con un vecino del lugar y en un árbol cercano, instalamos una luz. Aquella noche de mi debut como predicador callejero, prediqué.

Ocurrió que, en plena predicación, me lanzaron una pedrada que por la misericordia de DIOS y por mi juventud, esquivé. Después del culto, buscamos la piedra, era grande. José (Pepe) Alemán, recién llegado de España, hizo el siguiente comentario: “¡Gracias al SEÑOR, Francisco buen comienzo de la obra aquí!”… Hoy en día, un poco más arriba de aquel lugar, está la Iglesia Bautista Getsemaní de Baruta, el año pasado celebraron sus 50 años de organizada en aquel lugar. ¡Gloria y más gloria al SEÑOR!

¿Cómo es posible que una iglesia brillante que existió hace dos mil años, dejó su marca en la historia? Esa marca es la misma que debemos mostrar hoy:

· Obra de fe
· Trabajo de amor
· Firmeza en la esperanza

¡Feliz domingo del SEÑOR para todos en todas partes!

¡Adelante, siempre adelante!

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