viernes, 30 de enero de 2026
TRIUNFO DE LA ESPERANZA (2-2)
jueves, 29 de enero de 2026
RENOVEMOS LA ESPERANZA
SELECCIONESPerlas del AlmaFrancisco Aularfaular@hotmail.comJUEVES, 29 de enero de 2026Lectura devocional: 1 Corintios 9:10-27Porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. 1 Corintios 9:10b (RV60)“La esperanza es el estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos…En la doctrina cristiana, virtud teologal por la que se espera que Dios dé los bienes que ha prometido.” (DRAE)
PERDÓNENME MIS AMADOS pero sigo con el tema de la esperanza porque no existe una persona que contagie a otros con más rapidez que un desesperanzado ¡Estamos amenazados por ellos!… En cambio la esperanza es una poderosa luz en medio de la oscuridad. ¡Allí dónde el desesperanzado, trae consigo las tinieblas y oscuridad, la esperanza brilla!
¡Increíble lo que hace la esperanza! ¡DIOS nos pone la esperanza en nosotros para que logremos lo imposible, en esta vida y después! Sin embargo, una virtud tan positiva como la esperanza también puede pasar por sus crisis. En efecto, el Dr. Leonardo Polo, catedrático de Historia de la Filosofía en la Universidad de Navarra, España, afirmó: “La crisis actual es una crisis de esperanza”.
En realidad el ser humano, desde que despertó a la intriga, a la duda y a la desobediencia, ante el enigmático árbol “de la ciencia del bien y del mal” -cuyo conocimiento le estaba prohibido-, ha gustado de explorar y ha puesto su esperanza en los misterios del futuro que su mente finita predice o se deja llevar por las realidades de las fuerzas ocultas dirigidas por el mismísimo Satanás.
Ciertamente, algunos futurólogos de gran talento han estado preocupados por el porvenir de la raza humana, pero otros, van a los horóscopos y a los adivinos para intentar superar la crisis de esperanza que los asfixia. Pero, ¿hay alguien que pueda profetizar el destino? Bueno, déjeme decirle que si tal persona existiera, en pocos días, llegaría a gobernar a este mundo.
En verdad, toda esta angustia cósmica y crisis de la esperanza a que estamos sometidos, avanza amenazándonos a llevarnos consigo: levantamiento de los pueblos en varios continentes, la represión de los dueños del poder contra los manifestantes; la reacción de la comunidad internacional ante estos hechos; el peligro nuclear entre los países en guerra y que compiten por la lucha armamentista; la debacle financiera de las principales economías; el incremento de gobiernos corruptos que frenan la libertad y prosperidad de las naciones que gobiernan, y siembran la desesperanza entre los pueblos.
A este cuadro realístico que estamos describiendo se unen los millones que mueren de hambre; la inseguridad social: uno sabe que sale pero no sabe si regresa vivo a casa, porque los delincuentes están al acecho; crisis de valores; desmoronamiento de los matrimonios y las familias y otras instituciones tradicionales. Y, desde luego, el incremento de los pesimistas que nos contagian por las redes sociales, están produciendo, ante todo una crisis de esperanza.
Existe por decirlo de alguna manera, un debilitamiento y vacilación en las convicciones, y no se ve a corto plazo una renovación de los valores que nos han sostenido por siglos. La situación personal, nacional o planetaria nos agobia. No se trata de que peligre nuestra vida, sino la vida en sí misma. Esto nos lleva a una sensación de vacío, de cansancio; estamos simplemente agotados antes de hacer nada. En lugar de vivir, sobrevivimos… Sin duda, tenemos una crisis de esperanza.
Afortunadamente, el Hacedor del ser humano tiene un plan para nosotros, comenzó en la eternidad pasada, existe en el presente, y se proyecta a un fabuloso futuro. DIOS nos creó para Él, y como decía San Agustín: “Oh Dios, nos has hecho para ti, y nuestro corazón estará inquieto hasta que no descanse en ti…”.
Así como los árboles lucen secos, como esqueletos emblanquecidos en el duro invierno, reverdecen ante la inminencia de la primavera. El DIOS invisible, pero presente, es según el apóstol Pablo,“la esperanza de gloria”… DIOS nos ha preparado para salir airosos a pesar de los sufrimientos, las circunstancias adversas y de nuestras lágrimas. Si la angustia es la realidad de un mundo injusto y sin remedio, la esperanza de DIOS es la salvación posible en cualquier instante; la salvación es el regalo que DIOS nos hace; así podemos realizar el verdadero propósito de vivir en este mundo y más allá de esta vida humana.
Sí efectivamente, esta es una invitación a nacer de nuevo, para poseer una fuente inagotable de esperanza y entre otras bendiciones: “Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado” (Romanos 5:5 NVI).
De esta manera, la esperanza en el Cristiano nacido de nuevo, no entra en crisis por las circunstancias inmediatas, sino que está siempre presente y se agiganta por encima de ellas, porque se fundamenta en la fe inconmovible de un DIOS inmutable, siempre dispuesto a cumplir Sus promesa, y con la certeza del sembrador que espera a su tiempo una buena cosecha: “Porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto”. (1 Corintios 9:10b (RV60).
Ahora bien, yo soy un esperanzado sin límites y sueño con un fabuloso mañana, y como decía Martin Luther King, pastor bautista, estadounidense: “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.” ¡Fuera con el desánimo y renovemos la esperanza!
¡Adelante, siempre adelante!
Oración:PADRE ETERNO:Así como el sembrador planta la semilla esperanzado en su multiplicación al final de la cosecha, igualmente, ayúdame a descansar en Ti y haz que mi esperanza sea viva y creciente. En el nombre de JESÚS, amén.Perla de hoy:La esperanza es confiar en que lo que DIOS me promete en Su Palabra, lo cumplirá.****
martes, 27 de enero de 2026
LLORAR CON ESPERANZA
lunes, 26 de enero de 2026
¡BUENOS DÍAS ESPERANZA! (2-2)
domingo, 25 de enero de 2026
¿ES IMPORTANTE LA IGLESIA?
SALUTACIÓN
Perlas del Alma
Francisco Aular
“Edificaré mi iglesia; y las puertas
del Hades no prevalecerán contra
ella” (Mateo 16:18, RV60).
¡FELIZ DOMINGO DEL SEÑOR!
¿Quién es EL DUEÑO de la iglesia? Cuando usted dice, por ejemplo: “Voy a la iglesia de Francisco Aular…” de entrada nada más, no está hablando bien, porque la Iglesia es del SEÑOR JESÚS, y no de ningún ser humano, junta misionera o denominación. Sin duda que, como metáfora funciona.
¿Qué es una iglesia? ¡La iglesia es gente, y no los templos o lugares en donde la iglesia se reúne!, y esa gente ahora es la imagen perfecta del reino de DIOS en esta tierra. ¡La Iglesia del SEÑOR es el milagro más grande y permanente de DIOS en el planeta!
En consecuencia, la Iglesia del SEÑOR tiene dos maneras de expresarse: Iglesia como Cuerpo de CRISTO el cual incluye a todos los redimidos de todos los tiempos, creyentes de cada tribu y lengua, pueblo y nación; y también las iglesias locales, agencias del Reino de DIOS que se plantan en todo el mundo las cuales son congregaciones autónomas, y con un liderazgo y membresía que dan evidencias de transformación espiritual. Seguimos el modelo del Nuevo Testamento, pero la Biblia completa es nuestra norma de fe y conducta.
Entendemos que este es el maravilloso Plan de DIOS para nosotros los seres humanos, según el Apóstol Pablo:
“Según nos escogió en él
antes de la fundación del
mundo, para que fuésemos
santos y sin mancha delante
de él, en amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados
hijos suyos por medio de Jesucristo,
según el puro afecto de su voluntad.”
(Efesios 1:4, 5, RV60).
En efecto, “santos y sin manchas” por el poder del Espíritu Santo. La iglesia es gente que proviene tanto de judíos como de gentiles, de ambos pueblos, DIOS los hizo uno. Por esa razón cuando vine a la iglesia que se reunía en la Misión Bautista Emanuel de Caracas, Venezuela, en agosto de 1963, mi inolvidable pastor el misionero estadounidense Carlos B. Clark, después de su predicación, me vio pasar al frente diciendo con esa acción que quería unirme al pueblo de DIOS.
Por consiguiente, aquel siervo de DIOS, no me pidió ninguna identidad más que la filiación por fe, y por ello, recuerdo sus palabras: “¡Francisco, bienvenido a la familia de DIOS!” Esa misma verdad la he hecho propia siguiendo la Palabra de DIOS, por 58 años de vida en CRISTO:
” Así que ahora ustedes,
los gentiles, ya no son unos
desconocidos ni extranjeros.
Son ciudadanos junto con
todo el pueblo santo de Dios.
Son miembros de la familia
de Dios.” (Efesios 2:19, NTV).
La Iglesia es tan importante para el SEÑOR que Él mismo bajó del cielo para fundarla y vendrá al inicio de la gran tribulación para llevársela con Él, es tan importante para DIOS que no existe el Cielo sin la presencia de Su Iglesia, allí. Cuando usted nace de nuevo por la Palabra de DIOS y el Espíritu Santo, se traza una línea infinita e inmortal y usted llega a ser miembro de la familia de DIOS, está unión con CRISTO es tan inseparable que:
“…las puertas del Hades
no prevalecerán contra ella”.
En virtud de ello cada creyente, posee la Vida Zoé, es decir al mismo JESÚS, viviendo en nosotros. Él mismo lo enfatizó:
“Le dijo JESÚS: Yo soy la
resurrección y la vida; el que
cree en mí, aunque esté muerto,
vivirá”.
(Juan 11:20, RV60).
La importancia de una iglesia local va más allá de las cosas materiales como edificio, campanario y ritos. Debemos amar a la Iglesia (gente como usted y como yo, cristianos en construcción hacia lo que debemos ser en CRISTO), como base fundamental de nuestro andar en Sus caminos, pues, ¡JESÚS amó y ama y amará a su Iglesia a través de los siglos!
¿Por qué amar a la iglesia? Porque JESÚS, la fundó y amó y murió por ella. Como JESÚS la amó, yo la amaré también, justamente el matrimonio entre un hombre y una mujer Cristianos, se eleva al compararlo con el amor del SEÑOR a Su Iglesia.
“Maridos, amad a vuestras
mujeres, así como Cristo
amó a la iglesia, y se
entregó a sí mismo por ella.”
(Efesios 5:25, RV60).
Igualmente debemos entender esto si somos discípulos de CRISTO, ningún cristiano nacido de nuevo fue llamado por DIOS para ser un cristiano huérfano, solitario y sin familia espiritual, en este mundo.
Siguiendo la misma idea, como discípulos de JESÚS, hoy nos corresponde, vivir en esta tierra como seres humanos responsables y comprometido con la iglesia, debemos dar nuestra contribución a esforzarnos para dar nuestro aporte para mejorar las condiciones de un mundo sin DIOS; nuestra esperanza viva y nuestra mirada es saber que ni las puertas de la misma muerte, detendrán a la Iglesia del SEÑOR, y por eso: ¡JESÚS es nuestra pasión y triunfo!
“Y a Aquel que es poderoso para
hacer las cosas mucho más
abundantemente de lo que
pedimos o entendemos, según
el poder que actúa en nosotros,
a él sea gloria en la iglesia en
Cristo Jesús por todas las edades,
por los siglos de los siglos.”
Amén. (Efesios 3:20,21 RV60).
¡Feliz domingo del SEÑOR!
¡Ven a la iglesia hoy!
¡Adelante, siempre adelante!
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viernes, 23 de enero de 2026
¡BUENOS DÍAS ESPERANZA! (1-2)
¡BUENOS DÍAS ESPERANZA! Acompáñame en mi marcha hacia lo eterno. Ven conmigo y dame fuerzas para no rendirme. Es verdad y real lo que está sucediendo en nuestro mundo y nuestro tiempo: Guerras y rumores de guerra simultáneos y en varios lugares. El éxito de los malos sobre los buenos, las burlas de los jefes de gobiernos corruptos frente al sufrimiento de sus pueblos, uno casi pierde el equilibrio al oirlos mentir y el cinismo de todos esos líderes populistas que hacen recordar al profeta cuando dice: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”. (Isaías 5:20,RV60). ¡Esperanza no nos abandones, sé que vendrá juicio sobre ellos! Aquí en lo personal reitero mi clamor: ¡Esperanza ven conmigo y dame fuerzas para no rendirme!