viernes, 30 de enero de 2026

TRIUNFO DE LA ESPERANZA (2-2)

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
SÁBADO, 31 de enero de 2026
Lectura devocional: Jeremías 29:1-11
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.
—Jeremías 29:11 (NVI)
“Si ayudo a una sola persona a tener esperanza no habré vivido en vano”.
—Martin Luther King

LA BIBLIA DICE: "Es Cristo en vosotros la esperanza de gloria".(Colosenses 1:27b.). Siendo así, no existe desesperación humana, por grande que parezca, que el verdadero discípulo del SEÑOR no encuentre que su esperanza triunfe sobre ella.

Igualmente, no existe dolor humano que no se redima por el triunfo de la esperanza. No existe pecado tenebroso o sutil que no sea al final vencido por el triunfo de la esperanza. No existe tormenta por fuerte y oscura que sea, que impida que nos orientemos por el triunfo de la esperanza como un faro luminoso al final del camino. ¡No hay lugar para la derrota, sino para el triunfo!

Permítame una pincelada muy personal, soy un venezolano, lejos de la patria en donde nací y vivimos en Canadá, por más de 35 años, sin embargo, nunca he sido indiferente a los acontecimiento de mi país de origen. Me he mantenido dando aliento y esperanza cristiana a mis amados en Venezuela y en otros países a través de mis oraciones, escritos, cartas y visitas personales.

Creo que los versículos más utilizados de la Biblia en todo estos años de incertidumbre son los que les voy a presentar a continuación. ¡Gracias al SEÑOR que cuando pensábamos que todo esta perdido, nos llegó el triunfo de la esperanza!

Ciertamente, hubo en el Antiguo Testamento, un profeta llamado Habacuc, el último profeta antes de la caída de Judá unos 600 años (a. de J. C.). Sin embargo, aquel profeta que también era poeta, escribió un poemas que se convirtió en oración, y debo decir que es muy actual a causa de la desesperanza que reina en muchos corazones en los corazones de los que conocemos al SEÑOR, es decir, los cristianos nacidos de nuevo.

Es una de las oraciones más hermosas que tenemos en la Palabra DIOS. El profeta, nunca perdió su fe en que DIOS, levantaría de nuevo a su pueblo y por lo mismo le cantó al triunfo de la esperanza:

"Aunque la higuera no dé renuevos, ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos; aun así, yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador! El Señor omnipotente es mi fuerza; da a mis pies la ligereza de una gacela”. (Habacuc 3:17-19).

En definitiva, me he encontrado en mi trabajo pastoral a personas sin esperanza. Han perdido la esperanza por hechos de su pasado, igual que por su vida actual y nada esperan del futuro. Y, en muchos casos como decía Dante “quien vive sin esperanza, ya vive en el infierno”.

​La buena noticia es que JESÚS es nuestra única​ esperanza, como lo dijo el Apóstol en Efesios 2:12,13: “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo”.

¡He visto la transformación que produjo JESUCRISTO en mi propia vida y en millones que hoy, formamos Su pueblo en toda la tierra!

¡Sí, JESÚS vive en nosotros! Poseemos el triunfo de la esperanza, como lo dice un himno que solíamos cantar en nuestras iglesias: “Victoria en Cristo”…

¡Adelante, siempre adelante!

¡Cantemos el himno!

(Victoria en Cristo, #466, CBP,1994)

“Oí bendita historia,
De Jesús quien de su gloria,
Al Calvario decidió venir
Para salvarme a mí.
Su sangre derramada
Se aplicó feliz a mi alma
Me dio victoria sin igual
Cuando me arrepentí.
Coro:
Ya tengo la victoria
Pues Cristo me salva
Buscóme y compróme
Con su divino amor.
Me imparte de su gloria,
Su paz inunda mi alma;
Victoria me concedió
Cuando por mí murió.”

Perla de hoy:
¡Cantémosle juntos al triunfo de la esperanza!
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jueves, 29 de enero de 2026

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
VIERNES, 30 de enero de 2026
Lectura devocional: Jeremías 29:1-11
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.
—Jeremías 29:11 (NVI)
“Si ayudo a una sola persona a tener esperanza no habré vivido en vano”.
—Martin Luther King

Al PROFETA JEREMÍAS, le correspondió ministrar en tiempos difíciles. Su nacimiento ocurrió en el año 654 a. de J.C., como se dice modernamente, la geopolítica mundial de aquellos años se movía, entre los imperios de Asiria, Babilonia y Egipto. Era el profeta de la verdad, y por ello, sufrió en gran manera. No obstante, algunos estudiosos del Antiguo Testamento, lo llaman: El profeta de la esperanza.

Consecuentemente, a los discípulos del SEÑOR JESUCRISTO, se nos da la esperanza para iluminar con ella a los que no tienen esperanza.

El cristiano que ha depositado en JESÚS su única esperanza de salvación, no marcha hacia la muerte, sino a la vida. La esperanza tiene una propiedad purificadora, porque mediante ella aprendemos, no sólo a existir, sino a vivir; no sólo a gustar, sino a saborear; no sólo a tocar, sino a sentir; no sólo a mirar, sino a observar; no sólo a oír, sino a escuchar; no sólo a escuchar, sino a entender; no sólo a pensar, sino a investigar; no sólo a hablar, sino a producir.

De lo que se sigue que, la noche, el frío y la escarcha nunca se pondrán sobre nuestra esperanza.

¡Eso sí!, como todos los dones y virtudes de DIOS en nosotros, estos son usados y desarrollados desde adentro hacia afuera. DIOS nos los dio y es nuestra responsabilidad usarlos.

Lo peor que le puede suceder a cualquier ser humano es la muerte, pero, el verdadero hijo de DIOS tiene la esperanza de la resurrección. El cristiano nacido de nuevo es realista y ve este mundo y sus millones de habitantes tal y como JESÚS los ve, necesitados de amor, fe y esperanza.

Cuando los seres humanos se sienten sin esta esperanza, les aterra morir. Algo les dice que no están preparados para morir, pero el cristiano nacido de nuevo no cambiará nunca lo temporal por lo eterno.

Tampoco, anhela quedarse en este mundo imperfecto porque DIOS ha puesto en su corazón que existe un lugar mejor para él:​ No se angustien. Confíen en Dios y confíen también en mí.[a] En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas. Si no fuera así, ¿les habría dicho a ustedes que voy a prepararles un lugar allí? Y si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté.“—(Juan 14:1-3; NVI).

Por eso, la tumba no es el final para el que ha puesto su esperanza en JESÚS, como no lo fue para Él. ¡Este es el pensamiento que cubre todo el Nuevo Testamento! Aparte de la gran lección que encierra la vida humana de JESÚS, desde Su encarnación hasta el triunfo de Su resurrección, está también la esperanza con que se lanzaron a la conquista de un mundo adverso al Mensaje de la cruz, sus primeros discípulos, los apóstoles.

En particular, los apóstoles temerosos en el día de la crucifixión, mantuvieron un bajo perfil. De repente, ¡vieron a JESÚS resucitado! La fe de aquellos hombres y mujeres que caminaron y comieron en compañía de JESÚS viviente se fortalece, y desde entonces, nada ni nadie los pudo detener.

Unido a todo esto, está la esperanza de la Segunda Venida de JESÚS: “Mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien”. (Tito 2:13-14 NVI).

En definitiva, mientras más y más se acerca el Retorno del SEÑOR, nos alienta saber que JESÚS ya vive por la fe en todo hijo de DIOS. El saberlo le da el triunfo de la esperanza.

Oración
PADRE DE LA ESPERANZA:
¡Alabado seas por regalarnos esa esperanza viva! ¡Esa vida eterna Zoé! Ayúdame a compartir Tu Vida con los que no te conocen, en el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
El triunfo de la esperanza sobre toda crisis, es nuestra fe viva en las promesas de DIOS.
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RENOVEMOS LA ESPERANZA

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
faular@hotmail.com
JUEVES, 29 de enero de 2026
Lectura devocional: 1 Corintios  9:10-27
Porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. 1 Corintios 9:10b (RV60)
“La esperanza es el estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos…En la doctrina cristiana, virtud teologal por la que se espera que Dios dé los bienes que ha prometido.” (DRAE)

PERDÓNENME MIS AMADOS pero sigo con el tema de la esperanza porque no existe una persona que contagie a otros con más rapidez que un desesperanzado ¡Estamos amenazados por ellos!… En cambio la esperanza es una poderosa luz en medio de la oscuridad. ¡Allí dónde el desesperanzado, trae consigo las tinieblas y oscuridad, la esperanza brilla!

¡Increíble lo que hace la esperanza! ¡DIOS nos pone la esperanza en nosotros para que logremos lo imposible, en esta vida y después! Sin embargo, una virtud tan positiva como la esperanza también puede pasar por sus crisis. En efecto, el Dr. Leonardo Polo, catedrático de Historia de la Filosofía en la Universidad de Navarra, España, afirmó: “La crisis actual es una crisis de esperanza”.

En realidad el ser humano, desde que despertó a la intriga, a la duda y a la desobediencia, ante el enigmático árbol “de la ciencia del bien y del mal” -cuyo conocimiento le estaba prohibido-, ha gustado de explorar y ha puesto su esperanza en los misterios del futuro que su mente finita predice o se deja llevar por las realidades de las fuerzas ocultas dirigidas por el mismísimo Satanás.

Ciertamente, algunos futurólogos de gran talento han estado preocupados por el porvenir de la raza humana, pero otros, van a los horóscopos y a los adivinos para intentar superar la crisis de esperanza que los asfixia. Pero, ¿hay alguien que pueda profetizar el destino? Bueno, déjeme decirle que si tal persona existiera, en pocos días, llegaría a gobernar a este mundo.

En verdad, toda esta angustia cósmica y crisis de la esperanza a que estamos sometidos, avanza amenazándonos a llevarnos consigo: levantamiento de los pueblos en varios continentes, la represión de los dueños del poder contra los manifestantes; la reacción de la comunidad internacional ante estos hechos; el peligro nuclear entre los países en guerra y que compiten por la lucha armamentista; la debacle financiera de las principales economías; el incremento de gobiernos corruptos que frenan la libertad y prosperidad de las naciones que gobiernan, y siembran la desesperanza entre los pueblos.

A este cuadro realístico que estamos describiendo se unen los millones que mueren de hambre; la inseguridad social: uno sabe que sale pero no sabe si regresa vivo a casa, porque los delincuentes están al acecho; crisis de valores; desmoronamiento de los matrimonios y las familias y otras instituciones tradicionales. Y, desde luego, el incremento de los pesimistas que nos contagian por las redes sociales, están produciendo, ante todo una crisis de esperanza.

Existe por decirlo de alguna manera, un debilitamiento y vacilación en las convicciones, y no se ve a corto plazo una renovación de los valores que nos han sostenido por siglos. La situación personal, nacional o planetaria nos agobia. No se trata de que peligre nuestra vida, sino la vida en sí misma. Esto nos lleva a una sensación de vacío, de cansancio; estamos simplemente agotados antes de hacer nada. En lugar de vivir, sobrevivimos… Sin duda, tenemos una crisis de esperanza.

Afortunadamente, el Hacedor del ser humano tiene un plan para nosotros, comenzó en la eternidad pasada, existe en el presente, y se proyecta a un fabuloso futuro. DIOS nos creó para Él, y como decía San Agustín: “Oh Dios, nos has hecho para ti, y nuestro corazón estará inquieto hasta que no descanse en ti…”.

Así como los árboles lucen secos, como esqueletos emblanquecidos en el duro invierno, reverdecen ante la inminencia de la primavera. El DIOS invisible, pero presente, es según el apóstol Pablo,“la esperanza de gloria”… DIOS nos ha preparado para salir airosos a pesar de los sufrimientos, las circunstancias adversas y de nuestras lágrimas. Si la angustia es la realidad de un mundo injusto y sin remedio, la esperanza de DIOS es la salvación posible en cualquier instante; la salvación es el regalo que DIOS nos hace; así podemos realizar el verdadero propósito de vivir en este mundo y más allá de esta vida humana.

Sí efectivamente, esta es una invitación a nacer de nuevo, para poseer una fuente inagotable de esperanza y entre otras bendiciones: “Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado” (Romanos 5:5 NVI).

De esta manera, la esperanza en el Cristiano nacido de nuevo, no entra en crisis por las circunstancias inmediatas, sino que está siempre presente y se agiganta por encima de ellas, porque se fundamenta en la fe inconmovible de un DIOS inmutable, siempre dispuesto a cumplir Sus promesa, y con la certeza del sembrador que espera a su tiempo una buena cosecha: “Porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto”. (1 Corintios 9:10b (RV60).

Ahora bien, yo soy un esperanzado sin límites y sueño con un fabuloso mañana, y como decía Martin Luther King, pastor bautista, estadounidense: “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.” ¡Fuera con el desánimo y renovemos la esperanza!

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE ETERNO:
Así como el sembrador planta la semilla esperanzado en su multiplicación al final de la cosecha, igualmente, ayúdame a descansar en Ti y haz que mi esperanza sea viva y creciente. En el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
La esperanza es confiar en que lo que DIOS me promete en Su Palabra, lo cumplirá.
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martes, 27 de enero de 2026

LLORAR CON ESPERANZA

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
faular@hotmail.com
MIÉRCOLES, 28 de enero de 2026
Lectura devocional: 1 Tesalonicenses 4:13-18
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. —Mateo 5:4 (RV60). Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. —1 Tesalonicenses 4:13(NVI) 

EL VERSÍCULO MÁS pequeño de la Biblia, pero al mismo tiempo el más grande del Libro sagrado, dice: “Jesús lloró” (Juan 11:35 RV60). Ese llanto de JESÚS debió sorprender a los griegos porque para ellos, sus dioses eran incapaces de sentir simpatía por las desgracias de los seres humanos, los griegos creían en dioses esencialmente incapaces de sentir ninguna emoción; sus dioses eran aislados, desapasionados e impasibles ante el dolor y angustia de sus adoradores, ¡no había ninguna esperanza de que el llanto fuera consolado! 

¡Qué imagen tan diferente tenemos de DIOS en JESÚS! En el cuadro original que precede al llanto de JESÚS, el versículo 33 pudiera traducirse así -traducción del original griego-, “Se conmovió profundamente en Su espíritu de tal manera que no pudo reprimir un gemido, y tembló movido por una profunda emoción.” (William Barclay). 
Aquí el corazón de DIOS mismo se conmueve y se une a nuestro instante de dolor como seres humanos, porque en breve versículos después, JESÚS resucitará a Lázaro. Me atrevo a opinar que el llanto del SEÑOR es llanto con esperanza. ¡Así lloramos nosotros a nuestros muertos! 

Algunos de mis perlistas se han enfrentado a la pérdida de un familiar muy amado recientemente, sin duda al pasar el tiempo y en fechas muy especiales, sentirán esa ausencia familiar de un modo más hiriente y punzante. 

No reprimas ese sentimiento, ¡llora con esperanza! En efecto, cuando un ser amado fallece es natural que tengamos una sensación de pérdida, e inclusive de una profunda soledad que nada ni nadie podrá llenar nunca más. En esos momentos de crisis, de angustia, podemos también experimentar más íntimamente la solidaria y amorosa presencia de JESÚS. Sí, JESUCRISTO, quien lloró al lado de los que lloraron; quién sufrió la cruz y enfrentó solo la muerte y el infierno para nuestra salvación, sabe lo que es el sufrimiento y la soledad. 

De ahí que, Él mismo pasó por allí es capaz de darnos fuerzas con Su presencia: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios” (2 Corintios 1:3-4 RV60). 

Por tanto, en nuestras vidas como cristianos nacidos de nuevo -poseedores de la vida eterna, la vida “zoé”, la vida que viene desde el cielo que tenemos en JESÚS-, nuestro llanto es un llorar con esperanza en JESÚS, porque Él nos dice: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. (Juan 10:10b). ¡Esa es la Vida Zoé que tendrá Su plenitud el día en que se quede por aquí la vida bíos!

La historia de las epístolas paulinas nos habla de los hermanos de Tesalónica, ellos habían entendido que JESÚS vendría en Su Segunda Venida. Esperaban que tal evento ocurriese mientras ellos estaban vivos, pero estaban preocupado por los cristianos que habían muerto. 

Los hermanos tesalonicenses querían estar seguros de que los que ya habían muerto verían la gloria de DIOS, ese día de la Segunda Venida de JESÚS. Así Pablo, tiene la oportunidad de enseñarle esta verdad bíblica: la persona que ha vivido ha experimentado su nuevo nacimiento en JESÚS, y aunque haya muerto, su vida “bios”, la vida humana se le habrá terminado, pero su vida eterna “zoé” es para siempre, por eso les dice: “Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza”. 

Tal afirmación nos revela que la relación que tenemos con JESÚS es tal que nada ni nadie la puede romper, ni aún la muerte. Así como JESÚS murió, pero resucitó, todos los que hayamos depositado nuestra fe, nuestra confianza únicamente en Él para la salvación eterna, establecemos una unión eterna con JESÚS. 

En la Biblia de una creyente anciana que falleció, tenía su Biblia bien subrayada y con notas que ella había escrito al margen a través de los años, en una de ellas, decía: “Dios no nos ofrece un camino fácil a la Tierra Prometida, pero sí nos brindará un camino seguro.” Negar el sufrimiento, los problemas, enfermedades y aflicciones, no es propio del cristianismo. 

Concluyo diciendo: he transitado un largo trecho tanto en mi vida humana como en la espiritual, mi vocación pastoral me ha puesto al lado de los que pasan por distintas pruebas, sean cristianos o no; pero he comprobado que en tales circunstancias una fe firme en la Palabra de DIOS nos permite: Llorar con esperanza. 

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE DE LA ESPERANZA:
En esta hora te doy gracias por ​Tus bendiciones recibidas. En el nombre de JES´​US. ¡Amén!
Perla de hoy:
Nuestro SEÑOR JESUCRISTO al morir y resucitar, y su compasión a nuestro lado. Nos permite llorar con esperanza.
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lunes, 26 de enero de 2026

¡BUENOS DÍAS ESPERANZA! (2-2)

Perlas del Alma
Francisco Aular
faular@hotmail.com
MARTES, 27 de enero de 2026
Lectura devocional: 1 Corintios 13:1-13
Tres cosas durarán para siempre: la fe, la esperanza y el amor; y la mayor de las tres es el amor. 
—1 Corintios 13:13, (NTV)
“Esperanza es confiar, en que la voluntad de Dios siempre es mejor que nuestros planes”. —Anónimo.
“Creo firmemente que, incluso en medio de los obuses que estallan y de los cañones que retumban, permanece la esperanza de un radiante amanecer”. —Martin Luther King.

¡BUENOS DÍAS ESPERANZA! Eres la certeza que mostraré en esa eternidad futura, revestido de la gloria de DIOS con un cuerpo convertido en Su gloria y seré como Él es para siempre. Estaré allí rodeado de tres amigos inseparables: la fe, la esperanza y el amor: (1 Corintios 13:13)

¡Buenos días, esperanza! La Biblia dice: “Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?”. (Romanos 8:24). ¡JESÚS es DIOS! Esperanza, tú me das la confianza para mantenerme en la fe, el amor y la humildad hasta contemplar la plenitud de mi salvación en la eternidad futura: “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro (1 Juan 3:3). ¡Esperanza mantenme con el gozo y la pureza tuyas! 

¡Buenos días esperanza! Eres la certeza de la gloria de DIOS en mí: “a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,” (Colosenses 1:27). Espero ese día de mi salto más allá de las nubes y del sol. Esperanza eres la certeza que mostraré en esa eternidad futura, revestido de la gloria de DIOS con un cuerpo convertido en Su gloria y seré como Él es para siempre. 

Hoy, me glorío en ti esperanza: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”. (Romanos 5:1,2). ¡Esperanza voy de tu mano hasta la gloria!

¡Buenos días esperanza! Acompáñame en mi marcha hacia lo eterno. Ven conmigo y dame fuerzas para no rendirme. Contigo mi vida será plena aún aquí en la tierra, a pesar de la enfermedad, las crisis que enfrentaré, tú estarás conmigo. Por ti, no marcho hacia la muerte; sino hacia la Vida.
“¿Por qué voy a inquietarme?
¿Por qué me voy a angustiar?
En Dios pondré mi esperanza,
y todavía lo alabaré.
¡Él es mi Salvador y mi Dios!”.
(Salmos 42:5, NVI).
¡Esperanza gracias por estar allí!

¡Buenos días esperanza! Sé que siempre estarás desde la eternidad presente a la eternidad futura. Acompáñame parto de aquí para ver a los que creyeron en JESÚS. Lo veremos cara a cara con la esperanza de la resurrección en la gloriosa mañana, cuando me levantaré desde mis restos para reinar con el SEÑOR JESÚS y contigo, la fe y el amor. Será un fabuloso mañana en un mundo perfecto:
“Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura:
«La muerte es devorada en victoria. 
Oh muerte, ¿dónde está tu victoria?
Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?”
—1 Corintios 15: 54,55 (NTV).

¡Esperanza ese día será nuestro triunfo final! 

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE DE LA ESPERANZA:
¡Gracias por poner en acción la esperanza que vive en mí por la mediación de tu amado HIJO JESÚS. Ayúdame a ser un ser humano lleno de Ti para llenar este mundo, sin Ti y la esperanza que vive en Tus hijos verdaderos. En el nombre de JESÚS.
Perla de hoy:
El Cristiano verdadero es el ser humano que puede batallar y luchar y cada día al decir: ¡Buenos días, esperanza y dejar que ella nos ayude!
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domingo, 25 de enero de 2026

¿ES IMPORTANTE LA IGLESIA?

SALUTACIÓN

Perlas del Alma

Francisco Aular

“Edificaré mi iglesia; y las puertas 
del Hades no prevalecerán contra 
ella” (Mateo 16:18, RV60). 


 ¡FELIZ DOMINGO DEL SEÑOR!


¿Quién es EL DUEÑO de la iglesia? Cuando usted dice, por ejemplo: “Voy a la iglesia de Francisco Aular…” de entrada nada más, no está hablando bien, porque la Iglesia es del SEÑOR JESÚS, y no de ningún ser humano, junta misionera o denominación. Sin duda que, como metáfora funciona. 

 

¿Qué es una iglesia? ¡La iglesia es gente, y no los templos o lugares en donde la iglesia se reúne!, y esa gente ahora es la imagen perfecta del reino de DIOS en esta tierra. ¡La Iglesia del SEÑOR es el milagro más grande y permanente de DIOS en el planeta! 

 

En consecuencia, la Iglesia del SEÑOR tiene dos maneras de expresarse: Iglesia como Cuerpo de CRISTO el cual incluye a todos los redimidos de todos los tiempos, creyentes de cada tribu y lengua, pueblo y nación; y también las iglesias locales, agencias del Reino de DIOS que se plantan en todo el mundo las cuales son congregaciones autónomas, y con un liderazgo y membresía que dan evidencias de transformación espiritual. Seguimos el modelo del Nuevo Testamento, pero la Biblia completa es nuestra norma de fe y conducta.

 

Entendemos que este es el maravilloso Plan de DIOS para nosotros los seres humanos, según el Apóstol Pablo:

“Según nos escogió en él 

antes de la fundación del 

mundo, para que fuésemos 

santos y sin mancha delante

 de él, en amor habiéndonos 

predestinado para ser adoptados 

hijos suyos por medio de Jesucristo, 

según el puro afecto de su voluntad.” 

(Efesios 1:4, 5, RV60). 

 

En efecto, “santos y sin manchas” por el poder del Espíritu Santo. La iglesia es gente que proviene tanto de judíos como de gentiles, de ambos pueblos, DIOS los hizo uno. Por esa razón cuando vine a la iglesia que se reunía en la Misión Bautista Emanuel de Caracas, Venezuela, en agosto de 1963, mi inolvidable pastor el misionero estadounidense Carlos B. Clark, después de su predicación, me vio pasar al frente diciendo con esa acción que quería unirme al pueblo de DIOS. 

 

Por consiguiente, aquel siervo de DIOS, no me pidió ninguna identidad más que la filiación por fe, y por ello, recuerdo sus palabras: “¡Francisco, bienvenido a la familia de DIOS!” Esa misma verdad la he hecho propia siguiendo la Palabra de DIOS, por 58 años de vida en CRISTO: 

” Así que ahora ustedes,

los gentiles, ya no son unos 

desconocidos ni extranjeros. 

Son ciudadanos junto con 

todo el pueblo santo de Dios. 

Son miembros de la familia 

de Dios.” (Efesios 2:19, NTV).

 

La Iglesia es tan importante para el SEÑOR que Él mismo bajó del cielo para fundarla y vendrá al inicio de la gran tribulación para llevársela con Él, es tan importante para DIOS que no existe el Cielo sin la presencia de Su Iglesia, allí. Cuando usted nace de nuevo por la Palabra de DIOS y el Espíritu Santo, se traza una línea infinita e inmortal y usted llega a ser miembro de la familia de DIOS, está unión con CRISTO es tan inseparable que: 

“…las puertas del Hades 

no prevalecerán contra ella”. 

En virtud de ello cada creyente, posee la Vida Zoé, es decir al mismo JESÚS, viviendo en nosotros. Él mismo lo enfatizó:

“Le dijo JESÚS: Yo soy la 

resurrección y la vida; el que

cree en mí, aunque esté muerto, 

vivirá”. 

(Juan 11:20, RV60).

 

La importancia de una iglesia local va más allá de las cosas materiales como edificio, campanario y ritos. Debemos amar a la Iglesia (gente como usted y como yo, cristianos en construcción hacia lo que debemos ser en CRISTO), como base fundamental de nuestro andar en Sus caminos, pues, ¡JESÚS amó y ama y amará a su Iglesia a través de los siglos! 

 

¿Por qué amar a la iglesia? Porque JESÚS, la fundó y amó y murió por ella. Como JESÚS la amó, yo la amaré también, justamente el matrimonio entre un hombre y una mujer Cristianos, se eleva al compararlo con el amor del SEÑOR a Su Iglesia. 

“Maridos, amad a vuestras 

mujeres, así como Cristo 

amó a la iglesia, y se 

entregó a sí mismo por ella.” 

(Efesios 5:25, RV60).

 

Igualmente debemos entender esto si somos discípulos de CRISTO, ningún cristiano nacido de nuevo fue llamado por DIOS para ser un cristiano huérfano, solitario y sin familia espiritual, en este mundo. 

 

Siguiendo la misma idea,  como discípulos de JESÚS, hoy nos corresponde, vivir en esta tierra como seres humanos responsables y comprometido con la iglesia, debemos dar nuestra contribución a esforzarnos para dar nuestro aporte para mejorar las condiciones de un mundo sin DIOS; nuestra esperanza viva y nuestra mirada es saber que ni las puertas de la misma muerte, detendrán a la Iglesia del SEÑOR, y por eso: ¡JESÚS es nuestra pasión y triunfo!

“Y a Aquel que es poderoso para 

hacer las cosas mucho más 

abundantemente de lo que 

pedimos o entendemos, según 

el poder que actúa en nosotros, 

a él sea gloria en la iglesia en 

Cristo Jesús por todas las edades, 

por los siglos de los siglos.” 

Amén. (Efesios 3:20,21 RV60).

 

¡Feliz domingo del SEÑOR!

¡Ven a la iglesia hoy!

¡Adelante, siempre adelante!

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viernes, 23 de enero de 2026

¡BUENOS DÍAS ESPERANZA! (1-2)

Perlas del Alma
Francisco Aular
faular@hotmail.com
SÁBADO, 24 de enero de 2025
Lectura devocional: 1 Corintios 13:1-13
Tres cosas durarán para siempre: la fe, la esperanza y el amor; y la mayor de las tres es el amor.
—1 Corintios 13:13, (NTV)
—“La esperanza cristiana no teme ni se plantea el problema de que tal vez las promesas de Dios sean verdaderas. Es la confiada expectación de que no pueden ser nada más que la verdad”.
—Palabras griegas del Nuevo Testamento, William Barclay

¡BUENOS DÍAS ESPERANZA! Acompáñame en mi marcha hacia lo eterno. Ven conmigo y dame fuerzas para no rendirme. Es verdad y real lo que está sucediendo en nuestro mundo y nuestro tiempo: Guerras y rumores de guerra simultáneos y en varios lugares. El éxito de los malos sobre los buenos, las burlas de los jefes de gobiernos corruptos frente al sufrimiento de sus pueblos, uno casi pierde el equilibrio al oirlos mentir y el cinismo de todos esos líderes populistas que hacen recordar al profeta cuando dice: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”. (Isaías 5:20,RV60). ¡Esperanza no nos abandones, sé que vendrá juicio sobre ellos! Aquí en lo personal reitero mi clamor: ¡Esperanza ven conmigo y dame fuerzas para no rendirme!

¡Bueno días esperanza! Siéntate a mi lado que hablaré de ti para aquellos que no te han conocido. Esperanza ese día que llegaste a mi vida, me trajiste todo lo hermoso de la vida en la tierra, y desde aquí tengo la Vida Eterna. Desde entonces, siempre llegas a tiempo para alentarme en este viaje, en mi misión histórica y hacia mi destino eterno. Esperanza tú y el esperar me han sostenido en esos momentos oscuros: “Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo”. (Romanos 15:13). Esperanza, especialmente tú escuchaste los gritos de mi alma, y viniste. Hoy todo rebosa de gozo. Tú eres todo en todo. Esperanza eres una puerta abierta en el horizonte entre esta vida pasajera y la plenitud del reino porvenir. ¡Esperanza nunca me faltes!

¡Buenos días es esperanza! Contigo me he enfrentado a la vida y al mundo, y el optimismo me embarga: “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo”. (Efesios 2:12). Esperanza eres una puerta abierta en el horizonte de esta vida pasajera. ¡Esperanza espero en ti con fe y amor!

¡Buenos días esperanza! Acompáñame en mi marcha hacia lo eterno. Por ti, no marcho hacia la muerte; sino hacia la Vida. Gracias a ti, la muerte de un Cristiano no es un salto al vacío en la nada, ni una aniquilación definitiva. Morir, es apenas el umbral a la resurrección. Es apenas el esperar la gloriosa mañana en que me levantaré de mis restos para reinar contigo en un mundo perfecto, así será el triunfo final de mi esperanza: “Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza. (Romanos 5:3,4). ¡Esperanza gracias por darme tanto!

¡Buenos días esperanza! Me has hecho sentir el gozo de ser un hijo de DIOS, por ello no caigo en melancolía ni en la desesperación. Sé que el gozo que me hace​s sentir como cristiano nacido de nuevo, me lleva en compañía de la fe y el amor y por ello, sé que nada es imposible para DIOS: “Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza”. Jeremías 29:11 RVC).¡Esperanza me llenas para ser vencedor!

¡Buenos días, esperanza! Eres hija de la gracia de DIOS en acción al descubrir la Vida Eterna en mí al recibir la salvación por el nuevo nacimiento. Esperanza me alienta saber que me llevaste a no solo ser una criatura de DIOS, sino Su hijo. Todo ello, producido por la Palabra y el ESPÍRITU SANTO al recibir el cielo como regalo de CRISTO. Esperanza, tú estabas conmigo aquel día que comprendí que no me gano el cielo por mis propios esfuerzos, sino que la recibimos gratuitamente por tus compañeros: la fe, el amor y tú: “Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia”. (2 Tesalonicenses 2:16). ¡Esperanza gracias por acompañarme siempre!

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE DE LA ESPERANZA:
¡Gracias por poner en acción la esperanza que vive en mí por la mediación de Tu amado HIJO JESÚS. Ayúdame a ser un ser humano lleno de Ti para llenar este mundo, sin Ti y la esperanza que vive en Tus hijos verdaderos. En el nombre de JESÚS. Amen
Perla de hoy:
El Cristiano verdadero es el ser humano que puede batallar y luchar y cada día al decir: ¡Buenos días esperanza y dejar que ella nos ayude!
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jueves, 22 de enero de 2026

AMIGOS ETERNOS

Perlas del Alma
Francisco Aular
faular@hotmail.com
VIERNES, 23 de enero de 2026
Lectura devocional:Juan 15:9-17 (TLA)
Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos.Ustedes son mis amigos, si hacen lo que les mando.—Juan 15:13

"¡Agáchate muchacho que están disparando hacia acá!..." Gritó don Ramón Gómez, mi padre de crianza, cuando en la madrugada del 1 de enero de 1958 subimos a la platabanda de nuestra casa para escuchar atónitos los disparos de cañones que salían desde el cuartel San Carlos, y ver los aviones que dejaban caer sus bombas. Eso ocurría en San José del Ávila, nuestro barrio. Todos estábamos asombrados y mi corazón latía entre el miedo y la emoción, que como todo muchacho de doce años enfrenta las crisis.

Pasaron 23 días en los cuales encontrar comida era más difícil que encontrar la muerte; se nos pasaba el día entre estar pendientes de lo que nos dijera la radio, y los comentarios de los vecinos; pero en la madrugada del 23 de enero, el dictador Marcos Pérez Jiménez huyó, ¡las cárceles se abrieron, y los presos políticos salieron de la terrible Seguridad Nacional, y los padres de la democracia moderna regresaron del exilio!

Yo no entendía todo lo que acontecía, pero me uní a la celebración. Entonces, en aquellas primeras horas de la mañana del 23 de enero de 1958 y al grito de ¡viva Venezuela, viva la patria libre!, tomamos las calles de la ciudad de Caracas. No supe como alguien consiguió un autobús, lo llenamos y con mis vecinos, dimos un paseo por toda la ciudad.

¡Nunca más vi a mi pueblo venezolano tan feliz como aquel día! ¡Hoy hace 68 años de aquella fecha y esos recuerdos tan humanos, me hacen recordar también que soy ciudadano tanto de la tierra como del Cielo!

Pasé mis primeros años de democracia, simpatizando con los partidos de izquierda de la época. En efecto, en enero de 1959, estuve en la Plaza El Silencio, el día en que llegaron allí los héroes de la revolución cubana con Fidel Castro al frente, y entre ellos el Che Guevara.

¡Mi admiración por ellos rayaba en la idolatría! Por aquella época, yo trabajaba de día y estudiaba de noche; desempeñaba mis labores como aprendiz de fotógrafo en el famoso Estudio Fotográfico Luz y Sombra, en pleno centro de Caracas; no iba a casa sino que aprovechaba al máximo las dos horas para el almuerzo, y así no desperdiciaba oportunidad de participar en las marchas estudiantiles y lanzar piedras contra la policía.

Pero DIOS, en Su gracia, tenía algo muy diferente para mí, porque cinco años despues, el 11 de abril de 1963 -un jueves santo por cierto-. ¡JESÚS vino a mi corazón por medio de la lectura de la Biblia! Aquel día, tuve mi experiencia personal de conversión y empecé a buscar una iglesia para congregarme.

Dicho lo anterior, el Espíritu Santo me guió a la Misión Bautista Emanuel de Chacaíto. Esos amados en CRISTO, me recibieron como mi familia espiritual y allí crecí en la fe y con mi SEÑOR.

Prosiguiendo, el mes de septiembre, cuando regresé a clases nocturnas, yo iba encendido con mi nueva fe en JESÚS. Subiendo las escaleras hacia el salón de clases, uno de mis compañeros del Centro de Estudiantes me dijo: "¡Camarada, tenemos reunión a las ocho y media, tienes que asistir!" Allí estuve.

Se planteó la estrategia para el nuevo año escolar, con las pautas que el partido había planeado. Pedí la palabra y el presidente dijo: "El compañero Francisco tiene la palabra". Me dirigí a todos, y allí mismo les puse mi renuncia… Sorprendida, la secretaria dijo:
—"Francisco, ¿se puede saber el motivo, el por qué vas a abandonar la revolución?", -eso era precisamente, lo que Adonis Rodríguez, mi consejero en la vida cristiana y yo, temíamos, que me hicieran una pregunta así, y, habíamos orado por ese momento-…
Y entonces, le respondí:

—“¡No, yo no abandono la verdadera revolución!-les respondí con firmeza-, la inici​o, pero eso sí es una revolución espiritual, sólo cambió el líder, ya no será más el Che Guevara, sino el Che JESÚS”. Algunos se rieron y se burlaron, me dijeron:

—"¡Francisco, te has vuelto loco!". Sí, les dije, pero estoy loco por JESÚS. Desde allí, ellos respetaron mi decisión y yo, la de ellos.

Volviendo al relato inicial, el tiempo que pasa implacable, ha puesto ya 68 años entre aquella mañana del 23 de enero de 1958 y hoy.

Cinco años después vine a CRISTO. Los gobiernos han venido y se han ido, entre las promesas y la corrupción. Pero en mi caso, desde que me dediqué con todo fervor a mi JESÚS, mi Comandante Nazareno, mi pasión y mi triunfo, Él nunca me ha fallado, ni me fallará, Él no puede "negarse a sí mismo".

JESÚS, nos dijo que somos Sus amigos. Mi respeto por Él, sin embargo, ya no lo trato como mi pana ni como che, como lo hice en mi niñez espiritual. Él, y yo, somos amigos eternos. Pero en mi caso, mi trato hacia Él tiene todo el respeto de un ser humano agradecido hacia su SEÑOR, por eso, Su nombre y todo Su entorno, siempre escribiré en mayúsculas. Agradecido porque al recibirlo por fe, Él transformó mi vida, y ahora y siempre: ¡Somos amigos eternos!

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE ETERNO:
¡Gracias por darme esta salvación tan grande y la locura para anunciarle a todo aquel que cree! No hay manera en que pierda teniéndote a Ti, me hiciste con el propósito de rendirte honor y gloria para siempre. Enséñame SEÑOR a mostrar lo mejor de mí, y anunciar Tu verdad por donde vaya. En el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
Aunque nadie entienda Tu locura por amar, seguir y predicar a JESÚS, Si DIOS lo entiende, es suficiente.
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miércoles, 21 de enero de 2026

LA BIBLIA: EL LIBRO DE LA ESPERANZA

Perlas del Alma
Francisco Aular
JUEVES, 22 de enero de 2026
Lectura devocional: Romanos 8:28-39
Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos. (Romanos 8:28, NTV)

​SEGÚN LA COSMOVISIÓN de los griegos en la antigüedad, concibieron la mitología con muchos dioses en su intento para explicar cómo surgió el ser humano y su entorno.

La mitología griega respondía a la pregunta: ¿Cómo surgió el mal? De la siguiente forma: Pandora, fue la primera mujer que existió. Mujer de gran belleza y muchas virtudes, pero un gran defecto: la curiosidad. El mito de Pandora, lo explica. La mujer recibe como regalo una caja y la recomendación de no abrirla.

En definitiva, la curiosidad venció a la obediencia. Pandora, abrió la caja y salieron los males que, desde entonces, aquejan a la humanidad: el dolor, el sufrimiento,la enfermedad y la vejez…Entonces, Pandora tuvo miedo. Mientras los males se esparcían por toda la tierra, ella intentó cerrar la caja y allí en un rincón, estaba la ¡esperanza! Esta virtud, llenó de consuelo a la mujer. Porque la esperanza va detrás de los males… Por ello el dicho: “La esperanza es lo último que se pierde”.

Actualmente, pareciera que los males de la famosa caja de Pandora de la mitología griega, se haya abierto nuevamente y sus males han andado sueltos produciendo, todos los males que nos aquejan: conflictos nacionales e internacionales, desastres naturales y, en fin: crisis sanitaria, política y económica. Sin embargo, la esperanza se ha puesto de moda. Como alguien dijo: “La esperanza se nos da a favor de quienes no tienen esperanza”. No obstante, millones de personas en este mundo de hoy, no tienen esperanza. No sueñan con el futuro de lo que se llama la “nueva normalidad” y tampoco tienen la esperanza de la “vieja normalidad”. La realidad es que no saben a dónde ir y en qué esperar.

Gracias al SEÑOR, los critianos nacidos de nuevo, tenemos a nuestro alcance la Biblia. Ciertamente la Biblia es el Libro de la esperanza. Ese bendito Libro que nada más al abrir sus páginas están llenas de amor, fe y esperanza, como dice el himno:
“Santa Biblia, para mí eres un tesoro aquí;
Tú contienes con verdad la divina voluntad;
Tú me dices lo que soy, de quién vine y a qu​ién voy.
Si usamos la imagen de la esperanza, las palabras del apóstol Pablo, nos pueden servir de ánimo en estos momentos tan difíciles:
“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos”. (Romanos 8:28, NTV).

Si amas a DIOS, puedes estar seguro de que esta crisis, te servirá para bien. El Apóstol, se movió en medio de grandes dificultades, no tenía medios que le mejoraran su situación, él iba hacia la muerte. Pablo no pudo cambiar las circunstancias de aquel mundo mucho más complicado que el nuestro, sin embargo, nos dice:
“Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades!”.
(2 Corintios 4:17, NTV).

Ahora bien, ¿cómo podemos sacar conclusiones positivas de nuestros problemas, y muchas otras pruebas que enfrentaremos, mientras estemos en este cuerpo? La verdad es esta: nos sentíamos tan poderosos antes de que nos viniera la pandemia, pero esa crisis mundial nos ha mostrado ¡cuán débiles somos!; hemos aprendido a sacar lo mejor de nosotros, los solidarios que debemos ser para ayudar al prójimo; hemos madurado como seres humanos y hasta sonreírle a los demás debajo de nuestras mascarillas que usábamos en aquellos días. Descubrimos hablarnos​ con los ojos; hemos aprendido a valorar las pequeñas cosas, a darlas y recibirlas; las lágrimas fluyen sin ningún esfuerzo al solidarizarnos con los que sufren; hemos ido hasta el fondo de nuestros males y hemos encontrado allí: Esperanza y triunfo.

Por nuestra parte como servidores de DIOS, utilizamos las redes sociales y por allí, llegamos con la Palabra, a los hogares de los que se conectaban. Y aún así, nos atrevimos a ir hasta los mismos hogares para llevar: La fe, la esperanza y el amor de DIOS, Biblia en mano. Sí, porque la Biblia es el Libro de la esperanza.

Como dijo la poeta del siglo de oro, Teresa de Jesús:
“Nada te turbe, nada te espante.
todo se pasa, Dios no se muda,
la paciencia. todo lo alcanza,
quien a Dios tiene. nada le falta.
solo Dios basta”.

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
PADRE ETERNO:
Gracias por mostrarme en estos días que la vida humana es también un regalo tuyo para llegar a conocerte, amarte y servirte. Gracias por ensanchar mi corazón, fortalecerme y hacerme avanzar en mi camino por medio de tu esperanza y el triunfo que me espera en el fabuloso mañana. Ayúdame a vencer para tu honra y gloria y enseñar a otros. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
La Biblia es un Libro actual: óyela, léela, estúdiala, memorizala, meditala, practícala y vencerás.
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martes, 20 de enero de 2026

VIVIR Y MORIR LIBRES (2-2)

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
MIÉRCOLES, 21 de enero de 2026
Lectura devocional: Juan 8:31-38
Jesús les dijo a los que creyeron en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. Juan 8:31,32 (NTV)

Hoy continuamos con la Selección de la parte 2 de nuestra Perla del Alma de hace más de una décadas: Vivir y morir libres. Sin duda, nuestro mundo y su geopolítica han cambiado mucho en tan pocos años. Porque como dijo el sabio: “ ¡No hay nada nuevo bajo el sol!”. —Eclesiastés 1:9 (NVI). Con esto en mente, sigamos:

PUES BIEN, todos los que no somos ajenos a lo humano, hemos seguido los sucesos de Ucrania, en los últimos meses, allí un intelectual de 49 años, Oleksandr Turchinov, exmiembro del partido comunista en la otrora Unión Soviética, y ahora, con la llegada de la democracia pluralista, se involucró en la política a través del partido Plataforma Democrática y como tal, participó activamente en las manifestaciones contra el sistema que amenazaba a su país, al entregarlo practicamente al gobierno ruso.

La noticia es esta, Turchinov, ¡es un pastor evangélico bautista! La prensa internacional informa que el expresidente de Ucrania huyó, dejando detrás de sí un pais salpicado de sangre y arruinado.

En su lugar, Oleksandr Turchinov, ha sido nombrado como Presidente Interino (febrero de 2014). La responsabilidad de este pastor al frente de una congregación de millones de personas, será llevarlos, -si Dios lo permite- a pastos frescos que nos ofrece la justicia, la paz y la libertad. Otra vez, lo escribo: El cristiano es ciudadano tanto de la tierra como del cielo, está capacitado para llevar delante de Dios, el sufrimiento de la tierra; y traer a la tierra, la fe, el amor y la esperanza del cielo. ¡Callar, cuando se debe hablar, no es una opción!

Ciertamente, la historia nos dice que por ninguna causa se han hecho tantos sacrificios, ni se ha derramado tanta sangre como por la causa de la libertad, por la libertad de conciencia, por la libertad de la patria, o por la libertad de oír y conocer el mensaje de JESÚS: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

En efecto, podemos afirmar con los historiadores del cristianismo: “La sangre de los mártires del cristianismo ha sido vertida para hacer germinar la semilla de la fe a través de los siglos.” Esto lo podemos comprobar, en este mismo instante, en el cual centenares de cristianos están muriendo, precisamente allí, en el Norte de África, en países con religiones ateas como en la China comunista y Corea del Norte; con religiones múltiples, como el caso de la India y Pakistán –por cierto en este último país, no debemos olvidarnos de esa valiente mujer Asia Bibi, quien a pesar de haber sido legalmente absuelta, está esperando es una especie de corredor de la muerte para ser ejecutada-, sin embargo, la libertad que JESÚS no da es por Su gracia, no está sujeta a los vaivenes de la historia, ni a los azares de la corrupción gubernamental ni de fortuna; la fidelidad de los creyentes, de los discípulos de JESÚS es porque son “verdaderamente libres”.

​Consecuentemente, esta es una libertad cierta, profunda e inmutable que atraviesa todo el ser: espíritu, alma y cuerpo. “Somos más que vencedores” (Romanos 8:37) ¡Nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios, eso nos da libertad plena! Esta libertad les ha sido concedida por la fe en JESÚS a aquellos que quieren: ¡Vivir y morir libres!

Oración:
Amado Padre Celestial:
¡Gracias, gracias infinitas por la libertad que nos has dado en JESÚS!, dame fuerza, valor, sabiduría y virtud para preservarla y anunciarla hasta el fin de esta vida temporal, para que otros la conozcan, la experimenten y la vivan. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
Paz, sin libertad y justicia, es esclavitud
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lunes, 19 de enero de 2026

VIVIR Y MORIR LIBRES (1-2)

SELECCIONES
Perlas del Alma
Francisco Aular
perlasdelalma@gmail.com
MARTES, 20 de enero de 2026
Lectura devocional: Juan 8:31-38
Jesús les dijo a los que creyeron en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. Juan 8:31,32 (NTV)

EN ESTA HORA y a mediados de enero de 2026. Encuentro esta selección de Perlas del Alma, escrita hace más de una década, y me pregunto ¿Qué pasó con la “primavera árabe del 2010?”. Lamentablemente fue mal entendida, dirigida y la indiferencia, por las potencias extranjeras. Aquellos pueblo cayeron bajo el dominio de los radicades del islam que se autodenominó el Estado islámico (ISIS) y nuevamente, sigue la lucha porque la gente de aquellos países quieren que sus hijos, puedan vivir y morir libres. Permitánme, que veamos en dos partes esa Selección. Allá vamos:

Estamos asistiendo actualmente a un movimiento de cambios en el Norte de África, llamado la primavera democrática o la primavera árabe. Dos corrientes mayoritarias navegan para llegar al puerto del poder, una de ellas la democrática, y la otra, el fanatismo musulmán. No sabemos quién dominará al final, pero allí están, en esos países, los admirables pueblos, luchando y muriendo.

En efecto, han sido seis meses de lucha desigual entre una población enardecida por tantos abusos de los dictadores que han estado allí por décadas, y gobiernos con ejércitos o milicias armadas con todas las ventajas posibles que concede los armamentos de guerra. ¿Qué buscan y qué esperan, esos jóvenes, y por asombroso que parezca: ¡Las mujeres!? Esos ciudadanos se levantan teniendo solamente en sus corazones y en sus bocas la palabra “libertad”; es posible que muchos mueran, pero mientras vivan, sus gritos los atraviesan hasta ensordecerse a sí mismos, impactando a nivel mundial e influyendo, para frenar el abuso del poder aún en los países democráticos, como es el caso de los “indignados de España”.

La gente percibe que la libertad de sus derechos humanos ha sido cercenada, viven sumidos en la pobreza social y espiritual, y sueñan con un futuro para sus conciudadanos en donde haya esperanza de prosperidad y felicidad, libertad de expresión y de religión y conciencia, que solo es posible viviendo en democracia. Es decir, la gente luchará hasta el final, porque a la verdad, nuestro paso por este mundo es breve, pero ellos quieren: ¡Vivir y morir libres! Ante el desarrollo de tales acontecimientos, el ver el derramamiento de sangre, el llanto de mujeres y hombres por las injusticias, vienen a mi mente las palabras del escritor venezolano Eduardo Blanco, cuando en su Venezuela heroica dice: “¡Libertad!, ¡libertad!, ¡cuánta sangre y cuántas lágrimas se han vertido por tu causa!...¡Y todavía hay tiranos en el mundo!”. Sin embargo, la Biblia nos dice que Dios “sembró la eternidad en el corazón humano” (Eclesiastés 3:11 NTV), y por ello, anhelamos: ¡Vivir y morir libres!

En resumidas cuentas: ¿Qué podemos hacer como cristianos nacidos de nuevo, ante las injusticias, la corrupción, y la entrega de la soberanía de nuestro país? Lamentablemente, existen países con gobiernos, sistemas completamente cerrados a la pluralidad democrática, como era el caso de los días del nacimiento de la fe cristiana con el imperio romano; entonces, protestar es un suicidio inútil. Pero los cristianos en las naciones libres o en aquella a punto de perder su democracia, deben hacer oír su voz tanto por Dios en su clamor a Él; como el hacer llegar al conocimiento de la Comunidad Internacional, los abusos a que son sometidos continuamente por gobiernos con un barniz nada más de la verdadera democracia; eso sí, deben utilizar para ello, todos los medios lícitos que la democracia, permita. Aquí más vale poner en práctica aquel pensamiento de la española María Zambrano Alarcón (1904-1991): “Prefiero una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila.”

Desde luego, el desafío mundial para la oración, la evangelización y el discipulado, se abre delante de nosotros. Nuestras iglesia locales y las grandes organizaciones cristianas, no podemos ser indifirentes. Nosotros sabemos por la Palabra de DIOS que, la solución es predicar a JESÚS, Él y sólo Él, es la unica esperanza: “Jesús les dijo a los que creyeron en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”.

¡Adelante, siempre adelante!

Oración:
AMADO PADRE CELESTIAL:
¡Gracias, gracias infinitas por la libertad que nos has dado en JESÚS!, dame fuerza, valor, sabiduría y virtud para preservarla y anunciar​la hasta el fin de esta vida temporal, para que otros la conozcan, la experimenten y la vivan. En el nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
Paz, sin libertad y justicia, es esclavitud.
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